Un cometa destruyó uno de los primeros asentamientos humanos

Un grupo internacional de científicos ha descubierto nuevas pruebas en Siria, que demuestran que un impacto cósmico arrasó una de las civilizaciones más antiguas.

Según los estudios de los científicos, la aldea podría haber sido destruida en minutos.
Según los estudios de los científicos, la aldea podría haber sido destruida en minutos.

Arqueólogos de la Universidad de California en Santa Bárbara han hallado evidencias materiales en Abu Hureyra (Siria) que apuntan a un evento cósmico al comienzo del Joven Dryas, un acontecimiento climático que tuvo lugar durante la última glaciación. En la investigación, se ha descubierto que el cometa impactó hace 12.800 años en una colina al norte de Siria, en la que se encontraba uno de los primeros asentamientos conocidos.

En el descubrimiento, han hallado que se trataría de dos aldeas, a las que los arqueólogos llaman Abu Hureyra I y Abu Hureyra II. Dichos asentamientos duraron 4.000 años, desde el Epipaleolítico hasta el Neolítico.

Algunas de las pruebas que conducen a esta conclusión son las gotas de vidrio poco comunes que han encontrado en objetos y huesos de animales. Dicho material solo puede ser obtenido en la Tierra bajo temperaturas superiores a 2.200 °C, algo que los humanos no pueden alcanzar, por lo que la civilización fue impactada por un cometa de alta energía y muy caliente. James Kennett, profesor de geología de la Universidad de California en Santa Bárbara y uno de los autores de la investigación, aclaró que solamente podía haber sido consecuencia de un fenómeno demasiado violento, como un impacto cósmico.

“Para mejorar la perspectiva, temperaturas tan altas derretirían por completo un automóvil en menos de un minuto”, señaló James Kennett.

Vidrio parecido se ha encontrado en otras zonas del mundo como Europa, América y Medio Oriente, y gracias a esa evidencia se ha sabido que la ciudad fue aniquilada en pocos minutos, y, como consecuencia, provocó la muerte inmediata de sus habitantes.

El asentamiento humano de Abu Hureyra estaba constituido por pueblos nómadas dedicados principalmente a la agricultura, en el valle del Éufrates. Cultivaban sobre todo centeno y trigo, pero los habitantes de Abu Hureyra I, además, eran cazadores y recolectores, con centenares de tipos de semillas y frutas exóticas, y poseían una gran variedad de animales como la gacela persa. Sin embargo, muchas de las plantas y frutos desaparecieron por el cambio climático a temperaturas muy frías que sufrieron en el Joven Dryas. Abu Hureyra II tenía al rededor de 6.000 habitantes y también cultivaban cebada, espelta, habas y garbanzos, además de tener ovejas y cabras.

Hoy en día, el asentamiento se encuentra sumergido en lago Assad, debido a una inundación en 1974, pero antes de la formación de dicho lago, los arqueólogos e investigadores tuvieron que excavar urgentemente. Allí encontraron herramientas, alimentos e incluso componentes de antiguas casas. Eso les permitió descubrir los trabajos agrícolas que realizaban hace 12.800 años.

Abu Hureyra es el primer lugar con evidencias donde un cometa fragmentado impactó.
Abu Hureyra es el primer lugar con evidencias donde un cometa fragmentado impactó en una ciudad.

Kennett y su equipo mantienen que Abu Hureyra es el primer sitio documentado en el que un cometa colisionó y fue fragmentado, y que muchas partes del impacto cósmico pertenecen a dicho cuerpo espacial. La destrucción del asentamiento provocó la extinción de numerosos animales en poco tiempo, como mamuts, mastodontes o tigres dientes de sable. Además, dio lugar a un cambio repentino en la cultura Colvis, y el porcentaje de población humana descendió considerablemente. También produjo una carga importante de hollín y polvo en la atmósfera y supuso un radical cambio climático, lo que desencadenó un fuerte enfriamiento que duró 1.100 años.