La comunidades piden más estado de alarma, pero el Gobierno lo rechaza

En la sesión de control al Gobierno, el presidente Sánchez desestimaba esta posibilidad

El presidente del Gobierno ve en la vacunación la mejor vía para dejar atrás la pandemia. Foto: Congreso.

El Gobierno mantiene su intención de finalizar el estado de alarma, el próximo 9 de mayo. Así lo ha reiterado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la sesión de control al Gobierno, este 14 de abril. Aunque ha marcado esta fecha como el final de las restricciones aplicadas por el Gobierno, el líder socialista no ha descartado que, después de las elecciones del 4 de mayo, sea necesario un cambio de planes.

El presidente ha rendido cuentas de la gestión de la pandemia ante los parlamentarios, a  los que ha anunciado su deseo de finalizar las restricciones el próximo mes de mayo. En este momento, ha explicado Pedro Sánchez, serán las comunidades las que deban hacer frente a la evolución de los casos y las que, en consecuencia, deban aplicar las medidas que consideren pertinentes. Por el momento, el líder socialista mantiene su fe en la vacunación, de la que ha reiterado que supone la única opción viable para dejar atrás la pandemia.

A pesar de que los datos de evolución del virus no son favorables —señalan un aumento en la incidencia acumulada, que sube hasta casi llegar a los 200 casos, con algunas comunidades en los 400, como Navarra—, el presidente ha pedido que las comunidades hagan un último esfuerzo y “sigan resistiendo” para utilizar la unidad y la responsabilidad individual como mejores armas contra la pandemia.

Desde los gobiernos autonómicos, reclaman la necesidad de contar con los medios necesarios para hacer frente a la lucha contra la pandemia sin el Ejecutivo. La ley orgánica de Salud Pública de 1986 es la herramienta que ofrecen desde el Gobierno a las comunidades. Sin embargo, estas dicen que es insuficiente y que lleva a la situación de inseguridad jurídica en la que se encontraban antes de la aprobación del estado de alarma, por la que los tribunales autonómicos anulaban las medidas propuestas.

Todos los partidos del Hemiciclo —a excepción de Podemos, que ha compartido el discurso de sus socios de Ejecutivo— han reprochado al Gobierno la situación de descontrol a la que aboca a los gobiernos autonómicos. El PNV ha sido la formación que ha defendido, con mayor firmeza, la aprobación de un nuevo estado de alarma. El portavoz del partido en el Congreso, Aitor Esteban, ha reclamado a Sánchez la necesidad de renovar este instrumento mientras se aprueban nuevas medidas, incluso más allá del próximo día 9 de mayo, y ha calificado la situación actual como “una temeridad”. Con respecto a la gestión de la vacunación en España, Esteban ha pedido prudencia en las afirmaciones que el presidente ha realizado, en las que prometía un 70% de inmunizados antes de finalizar el mes de agosto.

El Partido Popular mantiene su negativa a apoyar un nuevo estado de alarma y ha pedido al Gobierno una reforma del marco jurídico, que haría posible no tener que acudir, de nuevo, a esta situación. Esta petición, similar a la que han realizado los demás grupos parlamentarios, ha sido recibida como un ataque por parte de los socialistas. Su portavoz, Adriana Lastra, ha acusado de plantear una “ingeniería legal imposible” y de no colaborar en la lucha contra la pandemia. Además, se ha dirigido al presidente de los populares, Pablo Casado, y le ha acusado de “sinvergonzonería”.

Con respecto a la gestión de las vacunas, el presidente del Gobierno ha alabado la labor realizada por su Ejecutivo y ha confirmado su deseo de inmunizar, antes de verano, a más de 30 millones de españoles, un 70% de la población. Desde los partidos, también los socios del PSOE en el poder, acusan de un exceso de optimismo al Gobierno y le piden que sean cautos.