La NASA detecta ‘tsunamis’ cósmicos capaces de devastar galaxias

Un equipo de astrónomos halló los flujos de energía más potentes del universo, que arrasan con las galaxias de las que emanan.

Una galaxia con un cuásar activo en el centro. Foto: NASA.
Una galaxia con un cuásar activo en el centro. Foto: NASA.

Investigadores de la NASA han descubierto emisiones de energía jamás antes vistas, que devastan lo que hay a su paso, como los tsunamis. Proceden de los cuásares y recorren el espacio como dicho fenómeno terrestre, provocando la completa destrucción de las galaxias en las que se encuentran dichos cuásares.

Los cuásares son objetos celestes y núcleos de las galaxias activas, capaces de emitir cantidades enormes de energía, que poseen agujeros negros repletos de gas, polvo y estrellas, y que se alimentan de materia que puede brillar 1.000 veces más que otras galaxias. Por lo tanto, el cuáser se genera cuando el agujero negro traga materia y emite una radiación extremadamente fuerte.

El telescopio Hubble es la herramienta que ha colaborado en numerosos hallazgos, como la Gran Mancha Roja de Júpiter, entre otros muchos, y ahora, ha sido quien ha ayudado a la NASA en este hallazgo para explicar algo desconocido hasta el momento. Con él, se ha visto cómo los vientos del cuásar asolan el espacio parecido a como los tsunamis lo hacen en la Tierra.

El principal investigador del fenómeno, Nahum Arav, mantiene que ningún otro evento espacial posee más energía mecánica. “Durante su vida útil, de cerca de 10 millones de años, estos chorros producen un millón de veces más energía que una explosión de rayos gamma. Esos vientos impulsan cientos de masas solares de material cada año y la cantidad de energía mecánica que transportan es hasta varios cientos de veces mayor que la luminosidad que genera toda la Vía Láctea”, señaló Arav.

Los vientos del cuásar ayudan a dichos chorros de materia a destruir violentamente el disco galáctico al completo. Además, como arrasan mucha materia útil para la creación de nuevas estrellas, dejan de aparecer nuevos soles.

Por suerte, la Tierra no corre ningún peligro, pues ningún evento es cercano a la Vía Láctea ni a ninguna de las galaxias que la rodean.

“Tendrían un gran espectáculo de luces, como árboles de Navidad en toda la galaxia”, señaló Arav.

Si alguien presencia este fenómeno vería una gran exhibición celestial muy brillante, ya que la temperatura en el frente de choque aumenta a miles de millones de grados, a medida que el tsunami cósmico avanza por el espacio y se choca con materia. Según explicó Arav: “Obtendría mucha radiación, primero en rayos X y rayos gamma, y ​​luego se filtraría a la luz visible e infrarroja”, dijo Arav.

El cosmólogo Jeremiah P. Ostriker, de la Universidad de Columbia (Nueva York) y de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey), mantiene que durante décadas, los observadores han sido conscientes de que había un misterioso fenómeno que impedía que se formaran nuevas estrellas, pero que no sabían qué era.