«Las películas tocan nuestros corazones, despiertan nuestra visión y cambian nuestra forma de ver las cosas. Nos llevan a otros lugares. Nos abren las puertas y las mentes. Las películas son los recuerdos de nuestra vida. Tenemos que seguir con vida”, así describe Martin Scorsese su pasión por el cine.
El cineasta neoyorquino, responsable de títulos de la talla de Uno de los nuestros, Taxi Driver o Silencio, ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2018. Desde historias de mafiosos hasta metrajes para niños o relatos de psicópatas rehabilitados, sus montajes arriesgados, guiones originales y personajes cuidados ha convertido a Scorsese en uno de los cineastas más importantes del siglo XXI.
Nieto de inmigrantes sicilianos, se crió en el barrio de Little Italy (Nueva York). Sin muchos amigos en su infancia, este cinéfilo con asma confesó en una entrevista que su perfil débil le había inducido a creer que no conseguiría gran cosa en la vida. Un Oscar y 12 nominaciones después, Martin Scorsese es ahora una de las personalidades más reconocidas del mundo del séptimo arte.
«Siempre consideré una bendición haber podido hacer las películas que hice y contar las historias que necesitaba contar», ha declarado el director.
El cineasta se suma a la lista de directores americanos que recogen el premio. Junto al primero, Woody Allen en 2002, al último en hacerlo fue en 2015, Francis Ford Coppola.
Al enterarse de la noticia, Scorsese ha confesado sentirse «honrado y agradecido» de recibirlo. «Siempre consideré una bendición haber podido hacer las películas que hice y contar las historias que necesitaba contar, con tantos colaboradores notables. Ser reconocido y comprendido es una bendición», ha añadido el director.
La candidatura de Scorsese fue propuesta por José Luis Cienfuegos, director del Festival de Cine Europeo de Sevilla. El resto de miembros del jurado estuvo de acuerdo en reconocer la carrera del artista.