#MeToo protesta contra Polanski en los premios César

El movimiento feminista se rebela por el reconocimiento dado por la Academia Francesa de Cine al director Roman Polanski, acusado de abusos sexuales

El grupo feminista #MeToo protestó el 28 de febrero contra la academia del cine francés antes y durante la noche de los Cesar, equivalentes a los Goya en España. En esta gala, el director francopolaco, de 86 años, Roman Polanski causó la mayor controversia pese a su ausencia. Además de haber obtenido 12 nominaciones por su más reciente película J’accuse o El oficial y el espía (en su adaptación en España), el director también obtuvo los premios a Mejor Adaptación, Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Director, a pesar de las reclamaciones sociales que han acompañado a la película desde su estreno el pasado noviembre. Este coincide con una nueva denuncia de abuso sexual contra Polanski por parte de la fotógrafa y modelo francesa Valentine Monnier.

Tras darse a conocer el premio a Mejor Director para Roman Polanski, varias personas abandonaron la sala de conciertos Pleynel, donde se llevó a cabo el evento, y dijeron que era una “vergüenza” la decisión de la academia francesa. Entre ellas, la más destacada fue Adèle Haenel, nominada a Mejor Actriz por Retrato de una mujer en llamas. La actriz francesa, que denunció a finales del año pasado al director Christophe Ruggia por abusar sexualmente de ella cuando tenía 12 años, afirmó que “distinguir a Polanski era escupir en la cara de todas las víctimas”, además de asegurar que manda el mensaje de “que violar a las mujeres no es tan malo”.

A esta entrega de premios, a la que el grupo feminista #MeToo apodó “los César de la vergüenza”, no asistieron ni Roman Polanski ni los miembros del equipo de su largometraje, con el fin de evitar que se aumentara la tensión en el evento tras el anuncio de protestas del grupo feminista. Las misma que causaron la “dimisión colectiva” de los miembros de la dirección de la Academia del Cine de Francia, unos días antes del evento.

En esta nueva película del director, que se mantiene prófugo de la Justicia de Estados Unidos desde 1977, tras haber confesado abusar sexualmente de Samantha Geimer, se habla de la historia de Alfred Dreyfus, un capitán del Ejército francés condenado injustamente por espionaje y alta traición en 1895. Polanski mencionó en una entrevista promocional del filme a medios franceses que “Hacer una película como esta ayuda mucho” “En la historia, a veces, encuentro momentos que he experimentado, puedo ver la misma determinación por negar los hechos y condenarme por cosas que no hice”, concluyó el director.