Los futbolistas sufren la exigencia del calendario deportivo

- ACTUALIDAD - 11 de diciembre de 2023
Gavi durante un partido con España.
Gavi durante un partido con la selección española
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El fútbol acapara la mirada de más de 3.500 millones de seguidores en todo el mundo, lo que lo convierte en el deporte más popular a nivel global. El paso de los años y una gran inversión económica han generado en torno a esta actividad un sólido negocio, lo que ha provocado un aumento del nivel competitivo. Sin embargo, en busca de ofrecer mayor espectáculo, los futbolistas disputan cada vez más partidos por año. Esto conlleva consecuencias para su salud mental y física, lo que se convierte en un incremento del número de lesiones. 

Generalmente, este tipo de incidentes surgen como respuesta al sobreesfuerzo, el estrés o la repetición de movimientos. Cuando esto sucede, es habitual la aparición de contracturas y, especialmente, desgarros musculares, que demandan un mayor tiempo de recuperación. De la misma forma, los huesos y las articulaciones también se resienten, lo que puede producir una fractura ósea que mantiene al futbolista ocho semanas alejado de los terrenos de juego. 

Hasta hace unos años, los clubes apostaban por iniciar la pretemporada en lugares tranquilos. Durante esas semanas, la prioridad era la puesta a punto para el campeonato y, en algunas ocasiones, disputaban un encuentro contra plantillas de menor nivel. En la actualidad, la situación es bien distinta. Los jugadores, recién llegados de las vacaciones y sin forma física, se desplazan a otros continentes para jugar partidos de alta exigencia y repercusión mundial, lo que contribuye al riesgo de lesión. 

El mercado televisivo también ha adquirido más poder, y los propios equipos están supeditados a los acuerdos firmados por las cadenas. Rafa Barber, exfutbolista y representante deportivo, destaca: “Todo lo domina la televisión: los calendarios, los horarios… Cada vez tiene más peso en la economía de los clubes”.

«Todo lo domina la televisión, los calendarios, los horarios… Cada vez tiene más peso en la economía de los clubes», remarca Rafa Barber. 

A partir de la temporada 2024-2025, la Liga de Campeones acogerá 36 plazas, en lugar de las 32 disponibles hasta el momento. Esto concluye en una mayor cantidad de partidos, menos margen entre un encuentro y otro y, por tanto, falta de descanso para los profesionales. La Federación Internacional de Fútbol (FIFA), incluso, propuso implementar la celebración del Mundial cada dos años. Finalmente, debido a la inviabilidad del proyecto recularon y la iniciativa no fue aprobada. No obstante, sí que se confirmó que para el año 2026, el torneo ampliará la participación a 48 selecciones, 16 más que en las ediciones anteriores. 

El sindicato mundial de futbolistas (Fifpro) prevé que con los cambios establecidos en las competiciones los futbolistas de élite disputarán un 11% de encuentros añadidos. Un jugador que habitualmente es convocado por su selección jugará a lo largo del curso 2024-2025 un total de 90 partidos, 10 más que ahora. Jude Bellingham, nuevo fichaje del Real Madrid, con 20 años, ya ha participado en 225 duelos a lo largo de su carrera. Asimismo, Pedri González, centrocampista del F.C. Barcelona, acumula un 20% más de tiempo jugado que Xavi Hernández, cuando este tenía su misma edad. 

El parón de selecciones del mes de noviembre ocasionó la lesión de 29 jugadores de ligas europeas. Durante estos días, la Premier League fue la competición que más bajas sufrió y, especialmente, el Manchester City, con hasta cinco lesionados en sus filas. Su técnico, Pep Guardiola, ya manifestó meses antes las contraindicaciones de contar con un calendario tan apurado. Esta ventana internacional ha salpicado también a la liga española, en la que siete futbolistas han sido lastimados. 

El caso más sonado ha sido el de Pablo Gavi, mediocampista del F.C. Barcelona. En el transcurso del partido España-Georgia, el futbolista sufrió “una rotura completa del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y una lesión asociada en el menisco lateral”, señaló el club mediante un comunicado. Tras el incidente, el seleccionador español, Luis de la Fuente, aclaró en rueda de prensa que “Gavi estaba perfecto para jugar” y que “en el fútbol hay un riesgo incontrolable y son las lesiones”.

En octubre, el brasileño Neymar Júnior experimentó la misma lesión durante un Uruguay-Brasil. Además, Vinicius Júnior, delantero del Real Madrid, estará, igualmente, unos meses fuera del campo por una rotura en el bíceps femoral de su pierna izquierda. Este tipo de daño es común cuando se fuerza la musculatura, y, generalmente, está provocado por el jet lag, los viajes y la acumulación de minutos sobre el césped. 

Según Fifpro, después del Mundial de Qatar 2022, uno de cada cinco jugadores participantes en el torneo afirmaron “sentir niveles sumamente elevados de fatiga mental”. De la misma manera, la mitad de ellos advirtieron “un cansancio físico extremo o mayor de lo habitual para ese momento de la temporada”. En las competiciones internacionales, cada 1.000 horas de exposición de fútbol, 41 deportistas resultan perjudicados.

Sin embargo, cuando se trata del campeonato doméstico, la cifra disminuye a 32 afectados. Carlos Lago Peñas, catedrático de Ciencias del Deporte en la Universidad de Vigo, indica que “el control de la carga de los jugadores o la personalización de su ejercitación para los partidos no es igual de buena en las selecciones que en los clubes”. Del mismo modo, aclara que “seguramente hay que avanzar más en la relación entre los preparadores físicos de los dos conjuntos”. 

«El control de la carga de los jugadores o la personalización de su ejercitación para los partidos no es igual de buena en las selecciones que en los clubes», afirma Lago Peñas. 

El secretario de la Comisión Médica de La Liga de Fútbol Profesional de España, Tomás Fernández Jaén, cree que el crecimiento en el número de lesiones se debe a “una acumulación de partidos y entrenamientos, lo que implica viajes y concentraciones”. Asimismo, añade que situaciones cotidianas que pueden afectar a cualquier otra persona también son influyentes. Ante ello, para paliar el problema, los traumatólogos advierten de la importancia de “la alimentación, el descanso y la preparación”.

Las lesiones, un gasto para los clubes

Los equipos de fútbol invierten numerosos recursos para evitar los percances físicos de sus futbolistas. Según un informe publicado por JLT Specialty, una empresa de riesgos en el mercado financiero, durante la liga 2016/2017, las plantillas de la Premier League pagaron casi 200 millones de euros a sus deportistas lesionados.

Además, hay que añadir el coste de los procedimientos médicos y salarios del personal que trabaja en la recuperación del profesional. Si un jugador convocado con su selección sufre algún tipo de incidencia, a partir de los 28 días de inactividad y por máximo de un año, el club recibe 20.548 euros diarios de la FIFA. En el caso de Gavi, el F.C. Barcelona se embolsará, como mínimo, un total de 3.082.200 euros, lo que evidencia el gasto económico que suponen las lesiones. 

Los profesionales, cansados de la situación

El panorama actual ha propiciado que numerosas personas destacadas en este ámbito manifiesten sus protestas. El entrenador del Mánchester City, Pep Guardiola, declaró que “se trata de una batalla perdida, no hay nada que hacer. Te hacen ir a Asia, Estados Unidos, partidos fortísimos, derbis, partidos grandes. La gente cae y seguirá cayendo”. Guardiola mencionó también que esto acarrea menos preparación. “En mi primera temporada con el Barça, tuve 25 días para preparar el primer partido oficial. Ahora te dan cuatro días, cinco días… y al final mira cuántos cruzados”, señaló. Poco después, el técnico del Real Madrid, Carlo Ancelotti, defendió una postura similar y aseguró que “intentan mejorar la calidad del espectáculo poniendo más minutos y partidos”. Ancelotti matizó que “para mejorar la calidad tienes que quitar cantidad”.  

«Intentan mejorar la calidad del espectáculo poniendo más minutos y partidos», manifestó Ancelotti.

Varios jugadores han hablado al respecto, y algunos han amenazado con plantarse. Una de las estrellas del Manchester City, Rodri Hernández, afirmó que no tiene intención de mantener el ritmo “porque no es saludable”. El alemán del Real Madrid Toni Kroos mostró hace años su indignación con el calendario y expresó: “No somos más que marionetas de la FIFA y la UEFA”. Como alternativa a esta situación, el exfutbolista belga Vincent Kompany propuso que se limite a 65 el número máximo de encuentros anuales por deportista. 

Con el objetivo de apaciguar la situación, la FIFA ha integrado algunas modificaciones. La próxima fase de clasificación del Mundial 2026, los grupos serán más cortos y habrá menos partidos. 

El peligro del sobreesfuerzo

Un estudio publicado en la revista British Journal of Sports Medicine concluye que un futbolista, de media, se lesiona cada 125 horas que pasa con el balón. Igualmente, detalla que las plantillas con alrededor de 25 jugadores sufren cada curso en torno a 50 bajas, de las que el 12% son recaídas.

Los percances más comunes durante la pretemporada se deben a variaciones bruscas en la carga de entrenamiento o a la repetición constante de un mismo movimiento sin descanso adecuado, lo que ocasiona un sobreesfuerzo. Jan Ekstrand, médico sueco especialista en cirugía ortopédica, indica que “el porcentaje de lesiones que son musculares han subido en todas partes”. En 2022, este tipo de daño aumentó del 24% al 48%, y datos más recientes apuntan que la cifra ya es del 50%. 

Las sobrecargas se producen cuando el cuerpo responde a una exigencia física mayor de la que puede soportar. El fisioterapeuta Sebastián Salamanca, quien ha trabajado anteriormente en canteras como la del Real Betis, advierte de que esto puede conducir a “la ruptura de los isquiotibiales y, en los casos más graves, como consecuencia del estrés, la afectación del cruzado”.

La competitividad, la intensidad y la fatiga son factores que acrecientan la posibilidad de daño en el ligamento cruzado anterior. “Si a esto le añadimos una mayor carga de encuentros, aumenta el riesgo de padecer esta lesión cuando no hay suficiente tiempo para recuperarnos”, sostiene David Rodríguez-Sanz, doctor y experto en fisioterapia deportiva.

La preparación física, un calentamiento adecuado, así como no forzar al jugador son hábitos que reducen las probabilidades de daño en el deportista. 

El factor psicológico, clave en la prevención 

El fútbol, además de generar pasión entre quienes lo practican, también es una fuente de estrés y cansancio por la responsabilidad que conlleva cumplir con el rendimiento esperado. Algunas de las consecuencias pueden ser falta de motivación, rechazo hacia la actividad, irritabilidad, dificultad para concentrarse o un mayor riesgo de padecer ansiedad. Estos aspectos generan una tensión muscular elevada, lo que incide en el peligro de lesión. 

Cuando un jugador se lesiona gravemente, como es el caso de Pablo Gavi, el profesional busca cuanto antes olvidar lo sucedido y evitar una recaída. Por esta razón, en ocasiones, tratan de evitar los choques o impactos en la rodilla, y protegerse pasa a ser un acto involuntario.

Lucía Morales, psicóloga experta en coaching social, señala que “el miedo es una emoción que no ayuda jamás” y aconseja “realizar una reestructuración cognitiva para sustituirlo por prudencia”. Durante el periodo de recuperación, hay que “centrar el foco de los objetivos en la mejora de la lesión”, explica Morales. Los especialistas informan de la importancia de mantener la mente ocupada y cubrir los espacios con actividades lúdicas. Morales añade que “acudir a la red de amigos y familiares es muy importante en este tipo de procesos”.  

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