José Antonio Morante de la Puebla, una de las grandes figuras del toreo, se despidió de las plazas quitándose la coletilla de manera inesperada. El 12 de octubre, Día de la Hispanidad, en un emotivo momento, tras haber sufrido una voltereta y haberle cortado dos orejas al cuarto toro de la tarde, el maestro anunciaba su retirada entre lágrimas, y con los aplausos de miles de aficionados que llenaron la salida de la plaza Las Ventas (Madrid) acompañándole tanto a él como a Fernando Robleño, quien también abandonaba tras 25 años de carrera.
Su retirada
Entre gritos de emoción tras su último toro, Morante de la Puebla calló a la plaza al completo al quitarse él mismo la coleta. Una decisión que, según el periodista taurino Vicente Zabala de la Serna, había tomado esa misma mañana sin contárselo a nadie.
La razón tras esta repentina retirada se encuentra en un trastorno disociativo que el diestro viene padeciendo desde que tenía 22 años, y que ya había dado lugar a retiradas temporales. Hace dos años, a este trastorno se le sumó un cuadro depresivo, por lo que el torero se sometió a un tratamiento de electroshocks que le provocó una amnesia transitoria que eliminaba algunos grandes recuerdos, como su memorable tarde en La Maestranza de Sevilla en abril del 2023.
Este mismo año 2025, Morante de la Puebla volvía tras una retirada, y, en principio, a pesar de la agresividad de su último tratamiento, iba a poder volver al ruedo. Sin embargo, no fue así, explicaba el torero, ya que no podía torear con el tratamiento que necesita para poder continuar su recuperación mental.
Su carrera
Morante de la Puebla se ha convertido en uno de los toreros más importantes de la historia taurina. Su forma ha renovado el toreo clásico, dándole esa clave artística que tanto le caracteriza, la búsqueda más allá de lo eficaz, la búsqueda de lo poético en sus faenas. Tiene un estilo muy personal, muy autoexigente y centrado en lo tradicional. Es una persona selectiva a la hora de torear y dar su máximo. Por esta razón, ha tenido numerosos altibajos, más allá de su trastorno, y siempre ha preferido retirarse un tiempo a continuar sin sentirse completamente él mismo, por su exigencia y perfeccionismo.
Su carrera ha sido un camino directo hacia la consagración artística, con momentos clave como sus grandes corridas en La Maestranza, Las Ventas o su temporada histórica en 2021, que le brindó el Premio Nacional de Tauromaquia. Además, gracias a su autenticidad y habilidad para el toreo, Morante de la Puebla ha inspirado, más allá de los ruedos, a músicos, escritores y artistas.
