La unión Europea ha endurecido las medidas referentes a la inmigración. La llegada de 1.200 migrantes, el 14 de noviembre, a la isla italiana de Lampedusa eleva el número total de inmigrantes en Italia a más de 147.000, casi el doble que en 2022. Según autoridades locales, el número de personas que cruzaron el Mediterráneo el pasado miércoles se eleva a más de 1.400.
La isla de Lampedusa, que se encuentra a unos 370 km del norte de África, experimenta una considerable carga migratoria. Desde el pasado martes, se ha registrado la llegada de una veintena de embarcaciones.
Y según La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), se estima que más de 2.000 personas perdieron la vida intentando cruzar el Mediterráneo; si bien el número real podría ser mayor.
Italia endurece su política migratoria
El Gobierno italiano ha aprobado una serie de medidas para aumentar el tiempo que los inmigrantes pueden mantenerse retenidos y así garantizar que más personas que no tienen derecho a quedarse puedan ser repatriadas. Estas medidas se producen después de que casi 10.000 inmigrantes llegaran a la isla de Lampedusa la semana pasada.
Se ha prolongado el tiempo en el que los inmigrantes en espera de repatriación pueden ser retenidos, hasta 18 meses, y se han abierto más centros de detención en zonas aisladas. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, mencionó que Italia debe mejorar la capacidad de dichas instalaciones, ya que han sido olvidadas y debilitadas durante años.
Según las autoridades, la gran mayoría de inmigrantes que se dirigen a Italia lo hacen por motivos económicos por lo que no son elegibles para solicitar asilo. Los esfuerzos realizados por detener la inmigración ilegal han fracasado y, a menudo, los detenidos solían escaparse de los centros de detención para luego dirigirse a los países más ricos del norte de Europa.
El papel de la UE en la inmigración
La Unión Europea y sus miembros han redoblado los esfuerzos para establecer una política migratoria más humanitaria, segura y eficaz. El Consejo Europeo es el encargado de establecer las prioridades estratégicas, así a partir de estas, determinar las líneas de actuación frente a las negociaciones con países no pertenecientes a la Unión.
El acuerdo sobre el llamado Reglamento de Crisis ha quedado cerrado, fue durante una reunión de embajadores en Bruselas. Este reglamento establece normas que podrían aplicarse en momentos excepcionales en los que los sistemas de asilo se vean amenazados por una repentina y masiva llegada de inmigrantes.
Para poder enfrentarse a estas inesperadas llegadas, el reglamento le permitiría a los estados miembros aplicar medidas más duras, como retener a los solicitantes de asilo hasta 20 semanas mientras se examinan las peticiones y la detención de los solicitantes rechazados hasta un máximo, también, de 20 semanas, hasta que se finalice el proceso de devolución.
En su versión anterior, el Reglamento de Crisis también preveía la posibilidad de acelerar los procedimientos de solicitud de asilo de personas que huyeran de situaciones de peligro, como pueden ser los conflictos armados. Esto permitiría al migrante un acceso más inmediato a un empleo, a obtener asistencia social, a la educación si fuese necesario y a un refugio o residencia. No obstante, en la última modificación del reglamento aprobado el pasado miércoles no se ha encontrado referencia a la protección inmediata.
