“Son personas que se juegan la vida y no les importa”

Manuel Capa, marinero de Salvamento Marítimo, explica a 'Mirada21.es' cómo funciona el rescate de migrantes en pateras y describe la situación actual en Canarias

Manuel Capa es delegado sindical de CGT y marinero de Salvamento Marítimo y conoce de primera mano la crisis migratoria actual que alcanza cifras históricas. Es “una situación en la que a nadie le interesa tomar decisiones ni hacerse responsable”. Él y sus compañeros son la cara oculta de esta realidad y, aunque Capa insiste en que no son “rescatadores”, en un mes llegan a salvar a 1.800 personas que intentan llegar a las costas canarias para empezar una nueva vida.

Se conoce la actualidad de la ola migratoria, pero no a quienes realmente son los protagonistas: ustedes. ¿Puede contarnos cómo es un día laboral?
Salvamento Marítimo es un ente público que se dedica al salvamento de vidas humanas y lucha contra la contaminación. Nosotros somos marineros, no somos rescatadores. Nuestro día a día es tener los barcos operativos para poder atender a emergencias. Asistimos a cualquier tipo de emergencia. Todos los días hay salidas, hay una carga brutal de trabajo que supone una merma de las condiciones físicas y psicológicas de la persona.

¿Cuánto tiempo pueden llevar las personas que recogen en el mar? ¿Desde dónde vienen?
Ahora mismo, el principal movimiento migratorio es de marroquíes que salen de Dakhla, a unas 230 millas (aproximadamente, 400 km), lo que equivale a tres o cuatro días en un barco que no está capacitado para esas distancias: no hay suficiente agua, ni comida, ni servicio…

Además, si no estás acostumbrado a ir en barco, te mareas y vomitas, lo que produce olores que hacen que otros vomiten, y eso significa una mayor deshidratación. Nadie se plantea lo que sufre esa gente para poder llegar hasta aquí.

 

Los migrantes no pueden ser retenidos más de 72 horas, pero dicen que esta medida está siendo infringida. FOTO: Gabinete de Prensa de CGT.

En una ocasión, contó que la maniobra de rescate dura, aproximadamente, dos minutos, pero que son muy intensos. ¿Por qué son tan intensos?
Hay un momento de tensión muy importante, que es el acercamiento de un barco grande al pequeño, repleto de gente cuya ansia es subirse al barco grande que le da la vida. Es un movimiento de personas que puede hacer volcar el barco. Tienes que intentar tranquilizar a las personas y pedirles que no se levanten. Tienes que elegir, y con ello, le das prioridad a unos y, si en ese momento, la patera se hunde has dejado a otro. Imagínate a 50 personas, son 100 brazos pidiendo que lo escojas a él, coges a uno y dejas a 49 y así sucesivamente. Por suerte, no suele haber accidentes.

¿Qué pasaría si se cayesen al agua durante el rescate?
Hablando fríamente, lo mismo se ahogan. Piensa que el barco grande y el pequeño están uno al lado del otro, pero estamos sobre un fluido, los barcos se mueven, chocan. Si alguien cae entre estos dos barcos, puede que se ahogue.

¿Cómo definiría a un migrante?
Son personas que huyen. Son personas que emprenden un viaje en el que se juegan la vida y ni siquiera les importa. Cuando consigo hablar con alguno en el barco, me dicen que les da igual, que lo tienen todo perdido. El que está bien en su casa no se va, ni tú ni yo nos vamos de nuestra casa. Nos olvidamos de que detrás de todo esto hay personas que viajan por necesidad, no vienen a delinquir.

Los estamos haciendo criminales de algo que no son, de la pobreza, del país… Contra la banca no puedes hacer nada, pero contra el pobre inmigrante que no tiene papeles sí, atacamos al que no puede hablar, al débil.

La covid debe de haber alterado la situación, en el momento en el que llegan a puerto y los migrantes bajan, ¿qué hacen?, ¿esperan a que les hagan las pruebas?, ¿dónde se alojan?
Ahora mismo, la situación es muy complicada. Si de normal llegaba una patera y desembarcaba allí, ahora, han empezado a llegar tantas que Gran Canaria no ha podido ir hospedando a gente porque no cuenta con las infraestructuras. Lo máximo que puedes retener a una persona son 72 horas, y hay gente que ha llegado a estar 40 días encerrada en un hotel, los llamados menas (menores no acompañados), y se les mete ahí porque ahora mismo están vacíos.

Canarias vive exclusivamente del turismo, pero ahora no hay. Nos están vendiendo que es porque hay migrantes. Esto no es así, no hay turismo porque hay covid, porque hay restricciones.

Se han ido quedando en el muelle y como el volumen ha ido a más, ha habido un momento en el que ya no había capacidad, y, políticamente, a nadie le interesa tomar decisiones de qué hacer con estas personas, porque quien toma decisiones se hace responsable.

¿Cree que esta oleada está afectando a la situación de la pandemia en las islas?
Trabajo en un barco de salvamento y mi barco ha recogido 65 pateras, eso son 1.800 personas. De las 1.800, las he tocado todas con estas dos manos porque les tienes que ayudar. Como yo, mis compañeros de otros barcos, este mes, el anterior y el otro. ¿Tú sabes cuántas personas del Salvamento Marítimo vinculada a la inmigración se han contagiado en sus puestos de trabajo? Cero.