La Cámara de Representantes aprueba el ‘impeachment’ contra Trump

Este supone el cuarto proceso de destitución contra un presidente en EEUU, y el segundo para Trump en su mandato

Nancy Pelosi
Nancy Pelosi es la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Foto: Twitter Nancy Pelosi (@SpeakerPelosi)

Redactado por Cristina Camacho y Nuria Usero

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles el segundo impeachment contra Donald Trump. Esta ha sido la última opción tras la negativa del presidente a renunciar al cargo de forma voluntaria, así como la del vicepresidente, Mike Pence, a destituir a Trump empleando la 25ª enmienda de la Constitución estadounidense.

El presidente, cuyo mandato termina oficialmente el día 20 de enero, será juzgado por “incitación al odio”, tras el asalto al Capitolio del 6 de enero. Los demócratas necesitaban 218 votos, de un total de 435, para sacar adelante la moción. Al final, ha sido aprobado con 232 a favor y 197 en contra. 

Trump no solo sienta un precedente por ser el primer presidente contra el que se aprueba un impeachment dos veces, sino que también es el primero en sumar tantos votos de su propio partido a favor de juzgarlo. En total, fueron 10 los republicanos que apoyaron a los demócratas, frente a los cinco que lo hicieron con Bill Clinton, en 1998. Andrew Johnson, en 1868, y el propio Trump, en 2020, no sumaron ningún voto de su partido. 

El debate duró ocho horas, pero algunos republicanos ya se habían posicionado a favor de juzgar a Trump los días anteriores. Un ejemplo de esto es la número tres del partido republicano, Chair Liz Cheney, quien afirmó que “el presidente de los Estados Unidos convocó, reunió y alentó a la multitud de manifestantes”. 

“Nada de esto hubiera pasado sin el presidente. Pudo haber intervenido inmediatamente para detener la violencia, pero no lo hizo. No ha habido nunca una mayor traición por parte de un presidente de los EE.UU. a su oficina y a su juramento de la Constitución”, continuó la hija del exvicepresidente Cheney.  

Además de Liz Cheney, los republicanos que apoyaron el juicio contra Trump fueron Jaime Herrera Beutler, de Washington; John Katko, de Nueva York; Adam Kinzinger, de Illinois; Fred Upton, de Michigan; Dan Newhouse, de Washington; Peter Meijer, de Michigan; Anthony Gonzalez, de Ohio; David Valadao, de California; y Tom Rice, de Carolina del Sur. 

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, también aludió en su intervención a que fue Trump quien envió a los asaltantes al Capitolio: “Fueron enviados aquí por el presidente, con palabras como `luchar como en el infierno´. Las palabras importan. La verdad importa”. Además, el congresista demócrata por Texas Joaquín Castro definió a Trump como “el hombre más peligroso que ha ocupado jamás la oficina oval”. 

La mayoría de republicanos hablaron a favor del presidente. “Tenemos una oportunidad de avanzar, pero no podremos si la mayoría insiste en hacer pasar al país por el trauma de un nuevo impeachment”, declaró el congresista republicano Tom Cole. Jim Jordan también habló en defensa de Trump y alegó que todo respondía a una “obsesión” por echar al mandatario desde el primer día. 

Aunque Trump ya está formalmente acusado, aún queda por trasladar y votar el caso en el Senado, donde se celebra el juicio propiamente dicho. Aquí, los demócratas están empatados con los republicanos, por lo que necesitarían hasta 17 votos de miembros del partido de Trump para que el impeachment saliera adelante. 

A pesar de que el proceso tendría lugar después de que Joe Biden haya tomado la Presidencia, los demócratas están dispuestos a seguir adelante porque, de salir culpable, los senadores también podrían votar la incapacitación de Trump para cualquier cargo público. Esto le impediría presentarse a las elecciones de 2024, como había insinuado que era su intención. Otras de las razones para continuar con el juicio es que sentaría un precedente, y no dejaría que la acción de Trump quedara impune. 

El origen de todo

Asalto al Capitolio
Los manifestantes saltaron los muros para acceder al Capitolio en la manifestación del 6 de enero. Foto: Twitter

“Les toca a los congresistas enfrentar este enorme asalto a la democracia. Vamos a bajar, y yo estaré con vosotros, hasta el Capitolio y vamos a animarlos. Tenéis que mostrar fuerza y tenéis que ser fuertes”, afirmaba el presidente Donald Trump en un mitin de Washington D.C. Unas horas más tarde, seguidores del magnate se concentraban en varios puntos del Capitolio. Dentro de la institución se estaba llevando a cabo los votos para oficializar que el candidato demócrata Joe Biden iba ser el próximo presidente de Estados Unidos desde el 20 de enero.

“Los votantes, los tribunales y los estados han hablado. Si los invalidamos, dañaría nuestra república para siempre”, señaló el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell. Trump había pedido a su vicepresidente, Mike Pence, que rechazara a los electores elegidos por fraude, lo que aumentó la tensión en el país estadounidense. Hasta que los seguidores consiguieron atravesar las barreras de los policías y entraron al Capitolio.

Las imágenes de los manifestantes rompiendo objetos y llegando hasta el interior de la Cámara sorprendieron tanto al mismo país como a otros del mundo. Desde 1814 -cuando los británicos intentaron incendiar la institución en la guerra de 1812-, no sucedía una acción así contra el Capitolio. El presidente electo, Joe Biden, salió en una comparecencia para condenar la “insurrección” que había originado caos y sedición. Mientras, en el exterior, los periodistas hacían frente a los desperfectos que habían ocasionado algunos manifestantes que los señalaban como propagadores de fake news. 

Unas horas después, la Guardia Nacional se desplegó por toda la ciudad y el alcalde anunció un toque de queda. Trump volvió a aparecer por redes sociales para pedir a sus seguidores que se marcharan a casa. Sin embargo, continuaba alegando que las elecciones eran fraudulentas. “Os queremos, sois muy especiales. Sé cómo os sentís, pero necesitamos paz”, anunciaba. Los partidarios de Trump no hicieron caso hasta que se conoció la muerte de una veterana del Ejército. 

Los congresistas regresaron a sus puestos horas más tarde. Mike Pence condenó lo sucedido y afirmó que había sido “un día oscuro en la historia de Estados Unidos”. Otros Expresidentes como Barack Obama y George W. Bush hicieron lo mismo. Mientras, los demócratas ya comenzaban a decir que necesitaban la enmienda 25 para quitar del puesto al actual presidente. La sesión continuó hasta la madrugada del día siguiente, cuando, finalmente, el Congreso declaró la victoria de Joe Biden.

Trump, después de no poder publicar en Twitter debido a su suspensión por incitación a la violencia, admitió que había perdido las elecciones y que el 20 de enero habría una “transición pacífica”. No obstante, el magnate reveló que no estaría presente en la ceremonia.

Los causantes de los desperfectos
Durante los destrozos del Capitolio,   una de las imágenes que más impactó fue la de un señor ataviado con pieles y cuernos, llamado Jacke Angely, considerado el “chamán” de la teoría Qanon.

Según Maldita.es, esta teoría señala que Trump tenía que llegar al poder para acabar con una élite que explotaba a niños y de la que formarían parte actores conocidos de Hollywood. Su origen tiene lugar, en 2017, cuando, en el foro 4chan, un anónimo escribió que conocía información clasificada del Gobierno de EE. UU. Qanon cuenta con miles de seguidores en Internet, pero también hay políticos como la congresista Marjorie Taylor Green, del Partido Republicano, quien ha afirmado creer en esta teoría.