«Hay veces en que lo normal pasa a extraordinario así por las buenas y lo notamos sin saber cómo», afirmaba Martín Gaite en su obra Lo raro es vivir. Y es que Carmen Martín Gaite —o Carmiña para los amigos— transformó lo cotidiano en literatura, dejando un legado que, un siglo después de su nacimiento, sigue vivo y vigente.
Una trayectoria marcada por la escritura
El 8 de diciembre de 1925, nació Carmen Martín Gaite en Salamanca. Hija de un notario, creció en un ambiente liberal e intelectual que marcó desde temprana edad su vocación literaria. En 1943, inició sus estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca, posteriormente trasladándose a Madrid, donde Ignacio Aldecoa la introdujo en el grupo de jóvenes escritores e intelectuales que darían forma a la llamada Generación del 50.
Su primera novela, Entre visillos (1957), obtuvo el Premio Nadal y la situó como una de las voces más relevantes de la narrativa española de posguerra, con una mirada especialmente atenta a la vida cotidiana y a la condición femenina. Posteriormente, obras como Ritmo lento, Retahílas, El cuarto de atrás —Premio Nacional de Literatura en 1978— o Nubosidad variable terminaron por consolidar su carrera literaria.
La clave de su legado
Una de las claves fundamentales de su obra fue, según la vicepresidenta de la Fundación Martín Gaite, Patricia Caprile, su manera de entender la literatura como un diálogo directo con el lector: «Para mí, una de las aportaciones más importantes de Carmen Martín Gaite fue la búsqueda constante del interlocutor. Ella quería que su literatura fuera clara, transparente y sencilla, partiendo muchas veces de su propia experiencia, y que las ideas que quería transmitir llegaran de forma fácil al lector».
«Carmen quería que su literatura fuera clara, transparente y sencilla», afirma la vicepresidenta de la Fundación Martín Gaite.
Esa voluntad de comunicación explica que su obra siga siendo leída y reconocida por generaciones muy diversas. «Buscaba que todos pudiéramos comprenderla y que, en muchas ocasiones, nos sintiéramos identificados», comenta Patricia Caprile.
Crónica de una generación
Más allá de su estilo narrativo, Carmen Martín Gaite fue también testigo de algunos de los acontecimientos más relevantes que marcaron la historia reciente de España. «Fue una extraordinaria testigo de lo que estaba pasando y así nos lo dejó escrito», afirman desde la fundación.
«Fue una extraordinaria testigo de lo que estaba pasando y así nos lo dejó escrito», afirman desde la fundación.
Esta mirada quedó reflejada tanto en su obra narrativa como en sus ensayos. «La mujer de Ignacio Aldecoa, gran amigo de Carmen, dijo que muchas cosas se conservaron gracias a que Carmen había estado presente y lo había visto», afirma Patricia Caprile.
Un centenario en marcha
Con motivo del centenario de su nacimiento, la Fundación Carmen Martín Gaite ha desarrollado a lo largo de todo el año 2025 una programación cultural.
«Hemos estado todo el año 2025 trabajando en la conmemoración del centenario. Desde el 1 de enero del año pasado se autorizaron adaptaciones teatrales de Caperucita en Manhattan y El cuarto de atrás. Se han publicado ediciones conmemorativas con Siruela y Anagrama», confirma la vicepresidenta de la fundación.
Uno de los hitos más destacados es la exposición en la Biblioteca Nacional. «El 18 de diciembre de 2025, se inauguró una gran exposición sobre Carmen Martín Gaite y su mundo literario en la Biblioteca Nacional, junto a otra dedicada a Ignacio Aldecoa, que estará abierta hasta junio». La programación se completa con encuentros académicos, exposiciones y actividades divulgativas. «José Teruel organizó un congreso de tres días en Salamanca. También se hizo una exposición en Matadero Madrid sobre Visión de Nueva York, el libro de collages que realizó tras su viaje a Nueva York».
«El 18 de diciembre de 2025, se inauguró una gran exposición sobre Carmen Martín Gaite y su mundo literario en la Biblioteca Nacional», comenta la vicepresidenta de la fundación.
Además, la figura de la escritora ha llegado a nuevos públicos. «Hemos ido a institutos y bibliotecas a dar charlas sobre Carmen Martín Gaite. Hace poco terminó en la Sala Berlanga un ciclo de palabra e imagen dedicado a tres películas en las que Carmen participó en los guiones», confirma Patricia Caprile.
El homenaje culminará con un reconocimiento institucional. «El 26 de enero de este año entregaremos un retrato de Carmen Martín Gaite a la Galería de Retratos del Ateneo», informa la fundación.
Una autora que pervive en sus obras
Más allá de la conmemoración, el interés que sigue despertando su figura confirma su vigencia. Preguntada por las nuevas generaciones y la acogida de su obra, la vicepresidenta de la fundación que lleva su nombre, contesta: «En las visitas a la casa cada vez viene más gente joven, personas de 20 y 30 años que saben mucho y están muy interesadas en su obra».
«Lo que Carmen nos dejó escrito sigue siendo actual y sigue llegando a nuevas generaciones», concluyen desde la Fundación Martín Gaite.
En última instancia, ese interés conecta con la propia intención de la autora. «Para mí, eso es una muestra de que lo que Carmen nos dejó escrito sigue siendo actual y sigue llegando a nuevas generaciones. Y, además, esto era algo que ella quería: dejar el pasado escrito para quienes vinieran después», concluyen desde la Fundación Martín Gaite.
