El último Informe PISA publicado revela un desplome general en el nivel educativo de Europa. En el caso de España, los alumnos han caído en todas y cada una de las materias de las que se han examinado, y han obtenido los peores resultados académicos de la historia.
La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) hizo público el informe de 2022 el pasado martes 5 de diciembre. España siempre ha quedado por debajo de la media europea en la encuesta realizada por la organización. Este año, tras los desastrosos resultados del resto de países, ha conseguido mantenerse en ella.
Desde 2015, España ha caído 15 puntos en Matemáticas, 22 en Lectura y ocho en Ciencias. Con estos datos, la OCDE ha concluido que los resultados españoles de 2022 son bastante peores que en 2012 y 2015. Según el método utilizado por el propio organismo para interpretar los resultados del Informe PISA, se puede estimar que la pérdida de 20 puntos equivale a un curso académico. Por eso, los puntos perdidos revelados por la investigación equivaldrían, en las asignaturas de Matemáticas y Ciencias, a tres cuartos de curso escolar, y en Lectura, a un curso completo.
Castilla y León ha obtenido los mejores resultados en el informe PISA 2022 y está por encima de muchos países. No todo va a ser malo…#PISA2022 #Pisa #PisaStudie pic.twitter.com/xoeSBa4iU2
— efeba-ajada (@efeba_ajada) December 5, 2023
José Manuel Bar, secretario de Estado de Educación, se ha respaldado en la “leve” caída de España en comparación con Europa. Sin hacer autocrítica, ha reconocido que España está “mejor” que algunos países utilizados en otras ocasiones como referentes, como Noruega, Alemania o Francia.
«Estamos mejor que algunos países que hemos usado otras veces como referente», aseguró José Manuel Bar.
Tras este desplome general en Europa, se observa también la otra cara de la moneda: la mejoría de los países asiáticos. Así lo refleja la clasificación de 2022 por países, con Japón y Corea de Sur en los dos primeros puestos y con una amplia diferencia sobre el resto.
Los sistemas educativos de estos, conocidos como los “sistemas de éxito”, tienen un 23% de alumnos brillantes frente a un 12% que fracasan académicamente, lo que da un 11% de superávit en buenos alumnos. En España, por el contrario, hay un 28% de alumnos mediocres, frente a un 5% sobresaliente, lo que da un déficit del 23%.
Según Montserrat Gomendio, ex directora general adjunta de Educación de la OCDE, sus sistemas han mejorado porque ponen a sus alumnos y profesores un nivel de exigencia muy alto, mientras que en España y Portugal esto apenas se ha llevado a cabo, sino que han pasado a un sistema mucho menos exigente.
«El nivel de exigencia sobre sus alumnos es muy alto», declaró Montserrat Gomendio.
Informe PISA
El Informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos) es un proyecto trienal de la OCDE que tiene el objetivo de evaluar la formación de los alumnos cuando llegan al final de la etapa de enseñanza obligatoria, es decir, cuando tienen 15 años y están a punto de iniciar una educación postsecundaria o de integrarse a la vida laboral. Es de gran utilidad a los países a la hora de adoptar las decisiones y políticas públicas para mejorar los niveles educativos.
Las pruebas utilizadas en el proceso de evaluación son realizadas con papel y lápiz, y cada alumno tiene dos horas para completarlas. Cada prueba es una combinación entre preguntas que solo admiten algunas palabras o frases breves como respuesta o que ofrecen múltiples opciones con una única respuesta correcta, y preguntas cuya respuesta requiere una elaboración del propio alumno. Además, se utilizan entre 4.500 y 10.000 alumnos por país.
Este informe está diseñado para conocer las habilidades, la pericia y las aptitudes de los estudiantes para analizar y resolver problemas, manejar información y enfrentar situaciones propias de la vida real. Además, cubre los campos de Lectura, Matemáticas y Ciencias.
Causas del desplome
Entre las causas de este desplome educativo, algunos expertos destacan el impacto del coronavirus. Para la realización de la prueba hay que remontarse a la primavera de 2022, poco después de que terminara la gran oleada de Omicron, una de las variantes más infecciosas de la covid. Por lo tanto, los adolescentes responsables de los pésimos resultados han pasado casi toda su adolescencia condicionados por la pandemia.
La misma OCDE asegura que la culpa de la caída no puede ser atribuida solo a la pandemia del coronavirus. También, cita en su informe la menor implicación de los padres en el aprendizaje de sus hijos. Según los últimos datos, desde 2018 el número de progenitores que hablan sobre los resultados académicos de sus hijos con los profesores ha descendido del 50% al 46%. Sin embargo, no toda la culpa es de los padres. La OCDE señala la pérdida del sentido de pertenencia de los alumnos con sus escuelas, además de la existencia de un mayor índice de insatisfacción entre estos.
El capítulo con una mayor importancia es la influencia que tienen los dispositivos electrónicos en el aprendizaje. La OCDE advierte de que los dispositivos como los teléfonos móviles o tabletas pueden distraer del aprendizaje y generar una gran adicción. Además, la investigación avisa del impacto de estos en el aprendizaje en la propia clase. Tal es la importancia de la advertencia, que los últimos datos recogidos demuestran que el 33% de los alumnos españoles se distrae usando dispositivos en clase. Mientras, en países como Japón o Corea, este porcentaje es inferior al 10%.
Se ha demostrado que estas distracciones han tenido un fuerte impacto en los resultados del Informe PISA. Los estudiantes que reconocen distraerse con las pantallas han sacado 15 puntos menos en la prueba de Matemáticas que aquellos que no se distraen, lo que equivale a tres cuartas partes de un curso académico.
El caso de Madrid
Dentro del España, hay unos lugares que han decaído más que otros. Entre las regiones más afectadas están Cataluña y País Vasco. La primera ha perdido 31 puntos en Matemáticas, es decir, más de un curso escolar y medio. La segunda, 25 en Lectura, lo que equivale a casi un curso.
Ignasi García Plata, secretario de Transformación Educativa del Departamento de Educación del Gobierno catalán, ha achacado la culpa de los malos resultados a la “complejidad” de Cataluña. Según él, la comunidad autónoma posee una complejidad relacionada con la pobreza y la inmigración.
«Cataluña es una de las comunidades con más complejidades vinculadas a la pobreza y a la inmigración», declaró Ignasi García.
Por otro lado, la Comunidad de Madrid se sitúa entre 15 y 20 puntos por encima de la media de España y la Unión Europea en todos los campos educativos. En Lectura es la segunda región con más puntos, solamente por detrás de Asturias y Castilla y León. En Ciencias, ha obtenido una valoración de 502 puntos, mientras que el resto del país tiene una media de 485. Y, por último, en Matemáticas aventaja en 21 puntos a la media española, y en 20 a la europea.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha calificado los datos regionales en el Informe PISA como “excelentes”. Atribuyen todo el mérito al buen trabajo de los docentes y, sobre todo, a la política educativa llevada a cabo por Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad, tras el confinamiento por el coronavirus. Esta es totalmente distinta a la realizada por Isabel Celaá, ministra de Educación en aquel momento. Esta política ha sido calificada también por Montserrat Gomendio como un “sistema en el que a los alumnos no se les ha evaluado después de la covid, se les ha regalado notas generosas y han pasado de curso y titulado con suspensos”.