“Soy mayor, no idiota” consigue la respuesta de los bancos

Las entidades bancarias han presentado un protocolo de acción para luchar contra la exclusión digital de los más mayores

La ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, presentó, el pasado 21 de febrero, la actualización del Protocolo Estratégico para Reforzar el Compromiso Social y Sostenible de la Banca. De esta forma, se suman una serie de medidas para evitar la exclusión social de los más mayores, derivada de la digitalización de la banca. Las entidades bancarias respondieron con esta iniciativa a las asociaciones de mayores y a la campaña “Soy mayor, no idiota”, de Carlos San Juan.

“Nervios, ilusión, miedo, esperanza… Han sido muchas emociones en pocas semanas. La de hoy es de felicidad”, así agradeció Carlos San Juan, a través de Change.org, a todos los que firmaron su petición.

El protocolo que presentaron las entidades financieras enumera propuestas con el fin de mejorar la atención al cliente. Entre ellas, se encuentra la ampliación de los servicios de caja con atención ajustada a los mayores, de 9:00 a 14:00 h. Además, sus trabajadores recibirán una formación específica sobre cómo atender a los más mayores, para asegurar que el servicio es el adecuado. En caso de que haya muchos clientes en un mismo momento, las personas con discapacidad y los mayores de 65 años tendrán prioridad a la hora de ser atendidos.

Para adaptar el servicio a los clientes, las entidades realizarán, de forma periódica y con una segmentación por edad, encuestas de satisfacción. Todas las medidas implementadas irán acompañadas de un seguimiento por parte del Observatorio de Inclusión Financiera, creado por las asociaciones bancarias, para asegurar que se están cumpliendo los objetivos marcados.

La atención telefónica no tendrá un coste añadido y las personas mayores o con discapacidad dispondrán de una asistencia personal y preferente. Otra de las medidas dirigidas a fomentar la inclusión es el acuerdo de entidades bancarias con terceros para proporcionar el acceso a la banca en municipios que no cuentan con oficinas.

La propuesta también busca educar a sus clientes mayores en el aprendizaje de las nuevas tecnologías. Para ello, las entidades impulsarán su inclusión financiera y colaborarán con centros de enseñanza, centros de día y de mayores o educativos de personas con discapacidad. La formación no solo se centra en los empleados, también se facilitarán seminarios para reforzar dicha educación y prevenir fraudes a los más mayores o con discapacidad.