“Si no lees, no pasa nada”, afirmó una voz conocida e influyente el pasado mes de septiembre. Esta idea condujo a la reflexión sobre el papel de la lectura en la creación del pensamiento y la conciencia. Ha sido también, la base del encuentro que tuvo lugar el pasado miércoles entre María Alférez, licenciada en filología hispánica, y estudiantes con inquietudes asociadas a estas cuestiones, en el Azahara Bar Café.
María Alférez argumentó que leer implica un ejercicio complejo de comprensión, búsqueda de la verdad y apertura hacia la sociedad. En torno a este razonamiento, surgieron tres preguntas fundamentales: ¿Leer hace mejores a las personas? ¿Qué ocurre en una sociedad que deja de leer? ¿Existe una literatura buena o mala?
¿Qué es la literatura?
En primer lugar, Alférez meditó acerca de la propia literatura. Para ella, está directamente relacionada con la belleza, el bien y la verdad. Supone una trasmutación del lenguaje que, aunque utiliza la palabra, no se reduce a la simple escritura. Alférez afirmó que sin belleza es difícil que haya literatura, pero que a la vez necesita una verdad verosímil que suponga una revelación de la naturaleza humana. Además, destacó la importante relación entre las obras literarias y el valor ético moral que se ha mantenido en varias épocas.
La importancia de la lectura
María Alférez destacó que leer no hace mejores a las personas, de hecho, afirmó: “Grandes fechorías las han cometido gente muy culta”. Pero sí pasa si uno no dedica tiempo a la lectura. “Una sociedad que no lee ni tiene espíritu crítico está condenada”, señaló. No obstante, la lectura cuesta, es un ejercicio que requiere voluntad, esfuerzo y constancia. Alférez comentó lo complicado que supone en muchas ocasiones leer una obra e insistió en el trabajo exigente que requiere. Es un ejercicio espiritual y formativo, no un pasatiempo romántico.
“La fantasía es un mundo creado con el fin de transmitir un mensaje” comenta la ponente. La literatura debe permitir imaginar esos mundos nuevos, si solo se retrata la realidad, la fantasía muere. Hoy en día, se tiende a escribir solo sobre lo real, y esto supone un problema grave a nivel social. Alférez señaló una posible crisis de creatividad. En ocasiones la fantasía revela más verdades que muchas obras realistas, pero si se trata como un cuento vacío se olvida esa verdad que debe sostenerla.
“Una sociedad que no lee ni tiene espíritu crítico está condenada”, señala María Alférez
Literatura y trascendencia
En cuanto a la cuestión de la posible existencia de mala literatura, Alférez estableció dos criterios. Por un lado, el estilo o lenguaje de una obra puede ser efectivamente deficiente. Sin embargo, la experta destacó que el verdadero desafío se encuentra en obras que no transmiten nada trascendente. La propia literatura, mal cuidada, supone la ausencia de verdad o valor moral. Por otro lado, Alférez enfatizó: “La verdadera literatura trasciende en el tiempo”. Las obras sin valor artístico desaparecen rápidamente porque la literatura es más que un mero entretenimiento.
“La verdadera literatura trasciende en el tiempo”, dice María Alférez
Además, María Alférez señaló que no todo el mundo puede leer cualquier libro en todo momento de su vida. “Hay lecturas que pueden hacer daño si no se está preparado para ellas”, sostuvo. Por ello, está en contra de la frase: “da igual lo que leas mientras leas”. Es imposible que una persona se encuentre igual después de leer una buena obra, ya que implica cierta exposición personal y empática. “La lectura mueve emociones y nos transforma internamente”, reflexiona finalmente Alférez.
