El caos de Barcelona pospone el clásico

"El Clásico" es el evento deportivo con más audiencia, más de 600 millones de personas en todo el mundo ven el partido.

Los disturbios originados en Cataluña por la condena del Tribunal Supremo a los siete líderes independentistas ha llevado a la Federación Española de Fútbol (RFEF), a tomar la decisión de aplazar el partido entre el F.C. Barcelona y el Real Madrid que se disputaba este 26 de octubre en el Camp Nou.

Barcelona sigue sufriendo las violentas protestas por parte de grupos separatistas que durante los último días han boicoteado la normalidad de la ciudad. Esta vez, las consecuencias traspasan la política y afectan al fútbol español. El partido entre Barcelona y Real Madrid, que estaba previsto para el día 26 de octubre, coincide con la manifestación que han convocado los CDR. LaLiga ha descartado la opción de jugar el partido según lo previsto, ya que, según ha declarado,  puede “alterar el orden del encuentro” y ser “un peligro para los aficionados”.

El Comité de Competición ha dejado que los equipos fijen una nueva fecha para la disputa del encuentro. Ambos clubes han acordado el día 18 de diciembre, pero LaLiga a través de Javier Tebas, presidente de la institución, que cuestionó la nueva fecha del encuentro recordando que “hay Copa del Rey”. LaLiga había propuesto a Comité de Competición alterar el orden de las fechas y jugar el partido de ida en el Santiago Bernabeu. Tantos los equipos como el Comité de Competición no aceptaron la propuesta. Ernesto Valverde, entrenador del Barcelona salió en defensa de su club y sus aficionados tras conocer la propuesta y dijo que “había que respetar el calendario y a los aficionados”. Otra de las causas que ha llevado al aplazamiento del partido es la repercusión y audiencia que tiene el encuentro. La propuesta de LaLiga a la RFEF ha sido muy bien recibida por el CSD ya que se temía a la internacionalización del independentismo en el transcurso del partido.

El llamado Clásico del fútbol español cuenta con 242 ediciones en su historia y solo una vez, en el año 1968, se tuvo que aplazar por motivos extradeportivos. El fallecimiento el mismo fin de semana de Julio César Benítez canceló la disputa del partido. Recientemente, también han sido aplazado partidos de fútbol por causas políticas. Es el caso de Francia, Varios partidos como el PSG-Montepellier o el Mónaco-Niza de la temporada pasada fueron suspendidos por las numerosas protestas por parte de los Chalecos Amarillos. En el año 2017, el partido entre U.D. Las Palmas y F.C. Barcelona estuvo cerca de aplazarse por las reivindicaciones independentistas, pero finalmente se jugó a puerta cerrada.