Biden frena la construcción del muro con México

El presidente de EE. UU. mantiene que su decisión final es retirar el estado de “emergencia nacional” con respecto a esta construcción porque considera que no tiene ninguna justificación

Biden ha anunciado que ha solicitado “una revisión cuidadosa de todos los recursos apropiados o redirigidos para ese fin”. Foto: @JoeBiden (twitter).

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha eliminado la orden de “emergencia nacional” que aprobó Donald Trump, en febrero de 2019, para mantener la construcción del muro fronterizo con México. Biden ha cancelado gran parte de la financiación del levantamiento, por lo que dejará de llegar dinero para que se siga construyendo.

A pesar de que Biden ha firmado varios documentos con el fin de revertir las políticas de migración de Trump, no significa que EE. UU. esté acogiendo a inmigrantes fácilmente, pues la Casa Blanca ha anunciado que no es el mejor momento para llegar al país y que la mayoría de personas serán rechazadas.

“He determinado que la declaración de emergencia nacional en nuestra frontera sur fue injustificada”, ha asegurado Biden.

Biden ha expresado en una carta remitida a la líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y a la vicepresidenta, Kamala Harris, que su decisión final es retirar el estado de “emergencia nacional” con respecto al muro porque considera que no tenía justificación por parte del Gobierno de Trump. “También he anunciado que será la política de esta Administración que no se desvíen más dólares del contribuyente estadounidense a la construcción de un muro fronterizo”, ha añadido Biden.

La decisión del presidente ha sido bien recibida por el ministro de Asuntos Exteriores de México, Marcelo Ebrard, quien ha afirmado que su país “saluda el fin de la construcción del muro, la iniciativa migratoria en favor de DACA y un camino hacia la doble ciudadanía”.

La construcción del muro empezó en 1994, durante el Gobierno de Bill Clinton, pero cuando Trump llegó a la Presidencia, en 2016, lo convirtió en una de sus promesas más sonadas de su campaña. Cuando este alcanzó el poder, convirtió el levantamiento del “infranqueable, grande y hermoso muro” en “emergencia nacional”, y desvió fondos destinados a otras realizaciones para la construcción.

Trump destinaba 2.500 millones de dólares al levantamiento de la muralla -autorizado por la Corte Suprema- y el republicano declaró que dicha estructura había colaborado en el cese de los contagios por coronavirus, y además, estimaba que a principios de 2021 su longitud alcanzaría los 800 km. Sin embargo, el presidente de EE. UU. ha anunciado que ha solicitado “una revisión cuidadosa de todos los recursos apropiados o redirigidos para ese fin”.

“La emergencia nacional de Trump nunca fue una cuestión de seguridad”, afirmó Grijalba.

Tras la carta de Biden, el legislador demócrata Raúl Grijalba aseguró que la razón del expresidente no fue en ningún momento por seguridad. “Consistió más en robar dinero para financiar un monumento a las políticas racistas a lo largo de la frontera sur. Ahora, hemos de cancelar los contratos y garantizar que no se construye ni un centímetro más del muro”, explicó Grijalba.

Por la declaración que Trump firmó en 2019, se desviaron 600 millones de dólares del Departamento del Tesoro y 6.100 millones de dólares del Departamento de Defensa para destinarlos al Departamento de Seguridad Nacional, que se encargaba de construir el muro.

Biden se ha mantenido a favor de revisar las políticas migratorias para garantizar “un enfoque más humano”, lo que hasta ahora, y a la espera de ver cómo se lleva a la práctica, le ha servido para ganarse el apoyo de las organizaciones defensoras de los derechos humanos. La actual Administración ha eliminado los acuerdos que facilitaban las deportaciones a El Salvador, Guatemala y Honduras.