Contemplare introduce a los monasterios en la alta cocina

A los productos monacales tradicionales se añade el primer helado artesano conventual, que pretende “diversificar” la oferta y “reducir la estacionalidad”. Esta nueva elaboración 'gourmet' cuenta con la colaboración de Coco Laín y de Le Cordon Bleu Madrid

Dulces monásticos típicos de Navidad

“Elaborados en silencio y oración”, así son todos los productos hechos en los monasterios y que la Fundación Contemplare se encarga de distribuir. La directora de esta fundación, Alejandra Salinas, ha explicado que Contemplare, después de ponerse en contacto con ellos y probar sus productos, estudian “cómo ayudarles y canalizar la venta de esos productos”.

Estas Navidades, a esa ayuda se ha añadido el lanzamiento de unos helados gourmet elaborados artesanalmente por las Clarisas de Villacastín. “Es un producto nuevo, hecho con recetas de hoy, y estamos muy contentos de esta novedad”, declaró Salinas. Los helados son de cuatro sabores: turrón de almendra marcona, mandarina al cava, chocolate con trocitos de chocolate, y biscotto tierno de pandoro.

“Los monasterios tienen una venta muy estacional, si se diversificara la oferta de productos se podría reducir esa estacionalidad”, comentó Alejandra Salinas.

Esta iniciativa busca introducir a los monasterios en las nuevas técnicas de la alta cocina para renovar algunas elaboraciones típicas y que sus ventas no se limiten a las últimas fechas del año. “Los monasterios tienen una venta muy estacional, si se diversificara la oferta de productos se podría reducir esa estacionalidad”, comentó Alejandra Salinas.

La iniciativa surgió gracias a Coco Laín, una heladoteca que lleva sirviendo durante 30 años a los restaurantes más importantes de Madrid y tuvo la “necesidad de compartir sus conocimientos con un monasterio”. La Fundación Contemplare, tras el acercamiento de Coco Laín, facilitó la relación y “acompañar en todo el proceso”. “A veces son cosas que promovemos y otras nos vienen. Es lo que ocurre cuando estás ahí en medio y te ofreces como ayuda”, destacó Salinas.

Este proyecto también cuenta con la colaboración de Le Cordon Bleu Madrid, la escuela de cocina situada en el campus de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV). Le Cordon Bleu Madrid es la sede española de Le Cordon Bleu, con sede central en París y presencia en más de 20 países. Además, es considerada la escuela de cocina más célebre del mundo.

La campaña de Navidad de Contemplare arrancó el pasado 25 de noviembre, con el mercadillo situado en el centro comercial ABC Serrano, en Madrid, hasta el 11 de diciembre. En este se pueden encontrar tanto los nuevos productos como los navideños de siempre. “Es muy sorprendente ver cómo la gente viene con requerimientos específicos, como una mermelada o un turrón concreto. Hay gente que tiene verdadera pasión por el dulce monacal”, explicó Alejandra Salinas.

Además del mercadillo, la Fundación Contemplare cuenta con venta on line y con una tienda ubicada en Aravaca (Madrid), que están disponibles durante todo el año. En ambas se pueden encontrar todos los productos del mercadillo, pero también muchos más, como figuras artesanales, rosarios, licores, cosméticos naturales, ropa para bebés…

Dar a conocer y proteger los monasterios
Contemplare surgió como fundación en 2020, aunque ya existía como asociación desde 2018. Todos son laicos y, tras muchos años de “escucha” a los monasterios, vieron que la forma en la que podían ayudarlos era a través de sus ventas. “Nos lanzamos a este proyecto conociendo muy bien qué necesita el mundo y qué necesitan los contemplativos para hacer de puente entre los dos”, detalló Alejandra Salinas.

Sin embargo, el principal objetivo de Contemplare es “dar a conocer, preservar y proteger” el monacato, que es patrimonio nacional al ser España potencia mundial, con más de 9.000 monjes y monjas. “El fin último y primero es dar a conocer la riqueza de la vida contemplativa”, explicó Salinas. Además, en la web de Contemplare hay una opción para pedir oraciones a los monasterios y “facilitar” más el contacto: “Se crea una relación”.