Zazza: “Me parece más real documentar el sufrimiento que posturear”

- PERSONA - 29 de enero de 2024
Zazza el Italiano
Zazza tiene más de un millón de seguidores en su canal de YouTube. / @zazzaelitaliano en Instagram
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Zazza ha pasado de ganarse la vida con vídeos de entretenimiento en su canal de YouTube a colarse en los barrios que están considerados como los más peligrosos del mundo. Colombia, México, Albania o España son países que albergan miles de barrios con millones de historias. Muchas de ellas no llegan a poder ser escuchadas, eso es lo que le emociona a este creador que recorre estas calles con un chaleco con las banderas de España e Italia en los hombros. Comenzó este camino en España, atravesando avenidas desérticas donde solo se descubren los rostros cuando se retira el convoy policial. A través de la atención que desprende Zazza con su cámara ha conseguido crear de la nada interacciones, conocer intimidades y ganar miembros familiares con los que pasaría su última navidad, en las Tres mil viviendas.

¿Por qué quiere documentar estas historias?

Me motiva y me gusta ir a estos barrios, ves una realidad diferente y descubres cosas que antes no sabías. Además, me cansa esta gente que farda de prendas o autos por redes sociales. Esa no es la vida de la gente.

Me parecía mucho más interesante y más real documentar el sufrimiento de la gente en estos barrios que ver un postureo continuo. Lo que me motiva es enseñar que todos somos mucho más afortunados de lo que pensamos. Yo, personalmente, he empezado a valorar detalles de la vida, como pasar tiempo con la familia, algo que hay personas que no tienen la suerte, y te das cuenta.

Antes, se dedicaba al entretenimiento, ¿por qué ha cambiado el enfoque de sus vídeos?

Creo que sigo ligado al entretenimiento. No soy periodista, aunque dé datos sobre los barrios que visito, al final del vídeo espero que haya una reflexión por parte del espectador. Di un cambio porque me sentía un fracasado, y dije: “O me salvo solo o no me salva nadie”. Vi dónde había un vacío en YouTube, y comparándolo con mis habilidades y mis ganas de viajar, pues pensé “vamos a ir donde hace falta”.

¿Tiene miedo? ¿Es consciente de que está expuesto al entrar a estos barrios o zonas tan peligrosas donde apenas la Policía puede acceder?

Sí, soy consciente y tengo mucho miedo, el problema es que la gente asocia el miedo con tengo miedo, entonces no lo hago, y creo que los momentos que más te permiten evolucionar son los momentos donde sufres y tienes miedo. El miedo quiere decir muchas cosas. Una vez te esfuerzas, te das cuenta de que todo es más sencillo de lo que parece. Y una vez superas el miedo, la recompensa es enorme.

El miedo no es meterse en estos barrios a las tres de la mañana, sino aprender de la evolución que te da el probar cosas nuevas. A lidiar con el miedo, se aprende con la experiencia.

En estos lugares, ha visto escenas de todo tipo, incluso acciones violentas. ¿Qué le queda por ver?

Muchísimas cosas, he visto cosas muy violentas, pero creo que, por desgracia, la maldad humana no tiene límite. Entonces, me faltan ver muchísimas cosas. Espero, en realidad, no verlas, me gustaría documentarlas porque todo lo que es la realidad creo que se debe enseñar, pero espero no vivirlo porque hay imágenes tan fuertes que se quedan en tu cabeza para el resto de tu vida.

Hace unos meses, grabó la que titula como la zona más peligrosa en la que ha estado, la calle Primero de Mayo, en Medellín (Colombia), ¿qué le hizo sentir?

Si te pillan grabando ahí por la noche, tienes un problema. Sentí mucho miedo, pero creo que, después de un año y medio que llevo haciendo este trabajo, sé gestionar muy bien la adrenalina y, además, iba acompañado de dos policías. Me sorprendió el nivel de pobreza máxima, pero he pasado más miedo en zonas menos peligrosas. Es cuestión de experiencia y contactos.

Calle Primero de Mayo, Colombia. / @zazzaelitaliano en YouTube

Al principio del vídeo, se ve cómo está escoltado por la Policía de Medellín, ¿afectó en algo a su experiencia?

Me afectó de manera positiva, porque yo tener la tranquilidad de poder hablar con quien quiero, cuando quiero, sin tener la posibilidad de que me vayan a matar es algo que me permite explorar mucho más el barrio.

En estas zonas, la Policía puede entrar, pero hay otras en las que si la Policía entra, sería peor. En estos casos, sería peor entrar con Policía que con pandilleros, como a veces entro, porque hay otras leyes.

Lo importante es saberse adaptar a la situación, entender tu entorno y saber qué contacto te puede beneficiar. Podría haber entrado a este barrio con un pandillero y haber visto cosas peores, pero habría estado dos horas cagado de miedo.

¿Considera usted que sus vídeos se nutren de valor por los testimonios de las personas que aparecen en ellos?, ¿recuerda alguno que le marcara?

Yo suelo llevar un chaleco con la bandera italiana y la española, y la gente me dice que me lo quite porque se confunde con el de un policía. Lo que busco es llamar la atención, porque cuando me ven con la cámara se acercan para ver qué estoy haciendo.

Los vídeos que hago sin las historias que aparecen serían mucho mas aburridos y con menos valor. Yo estoy ahí para entender por qué se que encuentran en esa situación, entendiendo por qué han llegado a estar ahí, y todo lo que les ha faltado en la niñez te puede cambiar la percepción del mundo.

Unas niñas de El Vacíe, en Sevilla, simplemente me contestaban, y con 12 años, aproximadamente, les pregunté si se querían quedar aquí. Todas me respondieron que sí, pero una me dijo que no, y no es tanto lo que me dijo, sino cómo me lo dijo, me dio mucha tristeza porque un niño no es culpable de la situación en la que se encuentra.

En el barrio de Filadelfia, un chico de unos 20 años, sin camiseta y drogado, me contó que su hermano mayor abusaba de él sexualmente, que su madre se ha envuelto en el fentanilo, al mismo tiempo que su hermano y su tío, también, y te ves en su situación y es duro, me gustaría ayudarle pero no tengo los medios para poder hacerlo.

¿Qué cree usted que es lo más importante que le han aportado estas historias escondidas?

Lo primero, de verdad, no juzgar a las personas por sus apariencias, porque esto es algo muy natural y humano, pero hay que intentar dar segundas posibilidades y hablar. También, valorar muchísimo lo que tenemos. Cuando escucho a la gente quejarse por los políticos y la sociedad española y digo: “Tú no has pillado un avión en tu vida, ve a Latinoamérica y me dices lo que es”.

Diría también que la felicidad no está en absoluto en lo material. Te permite mucha libertad para disfrutar de las personas que quieres, pero no lo es todo. Ves una familia en Latinoamérica comiendo un plato de arroz juntos y son felices. No todos tenemos que ser emprendedores y ganar millones de euros, cada uno que disfrute con lo que le haga feliz.

Cuando sale de la zona después de grabar un vídeo, ¿qué se le pasa a usted por la cabeza?

Me siento orgulloso de lo que acabo de grabar porque sé que es algo que va a hacer reflexionar a la gente. Si he grabado algo flojo, obviamente, me afecta, me he tirado ocho horas con un pandillero para grabar cuatro estupideces.

También intento no pensar demasiado lo que he visto o lo que he grabado, porque si lo haces mucho creo que te puede afectar. Intento poner un filtro entre la realidad que veo y mis pensamientos.

La adicción al fentanilo ha estado en boca de todos y su vídeo en Filadelfia ha dado la vuelta al mundo, ¿qué le llevó a usted a querer contar eso?

Empecé mi canal viendo un vídeo del fentanilo, me asombró que hubiera un sitio así, y veía imposible poder documentar eso. Y cuando lo ves en persona piensas que la realidad realmente supera la imaginación. Fue en un viaje con dos amigos en el que grabé poco porque estuve 12 días haciendo cuatro vídeos, pero sí que es verdad que ese vídeo cambió mi vida por completo.

Pasó la Navidad en las 3.000 viviendas de Sevilla haciendo un reportaje televisivo. ¿Tiene usted vacaciones?

Tengo vacaciones todos los días y nunca (entre risas), es lo que digo siempre porque, por suerte, puedo decidir un poco yo. Hay tiempos y contratos que respetar, pero creo que me gestiono bastante bien. Cuando estoy cansado, me tomo dos días de descanso total, y cuando quiero trabajar le doy caña.

Este año, he pasado la cena de Navidad en una furgoneta comiéndome un kebab, literalmente, la peor cena de Navidad del mundo. Pero prefiero eso porque es trabajo propio, a diferencia de trabajar para otras personas, como puede ser un camarero.

¿Cómo lleva su familia que se dedique a esto?

Al principio, tenían mucha angustia y nervios, preguntándome constantemente qué tal estaba, pero con el tiempo han comprendido de cerca mi trabajo, y ahora se lo toman con normalidad.

Después de viajar por Latinoamérica, ¿cuáles son los próximos proyectos?

Creo que voy a dejar de grabar antes de explorar toda Latinoamérica porque podría estar 20 años documentando barrios. Ahora, voy a México; luego, a Venezuela, veré si Chile, Perú… Pero me he ido a Argentina, y en solo una ciudad estando tres semanas no llegué ni al 10% de los barrios que existían. No hay fin, me cansaré o me pasará algo antes de terminar. África me interesa muchísimo, pero necesito más experiencia y medios, es el monstruo final.

¿Qué le diría usted a un creador de contenido que esté pensando en grabar vídeos parecidos?

Que no lo haga (entre risas), no quiero competencia. No, yo le diría de esperar a tener una edad y madurar tu experiencia. Una cosa es ver los vídeos y otra vivirlos. Le diría que probase con otra cosa, y cuando tenga experiencia desenvolviéndose con gente en lugares y demás, pero con calma. Puede hacer entrevistas a gente por fuera del barrio para empezar. Poco a poco los resultados al final llegan. Hay que estudiar si realmente es lo que quieres hacer, porque puede llegar a ser muy pesado a veces.

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