Día Mundial contra el Cáncer de Mama: una fecha marcada de rosa

Alrededor de un 90% de mujeres superan el cáncer de mama si es diagnosticado a tiempo

Noticia redactada por Paula Burgos y Yago Vázquez.

El Día Mundial contra el Cáncer de Mama 2020 se celebra cada 19 de octubre, fecha en la que las redes sociales se llenan de lazos rosas con el fin de tomar conciencia de esta enfermedad.

El cáncer de mama se origina cuando las células de la mama se multiplican sin control. Según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), existen diferentes tipos de cáncer de mama, que dependen de qué células de la mama se vuelven cancerosas. Los más comunes son el carcinoma ductal infiltrante, en el que las células cancerosas se multiplican fuera de los conductos e invaden otras partes del tejido mamario, y el carcinoma lobulillar infiltrante, en el cual las células cancerosas se diseminan de los lobulillos a los tejidos mamarios cercanos.

Algunos síntomas del cáncer de mama son: Un bulto nuevo en la mama o la axila, hinchazón en una parte de la mama, irritación o hundimientos en la piel de la mama, enrojecimiento o descamación en la zona del pezón o la mama, hundimiento o secreción del pezón, o cualquier cambio o dolor en la zona de la mama.

Señales que pueden detectar cáncer de mama. Foto: @cancer.demama

Esta enfermedad se puede diagnosticar mediante pruebas adicionales como un ultrasonido mamario, una mamografía de diagnóstico, una biopsia o una imagen por resonancia magnética de las mamas. Se trata de varias maneras, como puede ser una cirugía, quimioterapia, terapia hormonal, terapia biológica o radioterapia. Algunos factores de riesgo son tener antecedentes familiares de cáncer, el sobrepeso, no mantenerse activo físicamente y tomar alcohol o fumar.

Cecilia Barriga es una mujer madrileña que fue diagnosticada de cáncer de mama en 2018 y que ha sido operada y tratada. “Cuando escuché que tenía cáncer de mama quería llorar, pero no era capaz. Quería reventar a llorar, pero no me lo terminaba de creer”, confiesa.

“El día más duro es cuando te dan el alta. Te pones la ropa y lo ves, un pecho está y otro no”, señala Cecilia.

Barriga señala que uno de los momentos más difíciles para las mujeres que son operadas de cáncer de mama es cuando reciben el alta. Aclara que cuando estás en el hospital permaneces en tu burbuja, y nadie te pregunta ni te ve. Explica que quitarse el camisón fue como quitarse una barrera, como quitarse una pantalla que la protegía del exterior. María Rivera, otra expaciente de la misma enfermedad, coincide con Cecilia Barriga en que, cuando no tenían pecho, pudieron pasarse meses sin mirarse al espejo, no eran capaces.

Barriga mantiene que jamás se preguntó por qué le tocó a ella tener cáncer. Explica que siempre ha creído que todo pasa por algo y que su mente no estaba educada para valorar las cosas que tenía. “Probablemente, necesitaba que me tocara esto para que yo, o alguien de mi alrededor, viera que hay que valorar la vida. Yo era ese puente”, cuenta. “La gente se hunde por pequeñas cosas. La importancia de la vida no era madrugar o perder el móvil. Si esto me ha tocado para dar una lección de vida a alguien, pues para adelante”, añade Barriga.

“Si pudiera dar un consejo, sería que lo pongan en manos de Dios y lo lleven con mente positiva”, subraya Claudina Gutiérrez.

Sin embargo, Claudina Gutiérrez añade que la primera reacción es de quedarse perdido, pero una vez que caes en la cuenta, eres consciente de que hay que tirar para adelante. “Gracias a la fe, lo llevé con mucha tranquilidad, mi familia me apoyaba siempre y todos lo llevábamos con mucha serenidad”, explica. “Todos los años me hago una revisión, y fue en una de estas cuando me lo detectaron, por eso es importantísimo ir a menudo a ello”, recalca Gutiérrez.

Cáncer de mama en tiempos de coronavirus
Ahora, con la pandemia que azota el planeta, se presentan nuevos inconvenientes para las pacientes de cáncer de mama. Aunque la Covid-19 no se entromete en la curación del tumor, ser paciente de cáncer puede empeorar el pronóstico de coronavirus, ya que se encuentra en un estado mucho más débil ante el virus.

El problema se encuentra en que, a raíz de la expansión de coronavirus, se ha dado prioridad a los muchos pacientes de Covid-19 que se estaban infectando. Por ello, los tratamientos contra el cáncer de mama en su mayoría no solo se han aplazado, sino que también se han ido adaptando en la medida de lo posible para que las mujeres enfermas de cáncer eviten pisar hospitales.

“Me ha sentado muy mal que me aplazaran tratamientos. Estuve meses esperando con miedo porque no sé si ese tiempo en el que no me han tratado, ha afectado a mi enfermedad”, explica Cecilia Barriga. “Tampoco me ha preocupado muchísimo hacerme la revisión con diferencia de unos meses, yo creo que la vida hay que disfrutarla y vivirla”, añade Claudina Gutiérrez.