Los jóvenes tienen dificultades para encontrar empleo

Los bajos salarios, los contratos temporales y la falta de experiencia laboral complican la posibilidad de las nuevas generaciones para trabajar y emanciparse

En España, en 2021, la tasa de paro de los hombres menores de 25 años fue la más alta de todos los países de la Unión Europea, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). La de las mujeres estuvo en el segundo lugar más alto, por debajo de Grecia y es más del doble de la media de la UE. Además, en España, la brecha entre mujeres y hombres a partir de 15 años ha aumentado en este periodo. Respecto a los jóvenes de entre 16 y 24 años, el paro ha descendido con relación al cuarto trimestre de 2021, y se sitúa en el 30,2%. En las personas de hasta 29 años baja al 23,3%.

En el primer trimestre de 2022, 843.400 menores de 30 años no contaba con empleo, y 459.100 de ellos tenían entre 16 y 24 años. El paro ha disminuido un 16,7% entre los menores de 25 años, y entre los jóvenes de hasta 29 años, un 19,8%. Estas cifras se deben al incremento de la creación de empleos para personas con esas edades. 

Dificultades a la hora de emanciparse
En España, los salarios de los jóvenes de entre 16 y 24 años rondan los 1.207 euros al mes, según el INE. España se sitúa como uno de los países de la UE con menor retribución. Este hecho provoca que las nuevas generaciones tengan problemas a la hora de emanciparse. Los precios de las viviendas son altos, y muchos de ellos no pueden permitirse con su sueldo mantener una vivienda. La edad media de los españoles para emanciparse es 29,8 años, mientras que la de la Unión Europea es de 26,5.

Experiencia laboral
Uno de los problemas para los jóvenes a la hora de encontrar trabajo afecta a la experiencia laboral. Numerosas empresas piden un mínimo de experiencia de un periodo de uno a tres años. Este es un requisito complicado para aquellos que acaban sus estudios y que no han tenido posibilidad de trabajar anteriormente. Se trata de uno de los mayores inconvenientes para las personas que buscan trabajo hoy en día.

Un joven graduado en Periodismo ha afirmado que no se consigue un trabajo como periodista solo con tener un título. «Ellos quieren saber qué es lo que sabes hacer, si les puedes aportar algo, en cuántos sitios has trabajado o cogido experiencia y sobre todo si tienes habilidades de aprender rápido». Los idiomas son importantes, pero manejar programas de edición o diseño cuenta mucho. «Hoy en día se pide que un periodista sea polifacético, porque escribir saben todos y es muy difícil resaltar entre miles solo con eso» ha explicado.

«A la hora de coger becas de prácticas siempre cogí remuneradas. Nunca trabajes gratis, aunque te digan que tienes opciones de incorporarse luego, porque son meses de trabajo como si fueras un trabajador más y siempre algo te deben pagar, y más si es para una empresa en la que haces las labores profesionales correctamente», ha manifestado el periodista. «Esta profesión tiene muchas dificultades porque es un mundo donde los contactos cuentan, y, especialmente, a la hora de encontrar ese primer trabajo. Baja la moral mucho para aquellos que no tienen a nadie en este mundillo y se tienen que buscar la vida, pero no hay otra, solo seguir adelante» ha concluido el joven.

Contratos temporales
Otra joven, antigua estudiante de Trabajo Social, cuenta su experiencia a la hora de buscar trabajo al finalizar sus estudios. «Como educadora social, me he dado cuenta de que, al tratarse de trabajos temporales, la situación para buscar un trabajo indefinido es muy complicada. Las empresas no contestan a los currículums que mandas y cuando lo hacen es con palabras vagas como que ya te tendrán en cuenta». Ha añadido que en ocasiones las empresas llaman para hacer contratos que no son de la categoría profesional del trabajador.

«Los trabajos por norma general son muy precarios y temporales. Los horarios son muy malos y me los suelen cambiar en el último momento, aunque es cierto que tengo libertad en el caso de no poder cumplir con un horario, y me tratan como una educadora más». La joven ha explicado que muchos de los que iban a clase con ella no trabajan de lo que estudiaron y están en tiendas de ropa, comedores o cafeterías. «En mi convenio, si me contratan durante más de 18 meses tienen que hacerme indefinida, y eso a muchos no les interesa. Por lo tanto, me harán contratos hasta que cumpla los 18 meses y después de eso no me volverán a llamar», ha manifestado la joven.