La UE podría superar el veto de Hungría y Polonia

Ambos países estarían a punto de llegar a un acuerdo con Alemania, país que desempeña la Presidencia rotatoria de la UE, para poder seguir adelante con los fondos de recuperación europeos aprobados ante la crisis económica del coronavirus

El primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, y el primer ministro de Hungría, Viktor Orban. Foto: Twitter de Morawiecki, @MorawieckiM

El acuerdo entre Polonia y Hungría con la UE está cada vez más cerca. Esto supondría que ambos países levantaran el veto impuesto hace varias semanas a los presupuestos para el plan de recuperación económico de la UE, lo que permitiría empezar con el reparto de los fondos previstos (un total de 1,8 billones de euros) para los próximos siete años.

El principal motivo de la negativa por parte de Budapest y Varsovia a este plan de recuperación era la cláusula que supeditaba el reparto de fondos a la aplicación del Estado de Derecho en el país receptor. Ambos gobiernos ultraconservadores anunciaron que este vínculo socava a sus ejecutivos, que están siendo investigados por presuntos casos de corrupción y de independencia judicial -lo cual supondría una violación de los valores de la UE-.

El viceprimer ministro polaco, Jaroslaw Gowin, ha anunciado este miércoles la posibilidad del acuerdo con Alemania, aunque aún está pendiente del visto bueno de los otros 25 países integrantes. Gowin ha sido uno de los que más en contra del veto a la UE ha estado dentro de su Gobierno: “La lógica de veto o muerte es contraria a nuestro interés nacional. Como dijo ayer Viktor Orban (primer ministro de Hungría), estamos a un centímetro de la solución: tanto para la Polonia soberana como para la Europa común. Y garantizando los derechos independientes de Polonia y utilizando cientos de miles de millones de fondos de la UE”.

Según ha publicado el medio polaco DW, el acuerdo se basaría en lo siguiente: el texto referente al Estado de Derecho permanece como está, pero se añade una declaración interpretativa del Consejo Europeo sobre el alcance de este mecanismo (migración, familia…); solo se aplicará cuando el Tribunal de Justicia de la UE dictamine sobre el mecanismo, y también crea un freno de emergencia -aunque sin unanimidad-.

Si al final ambos países decidieran no levantar el veto, los países de la UE -encabezados por la canciller alemana, Angela Merkel,- ya cuentan con un plan B para poder dirigir los fondos de manera efectiva a los otros 25 países miembros, dejando fuera a Hungría y Polonia. Este plan B podría pasar por un acuerdo intergubernamental o una cooperación reforzada y, si ni Varsovia ni Budapest dan una respuesta, este podría activarse en la cumbre de líderes de la UE que tiene lugar en Bruselas, los días 10 y 11 de diciembre.