La vuelta de Donald Trump al poder no solo ha alterado la política interna de Estados Unidos, sino que ha intensificado un clima de tensión en el orden mundial. La transcendencia que sus decisiones pueden tener en la escena internacional aún está por determinarse, sin embargo, ya se observan indicios de cambio que han dejado huella en el ámbito global.
En la intervención en Venezuela, el presidente estadounidense puso en marcha una política de presión para debilitar el Gobierno de Nicolás Maduro, a través de sanciones y del aislamiento diplomático. Otra muestra de la alteración que está suponiendo Donald Trump en el mundo es su actuación en Irán, donde aplicó sanciones y ahora usa la presión militar junto con Israel para frenar el programa nuclear iraní y tratar de limitar su influencia regional.
La política de Trump en sus intervenciones internacionales
Alfonso Goizueta, historiador, politólogo y escritor, explica a Mirada 21 el impacto que está teniendo la política de Trump en el mundo actual y la diferencia que existe entre los casos de Irán y Venezuela. A pesar de que ambos se pueden definir como una política de “cambio de régimen”, Goizueta hace hincapié en la complejidad que cada uno supone por separado. El objetivo principal de Trump en Venezuela era, desde un inicio, controlar el petróleo pesado para sus refinerías del sur del país. “Maduro se presentaba como obstáculo para ello, Delcy Rodríguez se perfilaba como una mejor interlocutora para ello. La democracia en Venezuela ocupa un segundo lugar en las prioridades de Trump”, aclara Goizueta.
“Irán siempre ha sido la bestia negra de Trump”, expone el historiador. Trump ha sido muy crítico con Irán desde la crisis de los rehenes en 1980. “Ya entonces hablaba de que Irán había humillado a América y que, de invadirlo, América se convertiría en una nación rica”, cuenta Goizueta. Además, considera decisivos otros elementos, como el nacionalismo cristiano del movimiento MAGA (Make America Great Again) y su apoyo constante al Israel de Benjamin Netanyahu: “Nadie quería esta guerra: ni los americanos, ni los países del Golfo; solo puede beneficiar a Israel”.
“Irán siempre ha sido la bestia negra de Trump”, dice Alfonso Goizueta
Comparaciones con momentos históricos similares
“La intervención de Trump en Venezuela se parece mucho a las intervenciones americanas a finales del siglo XIX y comienzos del XX en su hemisferio y en Asia Pacífico”, explica Goizueta. Esto hace referencia al carácter neoimperialista de ciertas decisiones de Trump, con el fin de asegurar la primacía hemisférica americana.
Con respecto a Irán, Goizueta señala que tiene más similitudes con la guerra de Suez de 1956, donde Reino Unido y Francia apoyaron a Israel contra Egipto, después de que Gamal Abdel Nasser, presidente egipcio, nacionalizara el Canal de Suez. A pesar de que estas potencias tuvieron victorias a nivel militar, la presión internacional, incluida la de Estados unidos, les obligó a retirarse. Goizueta cuenta cómo esto supuso el fin del colonialismo y del poder internacional agotado en un antiguo orden lejos del mundo contemporáneo. “Una analogía parecida podría hacerse con la guerra de Trump en Irán”, explica. Para Goizueta, Trump se encuentra metido en un problema más complejo del esperado y sigue centrado en la decadencia americana, al igual que hizo las guerras fallidas de Afganistán e Irak en los años 2000″.
Estados Unidos y el resto de potencias mundiales
Alfonso Goizueta define a un Trump que busca el triunfo constante en sus decisiones. Tras el “éxito” de Venezuela, el presidente inició un nuevo intento de proyección en la región de Groenlandia. Sin embargo, este fue abortado y prosiguió a buscarlo en Irán. “Pensó que descabezando al líder supremo de Irán todo se desmoronaría, y este quedaría a su merced bajo un líder moderado aliado de Estados Unidos, como Delcy Rodríguez en Venezuela. Un caso terrible de ignorancia de lo que es Irán y su régimen”, explica Goizueta.
“El cambio de régimen no es nada nuevo. Fue el gran dilema de Estados Unidos durante su momento unipolar en los 90”, sostiene Alfonso Goizueta. De acuerdo con la legalidad internacional, nunca es legítimo cambiar un régimen. No obstante, Goizueta defiende que en el caso de Venezuela se habría justificado la intervención si se hubiera restaurado la democracia con Edmundo González, ganador legítimo de las elecciones.
“Acabe como acabe la guerra de Irán, Estados Unidos y la alianza occidental quedarán terriblemente afectados por la política nefasta de Donald Trump”, dice Alfonso Goizueta
“Tanto Rusia como China están encantadas del avispero en el que se ha metido Estados Unidos en Irán”, sostiene Goizueta. Ya en 2010, ambas potencias se vieron beneficiadas del agotamiento y la pérdida de poder internacional de Estados Unidos tras la intervención fallida en Irak. “Acabe como acabe la guerra de Irán, Estados Unidos y la alianza occidental quedarán terriblemente afectados por la política nefasta de Donald Trump”, explica. Alfonso Goizueta considera que la política asertiva de China y Rusia va a ser reforzada en los años siguientes a la guerra, y que sin tener en cuenta el resultado final, la alianza de occidente quedará muy afectada.
Alfonso Goizueta considera que las acciones de Trump legitiman el juego del revisionismo, así como que este tiene mayor control sobre potencias dictatoriales que democráticas. Expone que el centro del conflicto se encuentra en el mal uso del revisionismo, ya que acaba por destruir el sistema internacional. “Las acciones de Estados Unidos con Donald Trump consolidan el mundo que quieren Xi (presidente de China) y Putin (presidente de Rusia): un mundo sin legalidad internacional, de esferas de influencia, donde las grandes potencias hacen y deshacen en sus áreas geográficas para asegurar su primacía. El mundo, en definitiva, de 1914”, expone finalmente Goizueta.
