La UE reclama “coherencia” a España con las restricciones

La llegada de extranjeros mientras los nacionales no pueden abandonar su comunidad autónoma ha despertado los recelos de la Comisión

Los vuelos a España, a través de los cuales entran los turistas extranjeros, llegan a los principales aeropuertos mientras los españoles no pueden abandonar sus comunidades. Foto: Jairo del Agua.

La Comisión Europea ha pedido a España que sea coherente a la hora de aplicar restricciones a la movilidad. Desde el órgano, consideran extraña la situación nacional, en la que los extranjeros pueden aterrizar y disfrutar de unas vacaciones, previa PCR negativa, mientras que los ciudadanos españoles no pueden abandonar su comunidad autónoma, debido a las restricciones a la movilidad establecidas por el Gobierno.

La petición provenía del portavoz de Justicia de la Comisión, Christophe Wigand, quien destacaba cómo «la recomendación dice claramente que, dado que la transmisión y riesgo es similar para los viajes domésticos y los transfronterizos, los estados miembros deberían asegurar coherencia entre las medidas aplicadas a los dos tipos de viaje». Además, recordaba la normativa del espacio Schengen, que permite la libre circulación de personas a niveles transfronterizos y nacionales. A pesar de ello, Wigand ha reconocido la diferencia y legitimidad entre las restricciones a la movilidad dentro de los estados, ya que son competencia nacional. Con respecto a los viajes entre países miembros de la Unión Europea, recordaba que las limitaciones y competencias de este espacio de libre movimiento dependen de los Veintisiete.

Un ejemplo de este problema ha sido el puente de san José. Ese fin de semana, un poco más largo gracias a la festividad del viernes, miles de turistas alemanes aterrizaban en Baleares para disfrutar del buen clima, la naturaleza y la gastronomía de las islas. Las incoherencias continúan para Semana Santa, ya que más de 300 aviones despegarán desde Alemania con destino preferente a las playas de Baleares y a Canarias, tras ser retiradas de la lista negra de destinos, que marca qué zonas son o no peligrosas para los viajeros. Mientras, el segundo cierre perimetral del mes, acordado entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, entrará en vigor, y prohibirá desplazamientos no justificados.

En Madrid, la llegada de franceses para disfrutar de la hostelería y las restricciones más laxas que en su nación de origen siguen trayendo de cabeza a muchos ciudadanos, que lamentan en redes que España se haya «convertido en el after hours de Europa», ya que muchos turistas que visitan las ciudades del país lo hacen en lo que se conoce como «el turismo de borrachera». Hace una semana, el periódico El Español señalaba cómo durante la semana pasada, en plena desescalada, se alcanzó la cifra de más 60.000 ciudadanos franceses que entraron por Barajas para pasar un fin de semana de fiestas y terrazas entre enero y febrero. Cuando los reporteros de televisión les recibían en el aeropuerto de la capital, captaban imágenes y respuestas como «aquí está la fiesta» o «los jóvenes necesitamos vida social, y en Madrid la hay».

Este domingo, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, justificaba la entrada de turistas a Baleares con la prueba PCR negativa que debían aportar. Añadía cómo, además, se debía tener en cuenta la reducción en el número de extranjeros que visitaban España con respecto a la cifras previas a la pandemia. El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, fue preguntado acerca de la extraña situación que permitía turismo internacional y no nacional. Sobre el atril, Simón contestaba que era complicado explicar este  hecho, aunque la llegada de turistas «a cuentagotas» y la PCR negativa eran los argumentos que esgrimía para justificar la entrada.