Don Torcuato Luca de Tena, marqués y emprendedor, creó, en 1930, una fundación. Apasionado por el periodismo y preocupado por los periodistas, abrió un internado para huérfanas de empleados de El Heraldo de Zamora, Libertad de Vitoria, ABC, Blanco y Negro y El Socialista, donde descubrió que lo que estas niñas y sus familias necesitaban era apoyo. Apoyo emocional, afectivo, educativo y, en ocasiones, también económico. Esta iniciativa fue creciendo poco a poco y adaptándose, hasta convertirse en lo que es hoy: la Fundación Luca de Tena.
Si hubiera que definir la fundación con una palabra, sería plasticidad. María Victoria Barandiarán, directora general y bisnieta de Torcuato Luca de Tena, cuenta cómo su propósito siempre ha estado en “echar una mano en lo que hiciera falta”. Por eso, el motor de la institución ha sido el estar pendiente de las necesidades de las familias, y así poder ofrecer todo aquello que fuera necesario: compañía para las madres ante el reto de educar en soledad, campamentos de verano para los niños, excursiones, clases de pilates, de cocina, talleres de manualidades, clases de inglés… El hecho de dar un espacio a estas familias en el que encontrarse, conocerse y entenderse era ya una ayuda inmensa. “Había que estar dentro para poder recibirla”, reflexiona Barandiarán al recordar los vínculos que esta labor ha creado. Sin embargo, “la gente hoy está menos dispuesta a dejarse ayudar”, y solo quedan allí cuatro familias de periodistas. Por esta razón, han decidido cambiar la manera de apoyar: “Sin desatender lo social, ahora nos encargamos de la preocupación por el periodismo y de fortalecerlo” afirma la directora general.
Laboratorio de Periodismo
Así nace el Laboratorio de Periodismo, inspirado por los modelos anglosajones. Para luchar contra el descrédito del periodismo, establece tres pilares base: formación, divulgación e investigación. Esta nueva línea de actuación busca apoyar a los periodistas a enfrentar los baches que atraviesa la profesión: hacer frente a la pérdida de confianza de la sociedad en los medios, a la desinformación, a la polarización y al populismo, a la incertidumbre, a la inteligencia artificial… entre otros muchos.
Todo esto se lleva a cabo, en primer lugar, a través de la oferta de cursos, conferencias y talleres, así como con el fomento de la alfabetización mediática, es decir, la transmisión de conocimientos necesarios para diferenciar los bulos y la desinformación del contenido verídico, especialmente a los más jóvenes. Después, a través de la investigación de las tendencias del periodismo y de la sociedad, para comprender los retos a los que se enfrentan los profesionales y poder buscar soluciones. Y, finalmente, a través de la divulgación, para dar a conocer estas novedades.
Uno de los temas principales en los que el laboratorio pone el foco de investigación es en la confianza en el periodismo. Actualmente, solo uno de cada tres españoles confía en las noticias, según Reuters Institute. Para José María Suárez, director del Laboratorio de Periodismo, la clave para recuperarla está en el rigor. “Mantener el rigor, apostar por los periodistas, y reforzar la marca informativa. Si el periodismo hace periodismo, sobrevivirá”, explica Suárez. “La gente está muy atenta, por eso es fundamental un periodismo serio”, añade. Pese a la incertidumbre global que generan en la profesión los avances en inteligencias artificiales generativas, el laboratorio descubre una mirada optimista. “La gente confía más en caras que en instituciones, lo que se traduce en más visibilidad para el periodista”, dice José María Suárez. “El que utilice la IA para evitar tareas repetitivas podrá hacer mejor su trabajo, que es salir a la calle a buscar noticias”, destaca Suárez.
“Si el periodismo hace periodismo, sobrevivirá”, explica Suárez
Otro de los aspectos esenciales que estudia el Laboratorio de Periodismo es la sostenibilidad. Velar por la sostenibilidad de los medios de comunicación es velar por su autonomía, porque para ser libres y poder decir la verdad necesitan ser autosuficientes. “Con todo, cada medio tiene un posicionamiento ideológico, pero esta variedad enriquece a un país. Sin embargo, en el momento en el que un medio se convierte en un adalid del gobierno o se polariza, la sociedad se rebela, y el medio no sobrevive“, destaca Suárez. Frente a un modelo de negocio poco claro y cambiante, la responsabilidad del periodista es mayor que nunca, y su labor es permitir a los ciudadanos tomar decisiones informadas, y por lo tanto más certeras, mediante la verificación de la información, el cuidado de las fuentes y la selección del contenido. “Yo creo que el papel va a resurgir. Puede que en otro formato, pero frente a la sobreinformación de Internet y las redes sociales, el papel ofrece una estructura y un orden con mucha más capacidad informativa”, declara José María Suárez.
