Chile aprueba redactar una nueva Constitución

La participación electoral es la más alta de todas las elecciones celebradas en democracia con un porcentaje superior al 50%, a pesar del coronavirus

Papeleta con la pregunta de si aprueba o no una nueva Constitución. FOTO: Twitter @sebastianpiñera

Los chilenos han aprobado este domingo, con el 78% de los apoyos, eliminar la vigente Carta Magna aprobada en el régimen del militar Augusto Pinochet. El origen del referéndum fueron las protestas que tuvieron lugar el 18 de octubre de 2019 y obligaron al presidente, Sebastián Piñera, a convocar el plebiscito para marzo de este año, que, debido a la pandemia del coronavirus, tuvo que ser pospuesto para el mes de octubre.

Además, los ciudadanos aprobaron, con el 79% de los votos, que el órgano que redactará la Constitución fuese la convención constitucional, formada por miembros electos por la ciudadanía. Por lo que tendrán que votar el próximo 11 de abril de 2021 a los 155 miembros de forma paritaria. La otra opción, con un 21%, era una convención mixta de 172 integrantes formada por una mitad de parlamentarios -según la fuerza que consiguiesen los partidos en las últimas elecciones- y otra mitad elegida por los chilenos.

Esta Carta Magna es la primera en ser elegida por la ciudadanía, en los 200 años de historia del país, y también será la primera en contar con la representación de los pueblos indígenas. Pues en la hasta ahora vigente, que fue aprobada en 1980 durante la dictadura de Pinochet (1973-1989), no eran reconocidos.

“Hoy, la voz de los ciudadanos se ha escuchado con la misma fuerza. Ha triunfado la ciudadanía y la democracia”, afirmó Piñera tras conocer los primeros resultados del plebiscito. Asimismo, anunció que comienza un nuevo camino en el que ha pedido que todos los chilenos deben formar parte para escribir una nueva Constitución que signifique “unidad” y “estabilidad” para el futuro del país.

El origen, una protesta escolar 
En octubre del año pasado, miles de estudiantes se manifestaron en contra de la subida de los precios del transporte público, que provocaron un estallido social -saqueos a comercios e incendios en las estaciones de metro- y que el presidente decretara el estado de emergencia para controlar la situación. Con el lema “No son 30 pesos, son 30 años”, los manifestantes pedían un cambio estructural en el país. Durante ese periodo, según el Instituto Nacional de Derechos Humanos, se vulneraron los derechos humanos en la protestas.

Piñera respondió con un paquete de medidas donde subían las pensiones y congelaban los precios de la electricidad. Sin embargo, para el movimiento social no fue suficiente porque querían que el Ejército dejase de estar en las calles y anunciaron una nueva huelga general. La COP 25, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico y la Copa Libertadores no pudieron ser celebrados en el país chileno por la continua agitación social. Finalmente, el 12 de noviembre de 2019, el presidente anunció el acuerdo de un referéndum para redactar una nueva Constitución.