Los contenidos ilegales, cada vez más lejos de aparecer en la Red

Comisión Europea. Foto: Flickr

Un proyecto legislativo obligará a las empresas a hacerse responsables de los contenidos ilegales que circulan por la Red. Esta decisión, tomada por la Comisión Europea, busca que empresas como Facebook, Twitter o Ebay dejen de desentenderse de los contenidos ilegales que publican los usuarios. Independientemente de quién es el creador del mensaje, la empresa deberá reaccionar para evitar así una multa previsiblemente millonaria, cuya cuantía estará sujeta al país protagonista.

El comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, ha confirmado que va a intentar “poner orden a la selva digital”. Los departamentos de Breton y la vicepresidenta de la Comisión, Magrethe Vestager, confían en que esta nueva ley esté en marcha el próximo 2 de diciembre. La solución propuesta es la llamada Digital Services Act (DSA), que obliga de manera inmediata a las empresas a retirar los mensajes denunciados cuando las autoridades así lo ordenen.

Antes de esta decisión, ya existía un código voluntario en plataformas como Youtube que tenían la misma finalidad. Sin embargo, su poca efectividad ha desembocado en una legislación obligatoria que estará en funcionamiento en los próximos días, según las previsiones oficiales.

Para evitar que esto vuelva a suceder, se ha propuesto, además, la creación de un órgano de supervisión supranacional, compuesto por la autoridad del país donde se sitúe la multinacional, pero con presencia además de las autoridades de los países de destino de dichos servicios.

“Me recuerda a la crisis bancaria, cuando había grandes bancos que estaban poniendo en riesgo la estabilidad de algunos países, pero se resistían a aceptar mayores controles porque se consideraban demasiado grandes como para que se les dejara caer”, rememora Breton, mientras asegura que ahora “hay empresas que se consideran demasiado grandes como para preocuparse” .

Además, este plan incluye una novedad: las plataformas integradas verticalmente, que ofrecen sus propios servicios además de proporcionar los de otros, dejarán de ser consideradas como simples intermediarios: serán también responsables del contenido que circula por sus páginas.