Rusia y Estados Unidos prolongan el tratado de desarme nuclear

Joe Biden propone ampliar el nuevo acuerdo durante cinco años, hasta febrero de 2026

Desarme nuclear Biden y Putin
La negociación ha tenido lugar por teléfono, y ha sido la primera interacción entre el nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden (i), y el presidente ruso, Vladimir Putin. Foto: Wikimedia

Rusia y Estados Unidos acordaron este martes prolongar el tratado de desarme nuclear vigente que firmaron en 2010 los entonces presidentes Barack Obama y Dimitri Medvedev, y que expiraba el próximo 5 de febrero. EE. UU. ha propuesto alargar el acuerdo, conocido como Nuevo START, durante cinco años. Concretamente, hasta febrero de 2026.

“Los presidentes han expresado su satisfacción por el intercambio ocurrido hoy de notas diplomáticas sobre el acuerdo para la prolongación del tratado de armamento ofensivo estratégico”, ha asegurado el Kremlin en un comunicado. El Gobierno ruso ha añadido que los procedimientos necesarios para extender ese “importante mecanismo” jurídico se completarán “en los próximos días”.

Este es el primer asunto que han tratado el nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el presidente ruso, Vladímir Putin, quienes mantuvieron una conversación telefónica para tomar la decisión.

Según informa la agencia estatal rusa RIA Nóvosti, Putin ya ha entregado a la Duma del Estado (Parlamento) el documento que acompaña la ratificación del acuerdo, y tanto la Duma como el Consejo de la Federación (Senado) tienen previsto ratificar la extensión del tratado en los próximos días.

“Ambas cámaras del Parlamento no perderán ni un solo minuto en que el tratado sea prolongado jurídicamente”, ha dicho Konstantín Kosachov, jefe del comité de Asuntos Internacionales del Senado. “Este es ahora el principal asunto de la agenda en las relaciones bilaterales”, aseguró horas antes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. También añadió que “la prolongación responde a los intereses de ambos países y también de todo el mundo”.

El Nuevo START limita el número de armas nucleares estratégicas en ambos países, con un máximo de 1.550 cabezas nucleares y de 700 sistemas balísticos para cada una de las dos potencias, en tierra, mar o aire. Moscú y Washington acumulan el 90% de todas las armas nucleares que existen en el planeta.

Durante su conversación, el líder ruso abogó por “la normalización” de las relaciones entre ambos países, y recordó la “especial responsabilidad” que tienen Estados Unidos y Rusia a la hora de mantener la seguridad y la estabilidad en el mundo.