Un incendio en una nave okupada en Badalona causa tres muertos

El suceso provoca, además, 23 heridos. Las labores de rescate aún continúan

Los bomberos consiguieron tener el fuego bajo control en la madrugada del jueves. Foto: Twitter Bomberos de Cataluña @bomberscat

Una nave industrial abandonada en Badalona ardió la noche del pasado miércoles y ha dejado, de momento, tres víctimas mortales y 23 heridos. Las autoridades aún siguen con las labores de rescate y, aunque el incendio ya está controlado, todavía no han podido determinar si fue provocado o fruto de un accidente fortuito.

La propiedad estaba en desuso, pero en su interior vivían desde hace una década un elevado y variable número de personas, «100, 200 o 250», según informó el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol. García Albiol también ha explicado que 15 de ellas han solicitado ayuda para ser realojadas tras el incendio. Los bomberos también han comunicado la existencia de estancias compartimentadas dentro de las dos antiguas naves interconectadas entre sí.

García Albiol ha asegurado que el Ayuntamiento ya ha identificado a 60 personas, que serán atendidas en los próximos días por los servicios sociales para que no se queden en la calle. También ha explicado que el martes la Guardia Urbana y la Policía Nacional habían establecido un control perimetral por «problemas de civismo y convivencia»: «Es evidente que estamos ante una ocupación y que desde el Ayuntamiento venimos advirtiendo que podía producirse una desgracia».

El Sistema de Emergencias Médicas ha tenido que atender a 23 personas: tres heridas críticas, cuatro graves y 16 leves. Además, tres han fallecido, y uno de los cadáveres tardó en ser recuperado, ya que los bomberos no podían acceder al inmueble porque había riesgo de derrumbamiento.

Si finalmente el edificio se puede mantener en pie, los Mossos d’Esquadra accederán a su interior para intentar determinar las causas del incendio, aunque no aseguran poder hacerlo debido al estado de las naves por el fuego.

«Sacar conclusiones precipitadas es lo peor que podemos hacer», ha advertido el presidente en funciones de Cataluña, Pere Aragonès, quien ha resaltado la «situación de miseria, pobreza y mucha complejidad» que había en la antigua fábrica.