El Festival de Sitges termina a pesar de las medidas sanitarias

El Auditori del Melià Sitges se llenó, la noche del domingo, de fanáticos del cine de género, en honor al cineasta David Lynch, conectado de forma telemática desde su casa en Mulholland Drive (Los Ángeles)

A solo tres días de poner punto y final a la 53ª edición del Festival de Sitges, la Generalitat catalana había decidido endurecer sus medidas sanitarias, que obligan a cerrar bares y puestos de merchandising, además de adelantar la hora del cierre a los cines y otros espacios culturales, y de reducir del 75 al 50% su aforo. Con todas las papeletas para acabarse antes de tiempo, los máximos responsables del certamen, Mònica García y Ángel Sala, decidieron seguir adelante. En palabras del director del festival: “Como dice Harrison Ford haciendo de Hans Solo en Star Wars acabaremos muy delgaditos, pero acabaremos el festival, esto está claro”.

Y así fue. La noche del domingo, el Auditori del Melià Sitges acabó por llenarse (solo al 50%) de fanáticos del cine de género, en honor al cineasta David Lynch, conectado de forma telemática desde su casa en Mulholland Drive (Los Ángeles) debido a las circunstancias actuales.

Desde el mismo despacho desde el que hace unos meses, durante la cuarentena, ofrecía su parte meteorológico diario. Esta vez, de espaldas a su ventana, Lynch descubrió la estatuilla del gorila dorado, el Gran Premio Honorífico del Festival de Cine Fantástico de Cataluña a su excepcional trayectoria cinematográfica.

Cabeza Borradora, El hombre elefante, Terciopelo azul o Mulholland Drive son solo algunos de los títulos a destacar en su filmografía, cintas bizarras sobre personajes distintos, siempre cercanos a lo paranormal, la realidad de Lynch. La incursión del director en el mundo televisivo con Twin Peaks fue, sin embargo, lo que le ayudó a conquistar a un público que de otra manera probablemente nunca se habría acercado a su cine, más cercano al género de arte y ensayo que a lo comercial. La serie de la CBS marcaría un antes y un después en la historia de la televisión y volvería loca a toda una generación, con una pregunta: “¿Quién mató a Laura Palmer?”

En honor al homenajeado, el broche final de la gala de clausura fue la proyección de El hombre elefante, una cinta sobre un niño deformado que es maltratado en un circo como monstruo. Hubo lágrimas en la sala, pero sobre todo aplausos, vítores y gritos, ya representativos del público de Sitges.

Cuanta más sangre más emoción

Desde el Auditori a El Retiro, pasando por Brigadoon, El Prado y la Tramuntana; las salas de cine de la ciudad catalana estallaron en gritos y aplausos cada vez que la sangre salpicaba la pantalla, moría algún villano o cualquier cosa les descolocaba. Sin embargo, hubo un grito más repetido que ningún otro: “Toro”.

https://platform.twitter.com/widgets.js

La comedia negra franco-belga Mandibules de Quentin Dupieux, ganadora del Premio del Público Virtual de esta edición, se ha convertido en la impulsora del grito de guerra del festival. El original saludo de sus protagonistas, decir “toro” y chocar los puños con el pulgar y el índice extendidos como cuernos, cautivó de tal manera a la audiencia que muchos entusiastas han acabado por hacer suyo el saludo, así como el grito se ha convertido en una seña del festival.

Palmarés y otros estrenos relevantes

Además de Mandibules, otro de los grandes títulos triunfadores de la edición fue Possessor de Brandon Cronemberg, ganadora de los premios a Mejor Película y a Mejor Dirección. Destaca también La vampira de Barcelona de Lluís Danés con el Gran Premio del Público y Baby, la nueva cinta de Juanma Bajo Ulloa (Airbag), un largometraje realizado íntegramente sin diálogos que ha recibido un galardón por su banda sonora.

'No matarás' Milena Smit, Mario Casas, David Victorianos
Macaco, Milena Smit y Mario Casas junto al director David Victori y el resto del elenco de ‘No matarás’. Foto: Juan María Villagrán.

Más allá de las películas en competición, también destacaron los estrenos de Malnazidos de Alberto de Toro y Javier Ruíz Caldera, No matarás, la última película de Mario Casas, dirigida por David Victori; y el primer capítulo de 30 monedas, la nueva serie de Alex de la Iglesia.