Una boda es una celebración que consolida la unión entre dos personas que comparten una relación de afecto entre ellas. Comenzaron en Mesopotamia alrededor del 4000 a.C y han perdurado hasta la actualidad. Las primeras evidencias de estas se dieron gracias a tablillas que especificaban los derechos y acuerdos de la pareja tras la unión. Esta práctica siguió extendiéndose por la cultura hebrea, griega y romana hasta ahora.
Las primeras bodas no consistían en una ceremonia formal. Con el tiempo, se empezaron a realizar rituales y ceremonias religiosas en torno a estas que marcaban la unión de la pareja. Los enlaces podían ir desde uniones concertadas entre familias hasta uniones hechas por amor. En su mayoría, en la antigüedad se consideraban como un contrato formal entre el novio y el padre de la novia, llegando en algunos casos a que la mujer careciera de libertad. La novia primero era propiedad de los padres, y después pasaba a ser propiedad del marido.
En 1875, el panorama comenzó a cambiar y se instauró por primera vez el matrimonio civil. Un acontecimiento que marcó la separación de religión y Estado definitivamente. Este hecho supone el inicio de una nueva era para las bodas. Estas uniones no eran meramente una transición entre la soltería y la vida matrimonial, sino que tienen un significado marcado de simbolismo. Ya en la actualidad, las bodas han variado mucho en cuanto a importancia, celebración y originalidad. Hoy en día, hay todo tipo de celebraciones donde no importan las dotes, la religión o el Estado, sino que los protagonistas son los enamorados y la celebración de su unión.
Las bodas hoy en día
Numerosas bodas actualmente se celebran a lo grande, restando importancia a lo que realmente importa, que son los novios. Los invitados suelen tener muchos estímulos, apenas entrándose en la unión nupcial. Según datos del Informe del Sector Nupcial de 2025 de Bodas.net el presupuesto de las bodas se ha elevado y se sitúa en un coste medio de 24.618 euros. Una subida de presupuesto que se debe a la subida de precio pero, sobre todo a los excesos en algunos casos a la hora de celebrar.
A la contratación de wedding planners, que ayudan a cuidar los detalles, y la elección de más profesionales durante el día en en el que se celebra, se suma el aumento de días de celebración, que incrementa el coste. Contra pronóstico, el número de invitados en estas bodas también disminuye. No todo son ceremonias con presupuestos desorbitados y propuestas fuera de lo tradicional, también siguen existiendo bodas con un estilo más clásico. Es el caso de Alba, quien decidió casarse de manera tradicional porque a los dos les gusta mucho toda la tradición y el folclore. Su marido toca en un grupo de dulzaina y ella baila en un grupo de jotas, y eso fue también lo que los unió desde que se conocieron.
Fueron fieles a la tradición también en cuanto a lo profesional, su marido, Albert, es guardia civil por lo que hicieron lo que se llama Pasillo de Sables, un símbolo que se suele realizar y es diferente a otras bodas. Los sables no los tienen todos, los tienen solo los que son de rango superiores. Una vez consiguieron los sables, la persona con más rango es el que manda la orden de formar, un acto que para Alba “fue un momento súper súper emotivo”.
La boda de Alba y Albert muestra que hay parejas que siguen manteniendo que lo importante es la eucaristía, los invitados, disfrutar con los seres queridos y el amor.
