Javier Barral, un estudiante de 3º de Comunicación Audiovisiual de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), ha expuesto, en la U-Shop del centro, una colección de fotografías propias. El nombre del proyecto se denomina Logophile, que quiere decir “un amante de las palabras”.
“No tenía pensado hacerla, pero el departamento de Actividades Culturales me preguntó que si tenía algo que exponer porque ya expuse el año pasado”, a lo que la respuesta de Barral fue que “siempre tenía algo”, pero en realidad “no sabía el qué”. “Mi acto reflejo fue buscar fotos que ya tenía y otras que he hecho hace unas semanas”, sentencia el fotógrafo.
El sentido de las imágenes para Barral está en que cada una tenga relación con palabras raras o desconocidas, en este caso. Es decir, vincular la fotografía con la palabra y su definición, y de esta forma integrarlo con un montaje. Por ejemplo, una de sus obras, Ephemeral (efímero), en la que esta propia palabra se borra con las olas del mar.
Puede considerarse un proyecto de más de dos años porque la colección recoge fotografías de hace dos años, pero esto sería “injusto”, según Barral. “El tiempo que me llevó para pensar bien la idea fue de unas tres semanas”, y asegura que el mayor tiempo de trabajo consiste en la edición y montaje que realiza en Photoshop.
“El factor común es la naturaleza”, afirma Javier Barral, ya que la gran parte de sus imágenes están ambientadas en una playa, un fiordo, etc. Aunque también hay retratos y sesiones a modelos. “Sobre todo, tienen en común una carga estética y de composición”, asevera Barral.
«Es un logro personal exponer en público mi proyecto», afirma Javier Barral.
“Es un logro personal exponer en público mi proyecto”, declara Barral, quien además es una oportunidad para enseñar su contenido fuera de Instagram, ya que esta red social tiene un trato con las imágenes de “usar y tirar”. “Para mí tiene más valor que esté en un lugar físico”, sentencia el joven fotógrafo y añade que “además puede comprar cualquier fotografía quien quiera”, con tan solo ponerse en contacto con el propio autor.
Javier Barral no tiene claro de dónde parte su pasión por la fotografía, siente que ha nacido con el tiempo, “con técnica y con práctica”, asegura el fotógrafo. Lo primero que recuerda es cuando una vez cogió la cámara de un amigo suyo y se puso a lanzar fotos. “Luego a base de práctica te van quedando cosas muy chulas”, afirma el autor. En el caso del protagonista, da mucha importancia a la edición. “Cuando edito las fotos es cuando realmente me gustan”, concluye Javier Barral.