Hace exactamente 100 años, Francia y los representantes de las potencias aliadas (Reino Unido y Rusia) firmaron con el imperio alemán, en Compiègne, el armisticio de la Primera Guerra Mundial que puso fin a una de las grandes guerras de la historia.
El acto fue presentado por el presidente francés, Emmanuel Macron, y asistieron entre otros: la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el de Rusia, Vladimir Putin, y varios dirigentes de organizaciones internacionales, todos ellos son los líderes de las naciones que participaron en la Primera Guerra Mundial. Entre los asistentes, también se encontraban el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Macron ha hecho una alusión en su discurso al auge de los nacionalismos: «El patriotismo es justo lo contrario del nacionalismo. El nacionalismo lo traiciona», ha declarado.
Macron recibió a los mandatarios en el Palacio del Elíseo y después recorrieron a pie la avenida de los Campos Elíseos para llegar hasta el Arco del Triunfo, donde dio comienzo a la ceremonia junto a su primer ministro, Édouard Philippe, y la ministra de Defensa, Florence Parly, con tropas y un homenaje a la bandera mientras sonaba el himno nacional francés, La Marsellesa.
La conmemoración se ha celebrado en un momento marcado por el regreso del nacionalismo. Por este motivo, Macron ha hecho una alusión en su discurso al auge de los nacionalismos: «El patriotismo es justo lo contrario del nacionalismo. El nacionalismo lo traiciona», ha declarado.