Con motivo del Centenario de Metro de Madrid, la estación de Chamartín ha creado un espacio dedicado a un recorrido museístico. En él, se muestra la historia de uno de los medios de transporte que ha cambiado la vida cotidiana de Madrid. Bajo el nombre de Vestigia, la ruta busca conmover al público y transportarlo hacia las huellas del pasado. El museo cuenta con la exposición de trenes clásicos puestos en funcionamiento entre 1919 y 1965, y que posteriormente estuvieron en circulación en 1991. Junto con esta exhibición se recogen una serie de documentos, objetos y fotografías de la época, que permiten entender y disfrutar el pasado de este medio de transporte.
Los comienzos del Metro de Madrid
La exposición está organizada en cuatro secciones amplias. La primera parte está constituida por una muestra de diferentes coches antiguos, restaurados por completo. Estos conforman las piezas estrella de todo el recorrido. Los trenes se pusieron en servicio entre los años 1919 y 1965, además de una pequeña serie adicional en 1976-1977. Después de cien años, el Metro de Madrid se ha convertido en una de las redes de ferrocarril más antiguas y extensas de todo el mundo.
La ruta muestra la inauguración del primer tramo de la compañía metropolitana Alfonso XIII, entre la Glorieta de los Cuatro Caminos y la Puerta del Sol. Su circulación duró hasta el 2 de julio de 1991, día en el que dejaron de prestar servicio tras un viaje conmemorativo entre estas dos estaciones.
En cuanto a los componentes de estas reliquias, se presentan las características de los trenes con estructura metálica, tracción y frenos de reconocidas marcas. Aunque las series de coches son distintas en muchos aspectos, todos compartían una misma tecnología básica. Estos fueron construidos mayoritariamente en España, bajo licencia, y bogies de diseño internacional adaptados por Metro de Madrid.
Las otras áreas del itinerario, la ingeniería, la restauración y la memoria están explicadas a través de un conjunto de documentos gráficos y objetos auténticos exhibidos en vitrinas. Además, en estas etapas se expone un programa audiovisual creado especialmente para una explicación más dinámica.
La fabricación de los coches
En cuanto al diseño y la construcción de vagones, requirió un trabajo de ingeniería que precisaba una colección de planos y cálculos necesarios para su fabricación. También, exigía un mantenimiento que significaba la contratación de instalaciones específicas donde se realizaban revisiones y reparaciones.
En 2016, tras años de servicio, se decidió desarrollar un proyecto de restauración del material móvil histórico para la recuperación de la esencia inicial. En el trayecto del museo, las fotografías recogen la rehabilitación de las primeras fabricaciones del Metro, a través de una selección de imágenes en blanco y negro. Estas reflejan la nostalgia y el anhelo de lo que se perdió. Una vez terminada la restauración de los trenes, se han ido trayendo y se han ido sumando a esta exposición en la estación de Chamartín.
Este recorrido histórico revela una mirada única al origen del Metro de Madrid y su creación. La presentación de talleres, cocheras y trenes a través de imágenes de un tiempo pasado y otras técnicas activas permite que hoy se rescate el camino desde su nacimiento hasta el metro moderno de la actualidad.
