Los jóvenes impulsan la vuelta de lo retro

- CULTURA - 18 de noviembre de 2025

En un mundo digital, donde la música, el cine y los libros caben en un teléfono, los jóvenes están redescubriendo lo físico: vinilos, CD, cassettes y películas en su formato tradicional. Lo retro ha dejado de ser solo una cuestión de nostalgia, ahora se ha convertido en una experiencia cultural y sensorial. Madrid no se queda atrás, y la tienda de discos Metralleta se ha transformado en un refugio para aquellos que quieren tocar, mirar y sentir la música y el cine que adoran.

Un cambio con muchas causas

Paloma Menéndez, dueña de la tienda Metralleta, observa este cambio con entusiasmo, y resalta el notable aumento en ventas y la creciente demanda de productos que antes apenas captaban la atención del público: «Desde hace 12 años, una cosa así, empezó a resurgir el vinilo, y en estos últimos años el cambio ha sido bastante notorio».

Hace un tiempo, predominaban clientes de mediana edad o mayores: «Antes aquí el perfil de cliente era normalmente de 45 a 70 años, y para ver algún joven teníamos que ofertar otros productos, era muy raro». Hoy la presencia de jóvenes es una «alegría» para la tienda: «Ahora nos alegra mucho ver a gente joven que se interesa de verdad, esto antes era impensable».

«Ahora nos alegra mucho ver a gente joven que se interesa de verdad, esto antes era impensable», comenta Paloma Menéndez.

El regreso de lo físico no se explica solo por moda. Las plataformas digitales tienen límites: muchas películas y series no están disponibles o requieren suscripciones, y la música en streaming no ofrece la sensación de posesión que un vinilo. «La gente creo que se está empezando a dar cuenta de que si te gusta la música o el cine, pues… debes tener algo físico, algo que puedas tener para siempre».

La subida de demanda… y de precios

Sin embargo, el mercado tiene sus complicaciones. La demanda ha elevado precios, y algunos vinilos que antes costaban entre 9 y 12  euros ahora se venden por 50  euros. Como explica Paloma Menéndez, «al final, esto se convierte cada vez más en un artículo de lujo, por lo que los precios no han dejado de subir desde hace cinco años». Esto también se debe a que artistas de renombre, como Taylor Swift o Rosalía, están aprovechando esta moda para sacar sus nuevos álbumes en formato físico, y muchos ya tienen edición en vinilo, casete y CD.

Es cierto que el formato físico presenta algunas carencias que lo digital agilizaba, como la necesidad de espacio físico o el hecho de que solo puedas disfrutar de estos productos en casa. Sin embargo, como apunta Menéndez, la experiencia y la emoción que ofrece lo físico justifican, para muchos, el esfuerzo y la inversión. Lo retro sigue ofreciendo una experiencia única: el ritual de escuchar un disco de principio a fin, darle la vuelta a una cinta o seleccionar una película de la estantería genera un vínculo emocional que lo digital no puede reemplazar.

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