Netflix estrena una miniserie sobre la desaparición de Elisa Lam

El caso tuvo una gran repercusión en las redes por las circunstancias del caso

Fragmento del vídeo de Elisa Lam. Foto: YouTube

La desaparición de Elisa Lam en el Hotel Cecil de Los Ángeles, California, inspiró la producción de Netflix Escena del crimen: Desaparición en el Hotel Cecil. La ubicación del Cecil en el barrio de Skid Row desempeñó un papel determinante en la investigación. “Es una de las zonas más pobres del mundo entero”, ha asegurado el doctor Doug Mungin, historiador experto de este barrio. El caso fue mundialmente conocido por la difusión a través de redes sociales de un vídeo en el que aparece Lam en el ascensor del hotel. “Su comportamiento no es normal”, aseveró Greg Kading, inspector de la Policía en Los Ángeles al ver el vídeo. La Policía decidió compartir esta pieza por la falta de personal en la investigación y las redes lo convirtieron en un caso viral. “Necesitábamos la ayuda del pueblo para tener más ojos en la calle, allí fue donde el caso comenzó a torcerse”. Las opiniones de los internautas giraban en torno a la culpabilidad de la Policía, del hotel y a teorías conspirativas. Tras el hallazgo del cadáver, la comunidad llegó a cuestionar la decisión final del patólogo forense del caso, el doctor Jason Tovar, quien dictaminó la causa de la muerte como ahogamiento accidental.

Fachada del Hotel Cecil, lugar donde sucedieron los hechos.

Elisa Lam, una joven canadiense de 21 años que estaba viajando sola por Estados Unidos desapareció en el hotel Cecil, el 1 de febrero de 2013. La Policía de Los Ángeles puso en marcha la investigación, 18 detectives de las secciones de robos y homicidios fueron asignados al caso. Los agentes hablaron con residentes del hotel y con la totalidad de la plantilla.

El contexto del Hotel Cecil

Josh Dean, un periodista que trató el caso de Elisa Lam, destacó la importancia del hotel Cecil. “La historia de Elisa Lam no existe si no es en el contexto del Hotel Cecil, el hecho de que ocurriera en el Cecil lo convierte en una novela de misterio, el hotel es tan protagonista como Elisa”, aseguró Dean. El Cecil está ubicado en el centro de Los Ángeles, en el barrio de Skid Row. “Un visitante que se aloja en el Cecil piensa: estoy en el centro de Los Ángeles, voy a dar una vuelta por aquí. Y no tienen ni idea de que están en uno de los lugares más peligrosos y violentos de Estados Unidos”, declaró Jim Mcsorley en el documental, sargento detective de Los Ángeles. “Es una de las zonas más pobres del mundo entero”, sentenció el doctor Doug Mungin, historiador experto en Skid Row.

“El barrio se ha convertido en un vertedero desde que las personas que salen de prisión o de una institución son abandonadas en Skid Row, la ciudad se quería asegurar de que este tipo de personas se alejasen del resto de Los Ángeles”, continuó Mungin. “A comienzos de los años 70, al ayuntamiento se le ocurrió un plan, la política de contención”, explicó Richard Schave, historiador experto en Los Ángeles. “La contención es casi como un experimento, es como si hubieran cavado un foso imaginario alrededor de Skid Row”, aseguró el sargento Mcsorley. “La Policía está allí literalmente con una barrera que impide que la población indigente pueda salir, pero dentro de esa frontera, es la selva”, aseveró el sargento. “Casi todos nuestros servicios para los indigentes están en este barrio”, comentó Doug Mungin, quien dio el dato de la población indigente que vive actualmente en Skid Row, entre 8.000 y 10.000 personas. En este contexto, la policía ahondó en su preocupación y sentido de urgencia por el caso en una rueda de prensa de Elisa Lam.

En la investigación, los inspectores de la Policía Greg Kading y Tim Marcia encontraron un vídeo del ascensor del hotel dónde aparecía Lam. “Recuerdo hablar con mi compañero (Tim Marcia) y le dije: su comportamiento no es normal”, declaró el inspector Kading. Los dos inspectores revisaron todas las demás grabaciones de esa noche, pero en ninguna aparecía Lam. Ambos coincidieron en que no abandonó el hotel. A 14 policías se les ordenó registrar el Cecil. Un perro de la policía siguió el rastro hasta la azotea, pero una vez allí, no encontraron nada. En este punto, 14 de los 18 policías fueron reasignados a otro caso, el del asesino de policías Christopher Dorner. Greg Kading comentó como en ese momento la investigación sufrió un golpe por la falta de detectives.

Un vídeo viral

El periodista Josh Dean explicó cómo el vídeo “pegó muy fuerte en YouTube y en los foros”. “Estaba buscando contenido y encontré el vídeo del ascensor, es un vídeo de cuatro minutos, pero pasan tantas cosas en tan poco tiempo que deja atrapado a todo el mundo”, relató John Lordan, youtuber.

La difusión de esta prueba trajo consigo todo tipo de teorías y conjeturas de los internautas. “La gente empezó a implicarse llamando al Departamento de Policía, dándonos su perspectiva de las cosas”, comentó Tim Marcia. Los inspectores del caso aseguraron en el documental que “todo el mundo estaba interesado en el caso”, lo que complicó su trabajo, pues “cualquier rumor en seguida podía convertirse en una pista falsa”. Las redes se hicieron eco del blog de Elisa “Su Tumblr hizo que todo el mundo pensara que la conocía y quería ayudarla”, afirmó Josh Dean. “Te quedaba claro que era introvertida por naturaleza y que necesitaba ser creativa y escribir, leer o reflexionar sobre cosas”, explicó la youtuber Stephanie Harlowe sobre Elisa Lam, en uno de los vídeos de su canal.

Los internautas crearon teorías acerca del vídeo del ascensor. En algunas de ellas afirmaron que el hotel ocultó deliberadamente información. “La marca de la fecha y hora es un desastre. Cuesta entender cómo se ha dañado así, parece que se haya eliminado expresamente”, comentó John Lordan en uno de sus vídeos al respecto del caso. El mismo Lordan contó en una de sus declaraciones cómo algunos de los usuarios de la red creían que el vídeo “se editó para eliminar a alguien”. “La edición podría haberla hecho el hotel antes de facilitar las imágenes a la Policía”, continuó diciendo en la entrevista.

“Se lo dimos todo al Departamento de Policía, no es posible que alguien del hotel lo editara, si la gente quiere creer que lo hicimos es cosa suya”, se defiende Amy Price, directora general del Hotel Cecil entre 2007 y 2017, en una de sus intervenciones.

“Sigue habiendo quienes piensan que existe una especie de conspiración en la que se cortaron partes del vídeo para proteger la identidad del asesino”, aseguró Kading en sus declaraciones, quien también reafirmó que cualquier cambio en el vídeo “no fue obra del personal del hotel”. “En esta clase de investigación, a veces prefieres no hacer públicos todos los detalles”, sentenció el inspector.

El hallazgo del cuerpo

El 19 de febrero de 2013, la recepción del hotel recibió una queja por la presión del agua. El trabajador de mantenimiento del hotel, Santiago López, halló el cuerpo de Elisa Lam en uno de los tanques de agua que abastecían al hotel. “En cuanto encontraron a Elisa en el depósito de agua, el interés por el hotel creció como la espuma”, confirmó Amy Price, quien además aludió a la cantidad de gente que visitó el hotel tras el hallazgo. En palabras de Price, para algunos ir al hotel “se ha convertido en una especie de obsesión, es una locura”. “Creo que todos queríamos entrar ahí, necesitábamos respuestas”, justificaba Lordan al ser preguntado por la cantidad de ciberinvestigadores que visitaron el hotel.

“Entiendo que los ciberinvestigadores intentaban hacer lo correcto por una buena razón, como nosotros, acabas volviéndote adicto al reto de unir piezas, pero en este caso se alejaban cada vez más y más de las pruebas”, aseveraba Kading.

Una vez encontrado el cuerpo, el doctor Jason Tovar, patólogo forense, fue el encargado de realizar la autopsia. “Era un caso de gran repercusión mediática, pero este es un trabajo en el que no se puede correr, hay que hacer las cosas bien”, aseguró Tovar. La autopsia no fue concluyente, por lo que se decidió esperar y recabar todos los datos posibles antes de emitir un comunicado. “Era una muerte muy sospechosa, llegados a ese punto decidimos que no nos íbamos a pronunciar sobre la causa de la muerte por el momento, queríamos esperar a tener todas las pruebas”, apuntó Tovar, quien tenía “esperanza” en que las pruebas toxicológicas que tardarían unas semanas arrojaran “algo de luz sobre la muerte de Elisa”.

La Policía averiguó gracias a la hermana de Elisa Lam y su familia que esta padecía trastorno de bipolaridad y depresión. En sus episodios podía sufrir alucinaciones. “Empezaba a ver cosas que no estaban ahí, de hecho, alguna vez había sido tan horrible que tuvieron que hospitalizarla”, asegura el inspector Tim Marcia. El informe toxicológico descartaba cualquier tipo de droga en el organismo de Lam, lo que significaba que llevaba un período sin medicarse. “Al ver los resultados toxicológicos y compararlos con la medicación que encontraron en la escena vemos que no estaba tomando toda la medicación que debería”, argumentaba Tovar, quien también declaró que, al revisar la escena no se encontró nada que hiciera sospechar “de una acción criminal que causara su muerte”. “Me siento seguro con mi decisión de dictaminar un ahogamiento y un accidente, con el trastorno bipolar como responsable significativo”, sentenció en el comunicado oficial de la autopsia. Los internautas no se mostraron conformes con la resolución, pero algunos como John Lordan, han recapacitado. “He vuelto a ver todos mis vídeos y he visto lo conspiranoide que era”, reflexionaba Lordan en una de sus últimas apariciones en la miniserie. “Perdimos tanto tiempo obsesionados en el misterio que se nos olvidó que su familia y amigos veían un caso como este de una manera muy distinta, para ellos es traumático, es infernal”, sentenciaba el periodista Josh Dean.

La propia Elisa Lam reflexionó en su blog sobre su enfermedad. “La depresión es una mierda, punto. Si alguien te dice que tiene depresión, no preguntes por qué, no hay un porqué. Diles cada día que les quieres, recuérdaselo cada día, mejorarán. No hay nada más que puedas hacer”, escribió en una de sus entradas. “No soy una depresiva profesional, soy mucho más que eso, soy muy afortunada. Tengo cosas maravillosas, preciosas en mi vida, y estoy repleta de: amor.