Elecciones en Estados Unidos: Biden toma ventaja en el recuento

El aumento de voto por correo ha provocado retrasos para conocer el resultado. En algunos estados no se sabrá el ganador hasta dentro de unos días

Ambos candidatos a la Casa Blanca confían en sus posibilidades para ganar. Foto: Patrick Semansky.

Redactado por Paula Burgos, Cristina Camacho, Andrés Pelayo, Nuria Usero y Yago Vázquez.

Casi 100 millones de votos por correo, Trump anunciando su victoria cuando aún faltaba más de la mitad del escrutinio, Biden diciendo que no perdían la esperanza de ganar, las manifestaciones delante de la Casa Blanca… son algunos de los hechos que han marcado las elecciones a la Casa Blanca de 2020.

Joe Biden, de momento, está en cabeza, aunque con muy poca diferencia. El candidato demócrata ha ganado en los estados de Washington (12 representantes), Wisconsin (10), Oregón (7), California (55), Arizona (11), Nuevo México (5), Colorado (9), Minnesota (10), Illinois (20), Maine (3), Nuevo Hampshire (4), Massachusetts (11), Vermont (3), Nueva York (29), Nueva Jersey (14), Delaware (3), Maryland (10), Virginia (13) y Hawái (4).

Joe Biden y Kamala Harris, en su último mitin. Foto: Twitter Joe Biden

Donald Trump ha conseguido los estados de Idaho (4 representantes), Montana (3), Wyoming (3), Utah (6), Dakota del Norte (3), Dakota del Sur (3), Nebraska (4, aunque aquí Biden también ha ganado uno, ya que es uno de los pocos en los que el ganador no se lleva todos los representantes), Kansas (6), Oklahoma (7), Texas (38), Iowa (6), Misuri (10), Arkansas (6), Luisiana (8), Misisipi (8), Tennessee (11), Alabama (9), Kentucky (8), Indiana (11), Ohio (18), Virginia Occidental (5), Carolina del Sur (9) y Florida (29). Este último es uno de los estados bisagra más importantes, y también ha sido de los primeros en culminar el recuento de votos y proclamar a Trump como ganador en su territorio. 

Donald Trump, en su último mitin, con Mike Pence. Foto: Twitter Mike Pence

El aumento del voto por correo, en gran medida debido al coronavirus, es el principal motivo por el que el escrutinio está siendo más lento que en años anteriores. Representantes de algunos estados han anunciado que el recuento podría durar varios días.

Además, hay estados en los que aún no se ha llevado a cabo el escrutinio. Ejemplo de ello es Nevada, en donde, por ahora, Joe Biden le saca una mínima ventaja a Trump. La autoridad electoral ha explicado que no se actualizará el recuento hasta el próximo jueves. Se han contabilizado todos los votos por anticipado efectuados en persona y los votos en persona de este martes, así como los votos por correo que llegaron hasta el lunes. Los votos por correo llegados el martes, los que puedan llegar hasta la próxima semana y los votos provisionales también faltan por escrutar.

Míchigan se encuentra en la misma situación -Biden va en cabeza, pero Trump lo sigue muy de cerca-, y las autoridades han informado de que el recuento probablemente se prolongue hasta el viernes.

En Pensilvania, aunque tampoco hay escrutinio, el, de momento, vencedor es Donald Trump. En este Estado, todavía hay muchos votos que no han sido contabilizados debido a la cantidad de votos por correo y por anticipado. El gobernador de Pensilvania, el demócrata Tom Wolf, ha declarado que “muchos no sabrán los resultados hoy, pero lo más importante es que tengan resultados precisos”. También ha señalado en su cuenta de Twitter que aún faltan un millón de votos por contar.

Tanto en Carolina del Norte como en Georgia, por el momento, Donald Trump está en cabeza. En ambos estados, podrían faltar días para contar todos los sufragios por el aumento de voto por correo, pero el presidente mantiene su ventaja de forma muy ajustada.

“No me corresponde a mí o a Donald Trump declarar quién ha ganado, la decisión es de los estadounidenses”, ha afirmado Biden.

Estados Unidos ha celebrado estas elecciones en medio de la pandemia. Más de 95 millones de ciudadanos, el 69,2% de los 138 millones de votantes que participaron en las elecciones de 2016, ya han votado. De ellos, más de 60 millones han preferido votar por correo, ya que se encuentran en alerta por el miedo al contagio y aglomeraciones.

Joe Biden fue el primer candidato en aparecer después de los primeros resultados de las elecciones. “Tenemos que esperar a mañana o incluso más días”, afirmó el demócrata, y pidió la paciencia de los ciudadanos para conocer quién será el siguiente presidente. Biden aseguró que su equipo se sentía orgulloso con los datos que, por ahora, había obtenido. Además, añadió que aún estaban en el camino de ganar las elecciones porque aún falta por contar los votos anticipados y por correo. Por ello, volvió a repetir que hay que esperar al recuento final. “No me corresponde a mí o a Donald Trump declarar quién ha ganado, la decisión es de los estadounidenses”, concluyó. 

Kamala Harris, candidata demócrata a la Vicepresidencia, tuiteó que, hasta que todos los votos fuesen contados, la carrera a la Casa Blanca no ha terminado aún.

Unas horas después, Donald Trump salió a proclamarse ganador de las elecciones. Comentó que había obtenido buenos resultados en Florida, Ohio y Texas y que los demócratas no tenían muchas posibilidades de alcanzarlos. “No es una contienda reñida”, agregó. También, señaló que estados como Míchigan, Arizona y Wisconsin los habían ganado los republicanos. Sin embargo, están liderados por el candidato demócrata. “Está ocurriendo un fraude contra el pueblo estadounidense al parar el recuento de votos”, sentenció Trump. El actual presidente confirmó su intención de impugnar el escrutinio en la Corte Suprema. Hace unas semanas, Bernie Sanders, quien intentó ser candidato demócrata, realizó una entrevista con el cómico Jimmy Fallon en el que compartió su preocupación por el conteo de los votos. “Los demócratas van a utilizar más el sistema por correo, mientras que los republicanos irán por las urnas”. Sanders pidió cautela el 3 de noviembre por el posible mensaje de Trump denunciando un “fraude” de las elecciones porque no todo iba a estar seguro el mismo día.

Trump ha cuestionado en Twitter la fiabilidad del voto por correo. Algunos de sus tuits han sido señalados por la red social como posible contenido engañoso.

Las posibilidades de los candidatos
Sin el total de los votos escrutados y con el voto por correo a la espera, ambos candidatos mantienen intactas sus posibilidades de gobernar Estados Unidos. Tanto Biden como Trump y sus compañeros en la carrera presidencial (Harris y Pence, respectivamente) pueden ser los próximos en liderar la 59ª legislatura.

Para ello, son necesarias una serie de combinaciones. En el caso de Biden, para asegurarse los 270 votos electorales que le harían presidente necesita mantener el Estado de Nevada, en el que actualmente tiene ventaja. A partir de entonces, podrían abrirse nuevas combinaciones como una remontada en Pensilvania, actualmente en manos de los republicanos, según los últimos recuentos. Otra alternativa sería lograr imponerse en Míchigan, donde con los 16 electores que se reparten obtendría 290 votos.

Las opciones para el actual presidente son más complejas, debido a la desventaja con la que parte, según los recuentos. Para que Trump fuera reelegido y continuara cuatro años más en el cargo, tendría que asegurarse la victoria en Pensilvania, Georgia y Carolina del Norte, estados que no podría ceder y que le asegurarían 268 votos electorales. A partir de entonces, Trump solo tendría dos alternativas: ganar en Nevada y lograr 274 votos electorales o llevarse Míchigan y auparse hasta los 284.

Donald Trump ha anunciado que no acepta los resultados
A pesar de que no se hayan contabilizado todos los votos, Trump ya ha anunciado que impugnará los resultados ante lo que considera un “fraude”. El presidente denunció anoche cómo el voto por correo había empañado sus “resultados fenomenales”. A través de Twitter,  publicó un mensaje que criticaba el cambio en la tendencia del voto dependiendo de si se había contabilizado previamente el voto por correo —como fue el caso del estado de Florida, que inició la noche con una ventaja demócrata y finalizó el recuento en manos de los republicanos—o si se había decidido optar por esperar al cierre de las urnas la noche del martes para abrir los sobres—como ha ocurrido en Pensilvania o Wisconsin—.

La decisión de impugnar los resultados y llevarlos a la Corte Suprema solo tiene un precedente en los Estados Unidos: en el año 2000, Al Gore y George W. Bush se disputaban la presidencia en una de las elecciones más reñidas. La tradición electoral estadounidense marca cómo el candidato derrotado debe dar un discurso cuando conoce los resultados para respaldar al vencedor y asegurar una transición pacífica hasta el cargo. Gore, candidato demócrata, había perdido los comicios y dio su discurso de aceptación. Sin embargo, al día siguiente impugnó los resultados y solicitó el recuento en Florida, donde Bush había vencido de manera muy ajustada.

Tras 35 días de deliberación —tiempo que nos puede ser útil para entender cuánto puede prolongarse la situación actual si es llevada a los tribunales—, los jueces respaldaron la victoria del candidato republicano, quien había vencido en Florida por 537 votos, lo que le otorgaron los delegados del estado.

Las quejas de Donald Trump están orientadas hacia el proceso en Georgia, Michigan, Wisconsin y Pensilvania, donde denuncian irregularidades en el recuento y en las votaciones. El equipo de los republicanos ya ha anunciado que, además, emprenderán acciones legales en estos territorios.

Votaciones con participación histórica
Este año, la participación electoral ha batido récords. En total, han votado más de 99,65 millones de estadounidenses, de los que 35,7 millones lo han hecho en persona y casi 64 millones por correo.

Por adelantado, han votado casi 100 millones de estadounidenses antes de que los colegios electorales abrieran las urnas este 3 de noviembre. Esto ha complicado el recuento, ya que en muchos estados, el voto por correo, que hay que validar primero antes de contabilizarlo, no se puede empezar a procesar hasta la jornada electoral, mientras que en otros estados se aceptan las papeletas recibidas días después del 3 de noviembre.

Otro dato que marca la importancia de estos comicios en la historia estadounidense es que Joe Biden se ha convertido en el candidato más votado de la democracia del país. Mientras continúa el escrutiño, el líder demócrata suma a su cuenta los resultados y aumenta su ventaja con respecto al segundo más votado en unas elecciones presidenciales, Barack Obama. El expresidente podría ser desbancado por el candidato republicano, ya que él también obtiene, con cada voto sumado, un resultado cercano al de 2008.

El recuento de las elecciones en Estados Unidos era más fluido cuando las personas votaban el mismo día en un centro electoral. Pero este año, la pandemia de Covid-19 ha aumentado el voto por correo o el anticipado, y esto conlleva a un mayor atraso en el desarrollo del recuento.