Microsoft compra Activision Blizzard

La compañía de Bill Gates paga 60.400 millones de euros para adquirir la empresa propietaria de juegos como Candy Crush o Call of Duty

“El software se está comiendo el mundo”, escribió Marc Andreessen, creador de uno de los primeros navegadores de la historia de Internet (Mosaic), en agosto de 2011. Once años después, en 2022, Microsoft ha realizado la operación de compra de Activision Blizzard. Esta supone el mayor desembolso en los 46 años de historia de Microsoft, y la mayor en la historia de la industria del videojuego. “Estamos muy entusiasmados por dar la bienvenida a los fantásticos equipos y las icónicas franquicias de Activision Blizzard al equipo Xbox”, escribió el CEO de Xbox, Phil Spencer, en Twitter, junto a la noticia que daba a conocer el acuerdo de compra entre las dos empresas. Microsoft pagará 95 dólares por cada acción de Activision.

La tercera empresa más valiosa del mundo, en 2021, ha avanzado en su pugna con su competidora directa, Sony, que, a pesar de esta adquisición, sigue por delante de Microsoft en ingresos por videojuegos (solo superados por la empresa china Tencent). Sin embargo, la noticia ha supuesto una caída del 12,79% de las acciones de la empresa nipona.

“Esperamos que Microsoft respete los acuerdos contractuales y siga garantizando que los juegos de Activision sean multiplataforma” , explicó un portavoz de Sony. Juegos como Call of duty remiten más de 87,5 millones de dólares anuales a la compañía de PlayStation. Desde Microsoft, Phil Spencer, máximo responsable de Xbox, remarcó su “deseo de mantener Call of duty” en PlayStation.

Microsoft ha presentado la operación como una “gran apuesta por el metaverso”. “Los juegos son hoy la categoría más dinámica y apasionante del entretenimiento en todas las plataformas y desempeñarán un papel clave en el desarrollo de plataformas de metaverso”, ha afirmado Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft.

Acoso sexual en Activision Blizzard
El Departamento de Buenas Prácticas Laborales del Estado de California demandó a Activision, en julio, por pagar menos y discriminar a sus empleadas, así como por una “cultura laboral de acoso sexual”.

El consejero delegado de la firma, Bobby Kotick, era consciente de esas prácticas y no informó de ello al consejo de administración durante años. Kotick se disculpó y se comprometió a hacer cambios. El consejero mantendrá su puesto tras la compra por parte de Microsoft, si bien subordinado al CEO de Xbox.

“Como empoderamos a todo el mundo a jugar, nosotros podemos construir lo mejor, lo más divertido del ecosistema del entretenimiento en cualquier lugar de la Tierra. No podemos esperar a crear un futuro juntos”, escribió Phil Spencer en Twitter, en referencia a estas acusaciones.

Regulación antimonopolio
Los organismos reguladores podrían decidir que la compra va en contra de las leyes de competencia y antimonopolio, y llegar a bloquearla. Desde la empresa estadounidense se ha especificado el organigrama resultante tras la adquisición de Activision Blizzard y han señalado junio de 2023 como el mes en el que se cerrará el acuerdo. Hasta entonces, las compañías trabajarán de forma independiente.

Es una operación que afecta a miles de personas y que tardará 18 meses en concretarse. Entre los avisos legales que hace Microsoft está el hecho de que todos estos planes están sujetos a cambios, desde que los accionistas de Activision Blizzard rechacen el acuerdo hasta la ocurrencia de eventos imprevistos o dificultades en las operaciones de integración de los equipos o la tecnología.