La Casa de la Panadería, el edificio más emblemático de la Plaza Mayor

- CULTURA - 1 de abril de 2025
La Casa de la Panadería, antigua tahona pública de Madrid.

Madrid es una ciudad llena de historia y alberga edificaciones emblemáticas como la Casa de la Panadería. Se trata de una construcción barroca situada en la Plaza Mayor, en pleno centro la capital, y data de 1590. Aunque pueda pasar desapercibida para numerosos madrileños o turistas, es uno de los edificios más relevantes de la ciudad y el único de la plaza que no sigue el patrón de muros encarnados. Actualmente, es un centro de turismo e incluso alberga bodas civiles.

Su historia

Recibe el nombre de la “Casa de la Panadería” por acoger esta actividad durante varios siglos y albergar la tahona pública. En este edificio, se fijaba el precio del pan, residía el gremio de panaderos, había un establo para los caballos de los trabajadores y era donde se almacenaban el trigo y la harina. Con el paso de los años, ha sobrevivido a incendios, ha experimentado varias metamorfosis y ha acogido a muchas instituciones artísticas, culturales y administrativas de Madrid. Por ejemplo, hasta finales del siglo XVIII albergó la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y la Real Academia de Historia y, en el siglo XX, alojó el Archivo y la Biblioteca Municipal de Madrid.

El edificio tiene tres espacios: la Sala de Columnas, la Sala de Bóvedas y el Salón Real, una habitación donde han llegado a residir varios reyes españoles de la Edad Moderna y en el que se han celebrado numerosos eventos de la capital. A día de hoy, no es visitable porque está dedicada a oficinas, pero sí lo son el Centro de Turismo de la planta baja, la Sala de Bóvedas del sótano y el Salón Real, dedicado únicamente a la celebración de eventos.

La Casa de la Panadería fue iniciada por Diego Sillero, siguiendo un proyecto de Francisco de Mora, sobre un sótano abovedado realizado por unos aparejadores del Real Alcázar. Finalmente, Juan Gómez de Mora terminó la obra y la integró en la Plaza Mayor, obteniendo como resultado una composición simétrica de cuatro alturas, una planta baja porticada, un último piso con forma de ático y laterales coronados con torres angulares.

El incendio que lo cambió todo

El 20 de agosto de 1672, la construcción original fue casi completamente destruida por un incendio, pero, tras él y según el Libro de Obras de la Casa de la Panadería, varios arquitectos y responsables del edificio reconocieron las ruinas y aconsejaron mantener la parte no destrozada por las llamas. Esto condicionó la distribución de la nueva obra, dirigida por José Ximénez Donoso y llevada a cabo por Tomás Ruán. Se conservaron el sótano y la planta baja e, incluso, se planteó ampliar el edificio hasta la calle Mayor, pero no salió adelante. Una vez acabada y decorada con los frescos de Claudio Coello, la primera planta siguió utilizándose con fines lúdicos hasta que llegó al lugar la Academia de las Nobles Artes, precursora de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que habitó el edificio hasta finales del siglo XVIII.

El edificio sobrevivió al gran incendio que asoló a la Plaza Mayor en 1790 y mantuvo su estructura original de 33 balcones gobernados por el central y un gran escudo de España con las armas del rey Carlos II. Más tarde, en 1880, José María Vega restauró la Casa de la Panadería y se instaló allí el Archivo de la Villa de Madrid. Además, el deterioro acentuado por el paso de los años y el daño provocado por la construcción del aparcamiento bajo la Plaza Mayor hicieron que se tuviera que someter a un plan de consolidación de la cimentación.

El Ayuntamiento se hizo cargo del edificio en el último tercio del siglo XIX y, a comienzos del siglo XX, se transformó en la Segunda Casa Consistorial y sede del Archivo Municipal. Poco tiempo después, se instaló el Centro Cultural Mesoneros Romanos, que desempeñó una labor divulgadora de cultura a través de exposiciones y, en la actualidad, se encuentra el Centro de Turismo de la Plaza Mayor.

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