Fernando Jáuregui ante el 23-F: “La democracia se defiende con más democracia”

- PRIMERA PLANA - 23 de febrero de 2026
Periodistas a las puertas del Congreso de los Diputados el 24 de febrero de 1981 (Fuente: RTVE)

El intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 supuso una prueba de fuego para los inicios de la democracia española. Liderados por el teniente coronel Antonio Tejero, varios guardias civiles asaltaron el Congreso de los Diputados y secuestraron al Gobierno y a los parlamentarios en el Hemiciclo. El objetivo del ataque era restaurar un orden político militar tras la dimisión de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno, y durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. Mientras unos intentaban silenciar la libertad, otros se unieron para defender la Constitución. Políticos, periodistas y ciudadanos de aquella época se convirtieron en el verdadero pilar de la democracia.

“Yo creo que la democracia se defiende con más democracia. Nunca hay una democracia perfecta, pero hay que irla perfeccionando con el tiempo”, declara Fernando Jáuregui

Vivencia del periodista Fernando Jáuregui

Fernando Jáuregui, veterano periodista español, cuenta a Mirada 21 su experiencia personal del golpe de Estado, como jefe de Internacional, desde la redacción de Diario 16. “Cuando dijeron que había entrado un oficial de la Guardia Civil con grandes bigotes que no sabían quién era, yo inmediatamente grité es Tejero, seguro que es Tejero. Después, me marché a las inmediaciones del Congreso a ver cómo era aquello, llevado de mi curiosidad periodística”, explica Jáuregui.

“Todos esperábamos alguna reacción militar en algún momento, pero no la brutalidad de lo que fue”, dice Jáuregui

El periodista detalla que días anteriores al suceso, un oficial de la Unión Militar Democrática (UMD) le contactó para explicarle lo que luego se llamaría Operación Galaxia. Jáuregui lo sabía, le habían informado del pensamiento militar de iniciar el golpe, y pocos días antes de que ocurriera ya había escrito un artículo sobre ello en la edición de Madrid de El Periódico de Cataluña.

Indicios previos al golpe de Estado

“Todos esperábamos alguna reacción militar en algún momento, pero no la brutalidad de lo que fue”, afirma Jáuregui. La situación política no era favorable, había cierto descontrol, el partido político UCD (Unión de Centro Democrático) se estaba deshaciendo y Adolfo Suárez se encontraba recluido en La Moncloa tras su dimisión.

El periodista cuenta que sí se conocía con anterioridad el pensamiento de la posible intervención militar para poner solución a la inestabilidad existente. “Existía una idea de necesidad de que a lo mejor un militar presidiendo un gobierno de concentración, en el cual estuviesen los comunistas incluidos, convocase unas elecciones y gestionase el orden de las cosas”, declara Jáuregui. El periodista considera que el problema de la iniciativa fue el signo ultra que cogió, pero muchas personas, incluido el rey Juan Carlos I, sabían de ella. “Querían dar un golpe de Estado duro, es decir, deteniendo gente o incluso fusilando gente; de eso se había hablado ya en tiempos de la Operación Galaxia“, dice Jáuregui.

Reacción de los medios de comunicación

En cuanto a las presiones que vivieron los medios de comunicación a la hora de informar sobre lo ocurrido, Jáuregui comenta que hubo algunos intentos por parte de los militares de controlarlos. Carlos Sosa envió destacamentos con el objetivo de manejar la información, aunque no lo consiguió; algunas radios emitieron música militar y Televisión Española fue inspeccionada. Sin embargo, Jáuregui asegura que pronto empezaron a salir ediciones especiales que señalaban el intento fallido del golpe, aun sin saberlo. “Era mentira, cuando salió no había fracasado el golpe, pero era muy conveniente decirlo para desinflar ánimos. Era muy importante dar la impresión de que existía prensa que contaba las cosas”, comenta Fernando Jáuregui.

“Querían dar un golpe de Estado duro, es decir, deteniendo gente o incluso fusilando gente; de eso se había hablado ya en tiempos de la ‘Operación Galaxia'”, dice Jáuregui.

Encabezados por Ricardo Cid Cañaveral, siete comunicadores de aquel momento decidieron desvelar las complicidades civiles del ataque. Jáuregui relata: “Nosotros formamos un grupo de periodistas y nos encerramos en un hotel a escribir un libro que se llamó Todos al suelo, que denunciaba algo que todavía se desconoce, la trama civil del golpe”.

En esa trama, se han mencionado nombres como Antonio Oriol, exministro de Justicia, en un libro escrito por Juan Fernández Miranda y Javier Chicote, además de Emilio Alonso Manglano, director del CSID (Centro Superior de Información de la Defensa) de entonces, pero nunca se ha llegado realmente a conocer la verdad sobre ello. “La persona que nos contó aquello de quién podía componer la trama civil fue el vicepresidente del Gobierno, el teniente general Manuel Gutiérrez Mellado”, afirma Fernando Jáuregui.

Jáuregui detalla que estuvieron 11 años investigados, pero que nunca llegaron a ser imputados porque eso suponía reabrir el juicio del 23F, y ningún juez se atrevió a ello. Sin embargo, durante esos años, algunos sí que tuvieron ciertas complicaciones. Jáuregui explica: “Yo tenía una beca en Estados Unidos, y un juez, sin abrir un informe judicial, le dijo a mi mujer que como no regresara inmediatamente me mandaba a la Guardia Civil a por mí al aeropuerto; al final me fastidiaron la beca”.

“Nosotros formamos un grupo de periodistas y nos encerramos en un hotel a escribir un libro que se llamó ‘Todos al suelo’, que denunciaba algo que todavía se desconoce, la trama civil del golpe”, relata Jáuregui

Efectos del golpe de Estado en la sociedad

En el momento del golpe de Estado, hubo personas que no descartaban la posibilidad de que este estableciera un clima represivo que acabara con las libertades. “Yo, la verdad, es que nunca lo pensé porque me parecía que era demasiado fuerte como para que nada se produjese en un país europeo que ya estaba integrado prácticamente en Europa”, explica Jáuregui.

Para el periodista, este asalto supuso una vacuna que hizo ver a los ciudadanos e incluso a los propios militares, la imposibilidad de esta alternativa. Hubo una unión que acabó en una manifestación tras el 23F, compuesta por todas las fuerzas políticas, económicas, sociales y militares, con el fin de defender la democracia y la constitución. “Yo creo que la democracia se defiende con más democracia. Nunca hay una democracia perfecta, pero hay que irla perfeccionando con el tiempo”, declara Fernando Jáuregui.

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