Un tren de la compañía Iryo, que realizaba el trayecto Málaga-Madrid, descarriló parcialmente e invadió la vía contigua, el 18 de enero. Apenas 20 segundos después, un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario (Madrid-Huelva) colisionó contra él. Hasta ahora, se ha confirmado que 45 personas perdieron la vida en el accidente, y aproximadamente 152 resultaron heridas. Decenas de vidas se han detenido en lo que ha sido el peor incidente ferroviario registrado desde que, en 2013, un grave descarrilamiento se llevara la vida de 80 personas en Santiago de Compostela.
Aún se investigan las causas de este incidente. Numerosas personas siguen llevando, cada uno a su manera, el dolor de perder a un ser querido. Es algo que no desaparece sin más. El dolor necesita tiempo para sanarse, pero esta situación suele enfrentarse con la necesidad de testimonios que expliquen lo ocurrido, la mayoría de las veces por parte de los medios de comunicación. Jaime Fernández, estudiante de Periodismo y con experiencia en medios, ha vivido lo que es enfrentarse a dos realidades distintas: la necesidad inmediata de noticias y entrevistar a alguien que ha perdido a su hermano, a su madre o a su hijo.
La empatía como pilar
“Antes de nada, hay que tener muy clara la situación en la que se encuentra la persona a la que vas a entrevistar”, cuenta Jaime Fernández. “Es un momento delicado y tenemos que estar a la altura, teniendo siempre en cuenta las emociones del otro”. Afirma que, ante todo, uno debe ser empático: “Es una cuestión de empatía, de ponerse en su lugar y respetar su espacio”. Para Fernández, uno de los pilares fundamentales de estos procesos es entender lo que ha pasado, “informarse muy bien para no cometer ningún error que puede causar algún daño a alguien”.
«Es una cuestión de empatía, de ponerse en su lugar y respetar su espacio», cuenta Fernández.
A pesar de que la información requiere actualidad, Jaime Fernández opina que las cosas no deben de hacerse apresuradamente. “Creo que ahora no toca esto. Deberíamos dejar un tiempo para que estas personas asimilen lo ocurrido, no podemos llegar al día siguiente buscando que nos cuenten por todo lo que han pasado. Ahora debería investigarse el porqué del accidente, lo que ha podido causarlo, y entender lo que ha ocurrido antes de entrevistar a gente que ha perdido algo tan importante para ellos”, cuenta Fernández, haciendo hincapié en el respeto que hay que tenerle a las fuentes.
Para un periodista, cubrir este tipo de sucesos puede ser un reto muy impactante. Jaime Fernández cuenta lo que produce escuchar en una persona estos testimonios de primera mano: “A mí en concreto, cuando hay fallecimientos de por medio, me impacta mucho. Es difícil entrevistar a alguien y escucharlo llorar por la muerte de sus cinco familiares”. Cree que, en esas situaciones, es primordial hacerles ver que no estás simplemente para entrevistarle: “Es importante que entiendan que estás ahí para ellos, para escucharles si lo necesitan, que sientan que no están solos”.
«Es importante que entiendan que estás ahí para ellos, para escucharles si lo necesitan, que sientan que no están solos», cuenta Jaime Fernández.
El periodista, al realizar este tipo de entrevistas, tiene que tener claro cuál es la prioridad en ese momento. “Es muy importante tener la oportunidad de escuchar a alguien que ha pasado por esto, para mí como periodista y para cualquiera, pero siempre con el objetivo de darles voz a estas personas que necesitan ser escuchadas, no por morbo u otros intereses”, explica Jaime Fernández.
