El Black Friday se une al calendario del consumo

El último viernes de noviembre se celebra esta cita comercial caracterizada por los grandes descuentos. Sin embargo, entidades como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda hacer un seguimiento de los precios para comprobar si la rebaja es cierta

Fuente-Pixabay

El Black Friday (Viernes Negro) inició su celebración en Estados Unidos y se ha logrado expandir a nivel mundial. Es un evento anual donde toman protagonismo los grandes descuentos y ofertas en el último viernes de noviembre, después del Día de Acción de Gracias.

El origen del Black Friday
Existen varias teorías sobre el inicio de este día de rebajas. La primera de ellas ocurrió en 1869, cuando Jay Gould y Jim Fisk, dos agentes de la Bolsa de Wall Streetintentaron acaparar todo el mercado y sobornar a personas importantes. Esto derivó a la ruina de numerosos inversores, dándose a conocer esta jornada como Viernes Negro.

Otra teoría afirma que tuvo su comienzo en 1905, cuando la tienda Macy’s organizó un desfile de Papá Noel para marcar el inicio de la temporada de compras de Navidad.

Una última teoría señala su inicio en Filadelfia, donde se incorporó el concepto Black Friday tras las quejas de la Policía por el caos de gente y tráfico que se formó en las calles por las compras navideñas en 1950.

Aun así, estas compras anteriores a la Navidad no se popularizaron hasta que en, 1975, el periódico The New York Times publicó un artículo que devolvía a la actualidad el término Black Friday.

Fuente: Centro internacional de Idiomas (CID)

El Black Friday en España
Su éxito llegó en 2012, acompañado del nacimiento de la jornada on line denominada Cyber Monday. Este se manifiesta después del Black Friday y el Día de Acción de Gracias, y que cuenta con descuentos en la compra a través de Internet.

«El 57% de la población española que realiza alguna compra en esta jornada se inclina hacia los productos esenciales», afirma la consultora Exprimenet. Según Enrique Porta, socio responsable de Consumo y Retail de KPMG en España, la preferencia de estos productos básicos se debe a que «la coyuntura general y la situación de los hogares influye en qué y cómo se consume». Desde el comprador de precios Idealo, aseguran que este año los productos más demandados están siendo las fuentes de calor alternativas, para evitar los altos precios de la luz.

Sin embargo, según Exprimenet, el 67% de los clientes ejecutan lo denominado «compras en caliente». Solo el 7% de las personas llega a la tienda sabiendo qué va a comprar, y el 29% no lo sabe a ciencia cierta.

«Desde mi punto de vista, se está mal acostumbrando al consumidor», afirma Cristina Valverde

Según Cristina Valverde, una gerente de grandes cuentas en Michael Kors, «España es un país consumista». También afirma que el consumidor cada vez tiene más información y hay muchos canales online que ofrecen descuentos muy altos, con los que a veces a la propia marca le es difícil competir.

La incitación al consumo sin medida de esta jornada ha llevado a que la población compre productos que no son de primera necesidad solo porque son más baratos, asegura Carlos González, empleado de Banca.

Las dudas sobre el Black Friday
Numerosos consumidores se preguntan si los descuentos son tan grandes como aparentan. Existe una incertidumbre entre si las ofertas son reales o si verdaderamente se han inflado los precios para luego rebajarlos. El consumidor tiene unos derechos básicos dictados por la legislación española, y el principal de cada individuo es saber el precio anterior, es decir, el menor importe que haya tenido en los últimos 30 días.

Ante esta sospecha de un porcentaje de la población, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado un estudio durante seis años sobre cientos de productos. Según su informe, durante 30 días estuvieron haciendo un seguimiento de la evolución de los precios sobre 1.260 productos, con 28.000 precios distintos y en 41 tiendas online. Como resultado, la diferencia de valor acabó derivando a un incremento medio del precio del 2,6%, con un 27,5% de productos en los que el coste ofrecido al final del mes era más alto que al inicio de ese período de inspección. Solo un 18,8% de esos productos tuvo una rebaja real del precio.

Durante más de seis años de observación, solo en dos de ellos, en concreto en 2015 y 2018, se produjo una bajada real del precio (-1,99% el primero y -1% el segundo). La OCU recomienda a los usuarios realizar un seguimiento de los productos que quieran adquirir y así asegurarse de que su descuento sea verídico.