Etiopía y Egipto, enfrentados por el control del Nilo

La construcción de la Gran Presa del Renacimiento crea disputas entre las potencias africanas por el dominio de las aguas.

La Gran Presa del Renacimiento Etíope, en construcción. Foto: Servicio de información del Gobierno egipcio.
La Gran Presa del Renacimiento Etíope, en construcción. Foto: Servicio de información del Gobierno egipcio.

El Nilo es el segundo río más largo del mundo, cuenta con una longitud de 6.853 kilómetros y de estas aguas se benefician más de 10 países de África. Las principales regiones que viven de él son Sudán, Etiopía y, especialmente Egipto, donde desemboca y cuyo consumo representa aproximadamente el 90%.

Etiopía inició la construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope en 2011, la más grande del continente, en el curso del Nilo. La presa estará lista para ser llenada en 2021 y Etiopía pretende favorecer su desarrollo económico y mejorar sus propios recursos con ella. Sin embargo, Egipto se opone totalmente, ya que considera que puede provocar serios problemas en su economía, y mantiene que su construcción supondrá el absoluto control del Nilo Azul.

A pesar de que el Gobierno de Etiopía mantiene que la nueva estructura no perjudicará a ninguno de los países que viven del caudal, el presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sisi, ha dejado claro que “es una cuestión de vida o muerte” para su país, y que solo reducir un 2% el agua del río supondría una catástrofe en su economía.

“No se trata de controlar el flujo, sino de avanzar a través del desarrollo energético. Esto generará muchos beneficios para los países que se encuentran abajo del río”, ha señalado Seleshi Bekele, ministro para el Agua, el Riego y la Electricidad de Etiopía.

Egipto, Etiopía y Sudán se reunieron en EE.UU. para conseguir un pacto sobre la polémica de la presa, en un estado total de bloqueo. Sin embargo, tal como informó el embajador etíope, no se llegó a ningún acuerdo final. Por esta razón, el ministro de Asuntos Exteriores egipcio, Samé Shukri, advirtió a Etiopía de que no puede “bajo ninguna circunstancia” usar aguas del Nilo para llenar la Gran Presa del Renacimiento sin que los países de la cuenca del río lleguen a un acuerdo.

“Lo único que podría llevar a Egipto otra vez a la guerra es el agua”, dijo Anwar el Sadat.

El expresidente de Egipto Moḥamed Anwar al Sadat, en 1979, señaló que el agua supondría un problema a la política del país. Los costes de la presa llegan a los 4.000 millones de euros, que paga Etiopía con un 30% de ayuda de China, a través de sus entidades bancarias. La gran estructura tendrá una capacidad de producción eléctrica de 6.000 MW y podrá almacenar hasta 70.000 millones de metros cúbicos.

A causa de la situación de bloqueo en las negociaciones y que el tiempo para acordar se está acabando, la opción militar no se descarta. El jefe del Estado Mayor de Etiopía, teniente general Adam Mohamed, mantiene que el Ejército está preparado a resistir cualquier ataque a la Gran Presa del Renacimiento y que está dispuesto a contraatacar a quien la agreda. Además, el general de brigada y comandante de la Fuerza Aérea de Etiopía, Yilma Mordesa, dejó claro que están listos para defender la presa y toda la zona que la rodea.