Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el 3 de diciembre, la Fundación Pablo VI y la Fundación Astier Centro San José de Alcalá de Henares se unieron para construir un proyecto común: Con mucha cara y mucho arte, una exposición artística que invita a mirar la discapacidad intelectual desde una perspectiva diferente. La creatividad, el talento y la valentía de mujeres con discapacidad intelectual crean una muestra que pone en valor su independencia, identidad e igualdad de oportunidades. El arte les permite expresar emociones, vivencias y miradas propias, para así fortalecer su presencia en una sociedad que las reconozca plenamente como personas.
El significado de la exposición
El recorrido está compuesto por fotos de los retratos de sus rostros y por unas máscaras de soldador pintadas por ellas mismas que expresan emociones, recuerdos, deseos y su particular mirada sobre el mundo. Estas máscaras fueron elegidas como símbolo de las protecciones utilizadas durante la pandemia, un periodo especialmente duro que recordó la importancia de cuidar a las personas más vulnerables. Al pintar estas caretas, las mujeres han transformado un objeto asociado al sufrimiento en una expresión llena de color, alegría y luz. Con esta muestra, han demostrado que incluso en situaciones difíciles puede brotar el arte.
Las fundaciones organizadoras del evento
La Fundación Pablo VI es una institución educativa y académica de estudios superiores que, entre sus líneas principales de actividad, trabaja la bioética a través de su Observatorio de Bioética y Ciencia. “La bioética es la ciencia que estudia el acompañamiento ético a personas enfermas o en situación de vulnerabilidad”, explica Sandra Várez, directora de Comunicación de la Fundación Pablo VI. Desde ahí, la organización reflexiona sobre la discapacidad intelectual, lo que le llevó a asociarse con la Fundación Astier.
Según Várez, Astier comprende el enfoque que la Fundación Pablo VI le quiere dar a la discapacidad, basado en los principios de la bioética: la autonomía para la toma de decisiones, la igualdad de oportunidades, la justicia y la beneficencia. “Creemos que trabajan cuidando mucho a la persona y promoviendo su autonomía”, dice Várez.
“Cada mujer que participa en esta exposición tiene una historia, una mirada, una sensibilidad… y el arte permite que eso salga a la luz sin filtros”, dice Isabel Hidalgo Casaus
Isabel Hidalgo Casaus, responsable de Comunicación de la Fundación Astier, cuenta a Mirada 21 ese deseo compartido de los dos organismos de mostrar un espacio que transmite una mirada distinta: “apreciar lo que sí son capaces de hacer, y no ver únicamente lo que falta”. Hidalgo Casaus la define no solo como una exposición, sino como una declaración de intenciones. Su mayor objetivo con esta presentación es transmitir un mensaje muy sencillo: “La discapacidad no define a nadie”.
Con esta iniciativa, la Fundación Astier espera que genere empatía y rompa con los prejuicios desde el respeto, la dignidad y la reflexión. De este modo, Hidalgo Casaus declara que, si se comprenden los apoyos adecuados, estas mujeres pueden tener una vida plena, autónoma y llena de sentido y de decisiones propias. “Queremos que ellas se vean reconocidas y que sientan que su trabajo importa”, dice.
Los grandes desafíos
Además, Hidalgo Casaus habla de los mayores retos que surgieron al poner en marcha esta exposición. Por un lado, el desafío de conseguir que las obras reflejarán realmente quiénes eran ellas. “No queríamos un proyecto bonito, queríamos algo auténtico, algo que naciera de su interior, de sus recuerdos, sus emociones, sus gustos… y eso implica un acompañamiento artístico muy respetuoso”, cuenta.
“Queremos que ellas se vean reconocidas y que sientan que su trabajo importa”, dice Hidalgo Casaus
Por otro lado, el lograr superar los estereotipos sociales creados, Hidalgo Casaus lo define como la meta más grande y necesaria. La fundación con esta muestra pretende captar al público para que comprenda a estas mujeres, no solo como receptoras de cuidados, sino como creadoras, ciudadanas y artistas. “Cada mujer que participa en esta exposición tiene una historia, una mirada, una sensibilidad… y el arte permite que eso salga a la luz sin filtros”, concluye Hidalgo Casaus.
