Sanidad descarta crear un plan específico para prevenir el suicidio

En España, alguien se quita la vida cada dos horas y cuarto

El Ministerio de Sanidad ha descartado crear un plan para hacer frente a las cifras del suicidio en España, pese a la sugerencia de Psiquiatría, según han declarado fuentes cercanas al ministerio a Redacción Médica. Ya instituciones como la Confederación de Salud Mental de España señalaban la necesidad de crear un Plan Nacional de Prevención del Suicidio en 2020, estrategia que aún no se ha llevado a cabo. 

Según estudio publicado por Onda Cero a finales de 2021, el suicidio es la principal causa de muerte externa en España, produciéndose 13,6 más veces fallecimientos por suicidio que por homicidio. En 2020 se registró la cifra más alta, con 3.941 defunciones en total. Asimismo, se han duplicado los suicidios en menores. En este año, un 5,4% de la población (2,1 millones de personas) sufrió algún cuadro depresivo. De todos ellos, 230.000 se consideraron graves. 

“No parece necesario que los objetivos y recomendaciones de la línea 3 (Prevención, detección precoz y atención a la conducta suicidas) se incluyan en un documento nuevo separado de la Estrategia de Salud Mental”, declara Sanidad. Esta política fue presentada por el Gobierno en diciembre y tiene vigencia desde 2022 hasta 2026. Pedro Sánchez ya aclaró, en octubre, alguna de las principales características de este plan: un fondo de 100 millones de euros —a transferir a las comunidades autónomas— para invertir en este plazo. Asimismo, han planteado crear un teléfono —con financiación específica—, operativo las 24 horas del día, para atención al suicidio. Psiquiatría había demandado la implementación de esta medida en numerosas ocasiones. La ministra Carolina Darias afirmó que era la primera vez que la estrategia afrontaba el suicidio como problema.   

El Gobierno ha calificado de “innecesario” crear un plan individual para el desafío que supone el suicidio y ha decidido ceñirse al plan propuesto el pasado mes. “No parece necesario que los objetivos y recomendaciones de la línea 3 (Prevención, detección precoz y atención a la conducta suicida) se incluyan en un documento nuevo separado de la Estrategia de Salud Mental”, han explicado desde el Ministerio.

Víctor Pérez Sola, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB), declaró en una entrevista para Redacción Médica que un plan específico, multinivel y a nivel nacional era la mejor vía para hacer frente a este problema de salud mental: “España debe atajar la alta tasa de suicidios porque hasta ahora no lo estamos haciendo. Otros países lo han logrado, solo tenemos que seguir su receta. Solamente con una intervención no se soluciona nada”.

«España debe atajar la alta tasa de suicidios porque hasta ahora no lo estamos haciendo»

El Consejo General de Psicología de España realizó un estudio en el que 15,5% de la población española afirmaba haber tenido ideas suicidas, esta cifra se elevaba hasta un 25,7% entre los jóvenes de 18 a 25 años. A esto se suma que las hospitalizaciones por autolesiones se han multiplicado por cuatro en los últimos 20 años: 1.270 en el año 2000, cifra que se elevó a 4.048 en 2020.

Hay un margen de acción en el que se puede actuar para evitar estas cifras: por cada suicidio hay unos 20 intentos, mientras que el 30% y 40% de los que se quitan la vida han tenido tentativas anteriormente. Por último, el 90% de las personas que intentan suicidarse tienen un trastorno psiquiátrico.

Estrategia de Sanidad
En el escrito, de tres hojas, que presentó el ministerio, en diciembre, se establecen dos metas generales y ocho específicas, tras presentar con anterioridad los datos oficiales de suicidio. Entre las medidas se halla la detección precoz de pensamientos y conductas suicidas por parte de los profesionales de la salud, a los que brinda herramientas, que permitan descubrir este tipo de comportamiento entre sus pacientes. Sanidad también plantea una garantía de que el informe de los pacientes llegue a los médicos de atención primaria y a los centros de salud para que puedan ocuparse de que los cuidados continúen y no se interrumpa el tratamiento. Otro objetivo es el apoyo a las familias en caso del suicidio de un familiar, así como enseñar a sus allegados recursos en el caso de que el paciente tenga un episodio de crisis.