¡Del convento a casa!, el ‘Amazon’ de los dulces monásticos

La campaña de la Fundación Contemplare busca que esta Navidad los hogares de toda España disfruten de los más de 10.000 dulces elaborados en monasterios que han recopilado en su web

Los dulces navideños son una tradición que el coronavirus no ha hecho peligrar gracias a la labor de la Fundación Contemplare. Foto: Fundación Contemplare.

La Navidad se aproxima y, con ella, regresan algunas de sus tradiciones, como los dulces elaborados en los monasterios y conventos de toda España. Por eso, desde la Fundación Contemplare han querido que en estas fiestas no se pierda esta costumbre y han creado la campaña ¡Del convento a casa! La iniciativa busca conectar a los hogares del país con estos centros, para que durante estas fiestas en cada mesa pueda haber un dulce de los más de 10.000 que ofrecen en la página web de la Fundación.

Alejandra Salinas es la directora de la Fundación Contemplare. Apunta cómo la Navidad es, usualmente, un momento en el que los monasterios pueden ofrecer sus productos a una mayor cantidad de gente debido a las fiestas navideñas en las que los dulces llenan las mesas. Sin embargo, el coronavirus ha trastocado esta tradición y ha provocado que los monasterios no reciban los visitantes que antes se llevaban los postres a los hogares. Es por esto por lo que nace la iniciativa para tratar de paliar, de forma creativa, otro de los problemas que la pandemia ha traído de manera indirecta. Los visitantes pueden adquirir los tradicionales dulces que se fabrican en los monasterios tanto a través de la web como en el puesto situado en el centro comercial ABC de Serrano, que está abierto hasta el día 16 de diciembre.

Alejandra Salinas destaca cómo su contribución ha permitido “acercar los tornos de los monasterios a las familias”. Esta doble vía on line y presencial ha permitido que las personas que temen a la Covid-19 “hayan podido acceder a los dulces de los tornos”.

El proceso logístico a través del cual la Fundación reparte estos dulces comienza cuando contactan con el monasterio. “Hablamos con ellos y vemos si les compensa vender los productos. A veces la mano de obra es insuficiente, a veces, les llega con lo que venden en los tornos, a veces no tienen la capacidad, etc.”, explica Salinas. Desde Contemplare, se muestran muy satisfechos con el apoyo recibido por los clientes: “La gente tiene muchas ganas de hacerse con los dulces y de ayudar a los monasterios”.

Actualmente, en España hay más de 9.000 monjes y monjas contemplativos. Para que puedan continuar con su labor, los claustros buscan formas de financiación como la elaboración de dulces artesanales que venden a las visitas o en algunos centros que comercializan sus productos. Con esta iniciativa, la Fundación Contemplare busca asegurar la preservación de estos lugares y dar a conocer las características de la vida monástica. Además, debido a la pandemia, la situación de estos lugares se ha complicado al haber visto cortados sus principales ingresos durante mucho tiempo. La campaña de Navidad es una de las soluciones que tienen ante esta reducción.