Los conductores de Uber en Reino Unido serán considerados trabajadores

La Justicia británica ha determinado que los conductores de la compañía deben tener acceso a todos los "derechos básicos y vacaciones pagadas"

Uber es una empresa estadounidense que proporciona vehículos de transporte con conductor a través de una aplicación móvil. Foto: Flickr.

El Tribunal Supremo de Reino Unido ha concluido que los conductores de Uber no son trabajadores autónomos con contratos de servicio, sino trabajadores por cuenta ajena, con derecho a salario mínimo y vacaciones pagadas, así como a acogerse a la legislación laboral.

La sentencia reconoce a los chóferes como trabajadores, pero no cómo empleados, ya que en la legislación británica gozan de unas ventajas laborales superiores. El Supremo concede así a los conductores el estatus de trabajador de Uber, y niega que sean autónomos.

En 2016, Uber recurrió al Supremo cuando 25 conductores llevaron el caso ante un tribunal de empleo, con el argumento de que no eran autónomos, ya que la empresa era algo más que una simple plataforma tecnológica. 

No obstante, fueron los conductores Yassen Aslam y James Farrar quienes comenzaron el proceso y finalmente fueron sometidos a un test para comprobar que sus condiciones laborales estuvieran dentro de la definición de «trabajador» en el código laboral.

La empresa argumentaba que los conductores podían elegir sus horarios, el lugar de trabajo y que colaboraban con varias aplicaciones al mismo tiempo. Así, perdieron el proceso en los tribunales en dos ocasiones, 2017 y 2018. Ahora, Uber se enfrenta a una factura por compensación de hasta 14.000 euros para cada trabajador, tras la sentencia del Supremo.

Empresas digitales, como Uber o Deliveroo, ofrecen su servicio a través de trabajadores autónomos, ya que en ocasiones no es independiente. El veredicto ha sido celebrado por los defensores de los derechos de los trabajadores, como el sindicato GMB, que afirmó que ha sido una «victoria histórica».

Situación de Uber actualmente 
La empresa global de Uber ha perdido 5.580 millones de euros, en 2020, un 20% menos que el año anterior, según los resultados que ha publicado este miércoles. La compañía ha reducido sus pérdidas frente al año anterior, pese a que 2020 ha provocado una caída debido a la pandemia epidemiológica y los confinamientos domiciliarios en todo el mundo. Además, una de las características de Uber es que la empresa ejerce un control sobre la manera en que los conductores prestan sus servicios y pide a los pasajeros que califiquen a estos.