Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas han provocado una notable recuperación de los embalses en España, que han alcanzado niveles significativamente superiores a los del año pasado. Según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), los embalses se encuentran al 65,79% de su capacidad, con un total de 36.867 hectómetros cúbicos almacenados. Esta cifra supera los 30.673 hectómetros cúbicos que se registraban en las mismas fechas del año pasado.
Marzo excepcionalmente lluvioso
La clave de esta recuperación ha sido la abundancia de precipitaciones. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en la primera quincena de marzo se han registrado 97 litros por metro cuadrado, casi el doble de la media habitual para este mes, que suele rondar los 59 litros. Además, las borrascas han dejado acumulaciones de agua en cuencas que en los últimos años habían sufrido un déficit hídrico importante.
El impacto de estas lluvias ha sido especialmente notable en las cuencas del Guadalquivir y del Ebro. En el caso del Guadalquivir, el volumen de agua almacenado ha pasado del 43,2% de su capacidad a principios de mes al 50,35% en apenas unos días. Los embalses del Ebro se han acercado al 70%, después de varios años en los que las reservas estaban muy por debajo de la media histórica.
Otras cuencas, como la del Tajo y la del Duero, también han experimentado un incremento significativo en sus reservas. En la del Tajo, el agua embalsada ha superado los 6.000 hectómetros cúbicos, mientras que en la del Duero se han alcanzado los 5.500, cifras que no se veían desde hace, al menos, tres años.
Inundaciones y problemas por el exceso de agua
Aunque la mejora en las reservas es una buena noticia, las lluvias también han provocado situaciones de emergencia en varias zonas del país. En Córdoba, el Guadalquivir se ha desbordado en algunos puntos, lo que ha obligado a activar el nivel 1 de alerta por inundaciones y provocado desalojos preventivos en viviendas cercanas a la ribera.
En la Comunidad de Madrid, las fuertes lluvias han provocado el desbordamiento del río Henares, que ha alcanzado su caudal más alto desde 1979. El río Jarama ha obligado a municipios como Rivas-Vaciamadrid y Arganda del Rey a activar alertas debido al aumento del caudal y posibles inundaciones.
Además, en algunas ciudades del sur, como Sevilla y Jerez de la Frontera, la acumulación de agua en carreteras ha obligado al corte de la AP-4 en algunos tramos, lo que ha afectado al tráfico y la movilidad.
Un alivio para la sequía
La recuperación de los embalses supone un respiro para el sector agrícola, que el año pasado sufrió numerosas restricciones debido a la escasez de agua. Aún así, la variación entre sequías y episodios de lluvias torrenciales obliga a mejorar la gestión del agua para evitar futuras crisis.
Los datos actuales muestran una tendencia positiva, pero en algunas zonas los niveles siguen por debajo de la media, lo que significa que se deben seguir aplicando políticas de ahorro y optimización del agua. Aunque el agua embalsada ha aumentado, el problema sigue sin resolverse del todo, y hay expertos que consideran necesario invertir en infraestructuras que permitan una mejor distribución y almacenamiento del agua.
Perspectivas para los próximos meses
Según la Aemet, la primavera se espera más húmeda de lo normal, lo que podría afianzar la recuperación de los embalses y garantizar un verano con menos restricciones en el uso del agua. El reto ahora es gestionar adecuadamente esta abundancia de agua para que no se desperdicie, y pueda ser utilizada en los meses de verano. Con la llegada del calor, es necesario tomar medidas que permitan aprovechar al máximo el agua acumulada.
