Denuncian que 4.761 cristianos fueron asesinados por su fe en 2020

El coronavirus ha aumentado la persecución a católicos, en 2019, las ejecuciones fueron 2.983, un 60% menos

Los 50 países de la lista creada por Puertas Abiertas han llegado a niveles de persecución muy altos”, y los 12 primeros incluso “extremos”. Foto: Pixabay.

Aproximadamente, 340 millones de cristianos son perseguidos en todo el mundo por su religión. Puertas Abiertas es una ONG católica que muestra cada año la lista de la persecución en 50 países donde este suceso tiene lugar de forma más severa, y ha revelado que, en 2020, 4.761 cristianos fueron asesinados solo por serlo, y 4.277 son detenidos. Además, 4.488 iglesias sufrieron ataques el año pasado.

Al hablar de persecución, la Lista Mundial de la Persecución tiene en cuenta tanto la violencia física como la parte más oculta que también afecta a la vida de los cristianos, es decir, el ámbito privado, familiar, social, de iglesia o nacional.

También, aumentó un 63% el número de cristianos que fueron secuestrados a causa de su fe católica, concretamente, 1.710 personas. El 12,5% de los creyentes del mundo viven en alguno de los países que posee un grado de persecución alto, muy alto, o extremo.

Entre los cinco países que encabezan la lista se encuentran:

  • Pakistán, donde las leyes antiblasfemia provocan numerosos ataques y asesinatos.
  • Libia, pues la falta de ley y orden hace difícil la vida a los cristianos.
  • Somalia, donde toda alusión al catolicismo puede ser castigada por los militantes de Al Shabab, un movimiento yihadista y terrorista del país.
  • Afganistán, ya que no hay iglesias y declararse cristiano es motivo de asesinato -incluso por la propia familia-.
  • Y, en primer lugar, Corea del Norte, donde se sufre la mayor persecución a católicos, al ser considerados “enemigos del Estado”. En este país, el hecho de poseer una biblia es arriesgar la vida, y si alguien se declara cristiano puede ser ejecutado o enviado a campos de trabajo forzoso.

“Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”. Así consta en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y según el informe de Puertas Abiertas, el Índice Mundial de Persecuciones de Cristianos refleja extremas violaciones de este derecho en muchas naciones.

China ha sido el país con más ataques a iglesias en 2020. Ya sea eliminando templos cristianos o destruyendo crucifijos, el número asciende a 3.088. El régimen comunista del país ha llegado a asaltar 18.000 iglesias en los últimos siete años.

El coronavirus ha incrementado la discriminación y persecución a cristianos, pues en 2019, los asesinatos ascendían a 2.983, un 60% menos. En 2020, y por primera vez, los 50 países que forman la lista de Puertas Abiertas han llegado a un nivel de persecución “muy alto”, y los 12 primeros incluso a “extremo”, lo que concierne a uno de cada ocho cristianos.

 

 

Durante la pandemia, las minorías cristianas han sido más reprimidas en países como Bangladesh, India, Yemen o Sudán, ya que incluso se les negó, en ocasiones, cualquier tipo de ayuda. “Su Iglesia o su Dios deberían alimentarle» o «el virus fue creado y/o propagado por Occidente”, eran justificaciones para esa marginación. En la zona africana de Sahel, algunos grupos islamistas han amenazado con castigar a los infieles porque, según ellos, por su culpa “Alá castiga a todos con la pandemia”.

El informe de Puertas Abiertas expone que, de 100.000 católicos atendidos por entidades que colaboraban, el 80% había tenido dificultades para recibir comida en los lugares de distribución alimentaria durante el confinamiento. Algunos tuvieron que recorrer kilómetros, hasta otros puntos de distribución, para poder obtener algo que llevarse a la boca.

En algunas zonas, como ocurrió en Sri Lanka, la Covid-19 fue la excusa que permitió que la Policía investigase las viviendas de algunos cristianos o inspeccionase actividades y a miembros de la Iglesia. En Somalia, el grupo islamista Al Shabab señaló a los católicos como culpables del coronavirus y anunció que fue extendido “por las fuerzas cruzadas que han invadido el país y los países incrédulos que las apoyan”.

Javier Pueyo es sacerdote de la Parroquia Sagrado Corazón de Talavera de la Reina, y, con respecto al origen del odio y persecución que sufren muchos cristianos, indica que quizás se debe a que mucha gente tiene sus propias ideologías con ideas equivocadas. El padre explica que los ataques y quema de iglesias pueden estar más relacionados con el fundamentalismo religioso islámico.