“Todo va muy rápido, pero hay que poner los pies en la tierra”

Juan Luis Ramírez, líder de Lupas, explica en esta entrevista a Mirada21.es el camino que ha recorrido el grupo desde sus inicios y la manera de afrontar el éxito que empieza a tener.

Lupas es una banda española de pop fundada por Juan Luis Ramírez, Enrique Canedo y Nico Roca. Este grupo nació hace tres años, y las canciones de su primer disco Perdiendo el norte están teniendo mucho éxito entre los jóvenes. Actualmente, Lupas está formado solo por Ramírez, quien está trabajando en un nuevo proyecto. 

 

¿Cómo nació el grupo?
(Habla Juan) Pues Quique y yo hemos sido amigos siempre, y un día empezamos a tocar, nos gustó, y decidimos crear el grupo. Cuando empezamos a componer, contamos también con Nico, que toca la batería. A raíz de eso, grabamos cuatro canciones: Pirata, Perdiendo el norte, Cantemos a la luna y Futuro albino. Entonces, empezamos a tener mucha vibra, comenzaron a pasar cosas, firmamos un contrato con Universal y también cerramos el tema de mánager, que es el de Estopa. Así, dejamos de ser tres y llegamos a ser siete en la banda. Pero luego empezamos a tener diferentes puntos de vista, nada personal, tenemos una estupenda relación, pero ahora le he hecho al grupo un lavado de cara, estoy solo y estoy grabando varias canciones.

¿De dónde sale el nombre de Lupas?
(Risas) Buena pregunta… Bueno, las primeras canciones grabadas ya estaban terminadas, pero no teníamos nombre, entonces Quique y yo pensamos: ¿Qué nos une para poder llamarnos de una manera? A mí, mis amigos, de pequeño me llamaban lupas de forma cariñosa, porque tenía gafas. Lo tengo guardado en mi corazón. Le dije a Quique que como él también llevaba lentillas, podríamos llamarnos así, como es un nombre corto de dos sílabas, no era mala idea.

¿En qué año nace la banda?
De forma oficial, el 17 de junio de 2017. Fue en el primer concierto que tuvimos para enseñar las cuatro canciones que estaban en Spotify. Fue en la terraza del edifico Carrión, más conocido como el Sweeps, en Gran Vía. Sacamos las entradas y en menos de 24 h habíamos vendido las 200 disponibles. Vino gente muy importante, como todo el equipo técnico de Taburete, y fue la primera vez en mi vida que pensé que esto podía llegar a algo, porque que todo el mundo cantara las canciones que nosotros habíamos escrito… (Resopla) Se me ponía la piel de gallina y alucinaba. Fue un cúmulo de sentimientos que no podía describir.

Hábleme del disco, ¿Cuántas canciones tiene?
Se llama Perdiendo el norte, que está en digital, compuesto por 11 canciones. En cuarentena saqué una canción: Estamos en cuarentena. Ahora estoy creando un nuevo proyecto yo solo.

Hace poco, sacó una reversión con Blanca Pombo de Miénteme, ¿Qué tal es trabajar con ella?
¿Blanca? (Risas) Es un encanto de niña, el rol que da ella en sus stories es como ella es, canta como los ángeles y tiene una facilidad para la música, sobre todo con la poca edad que tiene, y fue una experiencia muy divertida porque al final lo grabamos en el pequeño estudio que tengo en casa. Le va a ir muy bien si se quiere dedicar a este mundo de la música.

¿Por qué han elegido este estilo de canciones?
Cuando empezamos, tenemos una referencia muy taburetera, conozco al mánager, a Willy, que iba a dos cursos más que yo en el mismo colegio, conocía a la novia de Antón… Entonces, nunca habíamos sido un grupo, teníamos solo unas cuantas canciones grabadas, les pedimos consejo y nos presentaron a Patxi, el trompetista de Taburete y director musical, y le dimos el rol de productor. La idea de música que tiene él es más antigua, el 70% de las canciones tiene trompeta, creo que nuestra música tiene parte ochentera. Lo que viene nuevo no tiene absolutamente nada que ver. Va a ser algo tipo Dani Fernández, El canto del loco, Leiva….

¿Cuáles son sus referencias musicales?
El canto del loco, Pereza, Modestia Aparte, Despistaos o Sidecars nos encantan…

¿Caminan ansiosos hacia el éxito? 
Ha habido dos etapas. La primera sí, porque empezamos a llenar salas muy rápido, a tener oyentes, entonces crees que todo va a ser la pera, pero luego tienes que aterrizar, va todo muy rápido y hay que poner los pies en la tierra. Tienes que recorrer el camino que todo grupo tiene, que es pegarse contra la pared hasta que consigues hacer una canción que tiene éxito de verdad. La cosa es no parar de hacer música, ir poco a poco, y no frustrarse, porque aquí nadie te regala nada, y es mas complicado de lo que la gente cree.

 ¿Cuál ha sido su último concierto y dónde?
Fue en el Jardín de las Delicias, que abrimos nosotros el festival. Después, publicamos en redes que pararíamos un tiempo de hacer conciertos porque a Quique le salió una oferta de trabajo muy importante, no sabíamos cómo llevar la producción del disco… Entonces, así pensábamos un poco en el devenir del grupo. Luego llegó la pandemia y fue complicado.

¿Qué consejo le daría a una persona que quiere empezar un grupo de música?
Que sean pacientes y que sobre todo hagan música no por triunfar, sino para disfrutar. Cuando intentas crear un producto únicamente con el interés de triunfar, se te va, porque no haces cosas reales, se te va el sentimiento y la ilusión.