Los taxis aéreos podrían llegar a España en 2022

Los drones abren la posibilidad a la existencia de vehículos autónomos que se solicitarían a través de una aplicación y que viajarían por el aire

Taxi dron
Los taxis aéreos podrían llegar a España en 2022, y extenderse por el país entre 2025 y 2026. Foto: Pixnio

Jaén, Barcelona y Santiago de Compostela son las tres primeras ciudades españolas que acogerán las pruebas de los prototipos de taxis voladores en España, y se espera que tengan lugar en 2022. El jefe de Desarrollo de Negocio de Drones en Enaire, Daniel García-Monteavaro, ha asegurado que la fecha que se baraja para que esta modalidad de vehículos se extienda por el país es 2025 o 2026.

García-Monteavaro también ha afirmado que, al principio, los taxis llevarán piloto de seguridad, pero la idea es que sean completamente autónomos y solo vayan los pasajeros. Las personas los solicitarían a través de una aplicación, y despegarían desde un vertipuerto -como el helipuerto, pero para los drones-.

En la capital gallega, la idea inicial es empezar por conectar el aeropuerto con el centro de la ciudad. «Este proyecto es pionero porque plantea unas demostraciones para acercar a los ciudadanos a las posibilidades de los drones en el ámbito del transporte», declaró Analía L. Fidalgo, del Instituto Tecnológico de Galicia.

Los drones, que serán más baratos que un helicóptero pero más caros que un taxi convencional, también buscan reducir la contaminación y el tráfico en las ciudades, por lo que serán eléctricos.

Los primeros en experimentar esta nueva modalidad de taxis sin piloto han sido 36 pasajeros, en una provincia de China. La idea es que en un futuro se destinen al turismo aéreo de baja altitud. En Seúl, ya se llevó a cabo una prueba en noviembre de 2020, y esperan terminar el periodo de prueba este año.

En Europa, Lilium, una empresa alemana con base en Múnich, quiere hacer, en 2024, el primer vuelo de taxi aéreo comercial, y esperan que el vehículo esté listo para el próximo año. Alcanza una velocidad de 300 kilómetros por hora, por lo que sería capaz de realizar en 30 minutos un trayecto que, por carretera, duraría más de dos horas.